miércoles, 7 de noviembre de 2007

PERU CAMPEON: VOLVER A LOS SETENTA A TODO COLOR

Lima, 30 Enero 2007, Por: Richard Manrique Torralva / El Informante.- Se viene emitiendo la primera miniserie del 2007 llamada “Perú Campeón” a través de América Televisión quien aprovecha las vacaciones de “Así es la vida”, su serie más exitosa y rentable, para emitir las tres producciones que ha adquirido con productoras independientes para “tentar suerte” y llenar el vacío dejado por la producción de Efraín Aguilar para ver que tal les va con esta nueva corriente que ha dado satisfacciones a algunas productoras y que, por ser más rentable además que no hay pierde, se producen no importando, muchas veces, que el resultado sea irregular o deficiente, total todo vale, en este medio que lucha por sobrevivir ante la escasez de buenos profesionales que sean capaces de hacer algo mejor y no copiarse de otros que con mejor criterio empezaron un camino que algunos copian alegremente solamente por ganar rating y dinero.

Tenemos ahora “Perú Campeón” que intenta recrear en algo la época gloriosa de nuestro fútbol nacional con algunas realidades de lo que sucede actualmente, pero basado mayormente en la vida de tres futbolistas que luchan por alcanzar la gloria y superar sus problemas, tanto en el hogar como contra aquellas vicisitudes que la fama le ha dado y que puede “marear” a muchos deportistas que de la noche a la mañana lo tienen todo gracias al buen juego que muestran en la cancha.

La historia transcurre entre 1968 y 1982: catorce años en los cuales el fútbol peruano cosechó los últimos grandes triunfos que hasta hoy se recuerdan con nostalgia. Son Tres jóvenes amigos que viven en la Unidad Vecinal No. 3, cuyo máximo objetivo es ser jugadores profesionales de fútbol, la trama nos llevara a lo que significó para su generación, el mundial México 70, la Copa América 75, y finalmente el mundial España 82.
Teobaldo (Julio César Baluarte) es un joven mulato que posee un don, el fútbol, siendo su especialidad el mediocampo. Él vive con su madre, Lucha (Tatiana Espinoza), una bella mujer que fue abandonada con su hijo, muy joven. Andrés (Edwin Vásquez) es un mestizo que vive con su madre y sus dos hermanos. Andrés es el sostén de su familia. Sin embargo, su padre es un sujeto lumpen (Julio Marcone) que los maltrata y les quita el dinero. A pesar de los problemas al joven le gusta jugar al fútbol con gran fuerza.

Jorge o Pocho (Juan Carlos Pastor) es el "blanquito" del barrio vive con sus abuelos quienes le recuerdan constantemente su pasado en la alta sociedad, en especial su abuela. Pocho ha aprendido a tener calle. Trabaja vendiendo de puerta en puerta, pero su pasión es el fútbol y quiere ser el mejor arquero.

Los tres son los mejores amigos del mundo, pero no logran tener disciplina en el fútbol ya que debido a la falta de una figura paterna deben trabajar todo el día. Pero aparece en sus vidas Fabio (Carlos Mesta), un ex profesor de educación física desempleado por problemas en su "salud mental". Él se ofrece a entrenarlos llegándose a convertir en el "padre" de estos jóvenes. Fabio los motiva, les enseña autoestima y a ser mejores cada vez. Curiosamente, su transtorno mental es hasta útil para generar euforia entre sus pupilos.

La historia gira en base al guión de Eduardo Adrianzén que trata de mostrar la vida de los jugadores de fútbol con sus virtudes y defectos mostrando tres historias paralelas que tienen que ver con el mundo del fútbol.
Aunque muchos crean ver en la historia, la vida de algunos grandes ídolos de aquella época, ello es totalmente lejano pues Adrianzén le da a cada personaje varias diferencias sustanciales. Sin embargo dentro de los problemas que tienen los protagonistas de la historia, el guionista le inyecta más dosis de la realidad actual que la de aquella época para de algún modo atrapar a la audiencia con algo que es vox populi dentro del chismorreo popular, como por ejemplo la relación existente entre las vedettes y los futbolistas.

Y con ello no queremos decir que en aquellos años nuestros futbolistas eran “santos”, pero hay mejores historias que se pudieron extraer de lo que sucedía en aquella época que lo que ahora acontece y que merced al periodismo de espectáculos ya todos conocemos.

Por lo demás Adrianzén no satisface del todo con la historia de Andrés "Flecha" Jiménez y su relación con las mujeres, pues esas dos “vedetuchas” no le llegan a los talones a nuestras vedettes nacionales. Aparte de una mediocre actuación, las jóvenes no convencen en su rol de “vividoras que van tras la billetera gorda”, en parte a que la historia es de lo más simplona. Se nos ocurre que las Tula, Mariella, y hasta las Maribel la pudieron hacer mejor e incluso, como algunas actrices lo hacen, interpretarse a si mismas. Porque la verdad, las dos actrices que fungen de “vedettes” dejan mal parado al gremio.

Adrianzén nos lleva a los setenta, pero no obstante su esfuerzo (la música del Dúo Dinámico, Camilo Sesto, entre otros, le da un grato complemento a la historia, así como mostrar las bolsas de compras de Scala Gigante o Monterrey), hay detalles que no deberían haberse escapado, como presentar continuamente ese “frente a frente” de Jeannette como canción sesentera cuando la versión de Manuel Alejandro y Ana Magdalena pertenece a los años ochenta, además de que en la fallida actuación de las "actrices vividoras" utilizan temas de fondo que no pertenecen a la época que intentan mostrar, por si fuera poco, el término "vedettes", no se utilizó a fines de los 70; tampoco se les podría llamar "cabareteras" ni "copetineras", porque a decir verdad, lucen demasiada ropa.

Adrianzén desperdicia una buena oportunidad en mostrar un mayor realismo a la trama, quizás, ¿porque no?, emulando a otros directores, podría haber mostrado la historia en blanco y negro, porque las gratas imágenes de los comerciales y los partidos de fútbol de la época (sensacional las imágenes del Perú-Bolivia en Lima, que jamás hemos observado en televisión ni siquiera cuando el canal, por aniversario, nos muestra “su archivo dorado”) simplemente estas imágenes pasan desapercibidas porque al volver a nuestra pantalla colorizada, esta no ayuda a una mejor visualización de la trama (Esa Unidad Vecinal pudo “disfrazarse” mejor si la historia no era a color). Ahora comprendemos a Steven Spielberg cuando nos muestra la “lista de Schindler” en blanco y negro o a Robert Rodríguez mostrando su época de violencia en “Sin City”. Aquí Adrianzén debió arriesgar con estos toques visuales que le pudo haber dado mayor atractivo al guión.

Por otro lado no hay una historia dentro de la trama misma que se imponga por sobre las demás. Todas están parejas y por ello las actuaciones simplemente son equitativas. La mejor historia es la de Jorge o Pocho quien con su contradictorio idilio con la hippie Alma (Marisol Ramos) por lo menos atrae. Quien sabe si dentro del reparto la que mejor desempeño tiene es Cécica Bernasconi quien se acopla bien en su rol de Carmen, una bella mujer, madre de un niño y casada con nada menos que un Coronel del ejército, que se involucra en una tormentosa relación con Teobaldo. Ella comenzó algo dubitativa parecía, por las escenas mostradas, que no quería darle ese beso apasionado a “su amante”, sin embargo se soltó de a pocos y cumple destacada labor.
Otro que crece es Franklin Dávalos, quien interpreta a Néstor por las variaciones que tiene en su rol de periodista deportivo que, parecen, tratar de emular al “maestro” Roberto Salinas que por lo demás, asesora a la producción en lo referente a la parte de investigación deportiva.

“Perú Campeón” es un regreso a una época de triunfos y de glorias, ha comenzado con buen pie en un horario sumamente competitivo, aunque seguimos pensando que el resultado pudo ser mejor.

2 comentarios:

suertuda_2010 dijo...

JUAN CARLOS PASTOR ES TODO UN PAPASOTE!!!!!!!!!!!!!!!!

Saitoh dijo...

Disculpa pero lo único (en cuestión de series, mas no de modelo ni de posteo) decente en tu blog es Perú Campeón, me enamore de esa serie, de verdad que fue genial!!! ese 2007 hasta ahora el mejor año de mi vida, saludos!!!