domingo, 24 de agosto de 2008

CALLE EN LLAMAS: RETROCESO DE UN GENERO POLÍCIAL QUE MERECÍA MEJOR SUERTE


Lima, 24 Agosto 2008, (Richard Manrique Torralva / El Informante).- Luego de figurar una semanita en el horario estelar sabatino. Los mandamases de Frecuencia Latina se dieron cuenta que esta producción no daba para más y la llevaron al sótano de la programación. La relegaron al horario ínfimo de las once o a veces doce de la noche. Ese horario, solamente destinado para las producciones de los hermanos Pinasco (cuya serie “Esta sociedad” hablaremos en breve), allí relegaron esta nueva producción de Jorge Carmona que ya venía de éxitos como “La gran sangre” y el mismo “Misterio”, pero al que esta vez su historia ni por asomo agradó a nadie.

“Calle en llamas” mostraba (porque ya no figura en la programación) los avatares policíacos de Tonka (Magdyel Ugaz) y Camaro (Billy Bell Taylor), dos experimentados detectives de criminalística que se encargan de resolver los casos más escabrosos que, en la mayoría de ocasiones, son cerrados por la policía. Ambos son jefaturados por un implacable jefe policial (siempre correcto, hasta en irregulares series como esta, Sergio Galliani).

Tonka es una norteña, de 28 años, que llega a Lima para escapar de su hermanastro, quien la persigue debido a un incidente del pasado. Luego de vivir una difícil niñez, ella buscará, a través de la unidad de criminalística, proteger a la gente más vulnerable de los peligros de la calle.

En tanto, su compañero Camaro es un policía incorruptible, apasionado por su trabajo, que lidiará con una complicada vida afectiva. Él cargará con las acusaciones de su ex esposa, que lo culpa de la muerte de su hija.

La productora “La Luz” del director Jorge Carmona nos presentó apenas cuatro capítulos de una serie que ambicionaba ser tan exitosa como sus anteriores productos, lástima que las cosas no resultaron. “Calle en llamas”, cuenta con guiones de Diego Vega y se emitiría una vez por semana, en formatos de dos horas.

En estos breves capítulos vimos algunos rostros conocidos como los de Lita Baluarte, Diego Cáceres, Iván Chávez, Emilram Cossio, Sergio Galliani, Camila Mclenan, Haysen Percovich, Alberick García, Alejandro Roca Rey, Eduardo Cesti, entre otros.

“Calle en llamas” es un policial frío sin ninguna pretensión demás. Atrás quedaron esos villanos despiadados con estilo comic que atraparon a la teleaudiencia en “La gran sangre”. La serie pretendía ser una especie de novela semanal, pero con escasa violencia y aburridos personajes.

Sin duda, el género policial peruano hasta el momento se ha dividido en dos interesantes entregas. La primera, en los ochenta, cuando “Gamboa” (Panamericana Televisión-1983), ese oficial PIP atrapaba delincuentes a diestra y siniestra en la que agradaba, por sobretodo ese perfil detectivesco entre el teniente Gamboa y su alférez Maldonado (excelente Eduardo Cesti y Jorge García Bustamante), esos dos émulos de Starsky y Hutch que bajo las polvorientas calles de Lima investigaban casos inverosímiles pero interesantes.

Posteriormente llegó “La gran sangre” (Capitán Pérez - 2006) que volteó, de alguna manera, el género y presentó al mejor estilo “Kill Bill” esa galería de villanos, cada cual más sanguinarios, sádicos y pervertidos, que impactaron a la teleaudiencia, sobretodo porque otros émulos del nuevo siglo, al mejor estilo de “Los magníficos”, ingresaron como nuevos defensores del orden y la justicia limeña.

Estas dos producciones, con su pro y contra, marcaron el genero policial peruano. Parecía que nada iba a cambiar, no obstante Carmona nos presenta esta vez una historia que trata de diferenciarse de su serie símbolo, pero con escasa consistencia dramática y mucho menos una química actoral entre estos dos protagonistas, cada uno más desabrido que el otro. Se buscó un romance de estos personajes, que ni por asomo se sintió por el escaso complemento actoral en una historia al que le faltaba más audacia, tanto en sus parlamentos como en su historia.

Sin ir muy lejos, noten nomás, como empieza bien “El escuadrón fénix” y verán la gran diferencia que existe. No vamos a extendernos mucho en esta serie porque recién empieza. Solo diremos que Susana Bamonde (productora) crea un perfil interesante a cada uno de sus personajes y le da a su historia un motivo porque seguir con su trama (el saber ¿Quién está detrás del asesinato de Marita?).

En “Calle en llamas” cada villano rota en cada capítulo y algunos hasta jamás vemos si logran ser finalmente capturados. Por ejemplo en el último capítulo difundido en el que el villano de turno era Pietro Sibille, desaprovechado como villano y que escapa, tan irrisoriamente, que ahora que llegó a su “abrupto final” jamás sabremos que pasó con este deplorable villano, tan mal caracterizado, del que solo sobresalía su abundante abdomen.

“Calle en llamas” cumplió su ciclo. Esperemos que Carmona vuelva con mejores propuestas y que deje a “Tonka” y “Camaro” en el baúl de los recuerdos. Allí donde figuran el oficial “Barragán” (Walter Zambrano) y el detective Benítez (Gustavo Mc Lennan) de la serie “Hombre de ley”; ambas que pasaron sin pena ni gloria, alguna vez por nuestra televisión nacional.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com


6 comentarios:

Anónimo dijo...

No entiendo porque las series tienen que ser cortadas cuando no tienen la audiencia que los dueños desean. Es una falta de respeto al público. Me parece que debería regularse este tipo de actos..

Athos dijo...

En realidad me gustaba la serie, y me da pena que la hayan cortado a media trama.

Si bien no había un objetivo claro, las actuaciones eran de lo más alucinantes. Todos tenían la oportunidad de actuar como dementes, y el punto de vista que nos mostraba parecía el de un loco o el de dios.

En especial me encantó la actuación del reportero, uno de los némesis personales del policía principal (soy malo con los nombres).

Anónimo dijo...

Oiga no sea duro con la serie ¿usted no sabe el enorme sacrificio que cuesta realizar producciones de este tipo?....

Anónimo dijo...

Al parecer la persona que narra, no sabe mucho de guión o cine, porque eso de comparar "Calle en llamas" con "Las fenix"....?????

¿Que le pasa?, Si la propuesta visual es radicalmente distinta y si bien los personajes de Carmona y los actores no fueron los mejores, la calidad y la diferencia entre Bahamonde y Carmona es abismal

Primero: Carmona al menos se tomó la molestia de no romper el eje en los planos al menos no tanto como lo hace Bahamonde.

Segundo: Carmona intentó al menos hacer algo distinto, Bahamonde sigue con lo mismo (populorum)

Y así la lista de diferencias son bastantes. Es increible la etapa que marcó "Misterio" en series fue muy fuerte por más que yo no esté de acuerdo con Carmona en muchas cosas debo reconocerle que al menos él intenta cambiar y hacer algo nuevo; mientras que Bahamonde y demás grupos, de Chacalon y Dina Paucar no pasan....

Anónimo dijo...

Pues para mí, la serie tuvo corta vida de duración como para criticarla o alabarla. leo el comentario y me parece no está hecho para criticar la serie sino enfocado a las producciones peruanas que tuvieron corta vida. No me acordaba, por ejemplo de "Barragán", una serie policial que no caminó pese al buen desempeño de Walter Zambrano. Felicitaciones, porque me hizo recordar cosas interesantes con su nota.

Anónimo dijo...

Respecto a uno de los comentarios, recuerdo haber visto por casualidad allá por 1987 ó 1988. una serie en panamericana que me parecia buena. "Hombre de Ley" con gustavo Maclennan, Franco Scavia y una Rubia hermosa que era la secretaria del abogado (Gustavo).
Me gustó por que hicieron un capitulo doble donde con la ayuda de el actor invitado Jorge Garcia Bustamente en el papel de una especie de "Cobra" buscando desenmascarar la corrupción de las altas esferas politicas peruanas. Y creo recordar que se suspendio la emisión de la segunda parte por su clarisima similitud con lo que pasaba con el 1er gobierno aprista. Para concluir... En la serie se descubria la mafia del primer ministro y vinculación con el narcotrafico (en la vida real era Ministro de esa cartera, El Zapatón Armando Villanueva del Campo y que precisamente se oian ruidos de sus malos manejos).