domingo, 20 de diciembre de 2009

AL FONDO HAY SITIO: RETRATO COSTUMBRISTA DE GRAN ÉXITO


Lima, 20 diciembre 2009, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Esta semana culmina la primera temporada de “Al fondo hay sitio”. Una exitosa teleserie que es seguida por muchos televidentes, toda vez que resulta un sano esparcimiento cómico y costumbrista donde los enredos son bien llevados por artistas con experiencia y por jóvenes valores que no desentonan en lo absoluto con los personajes que interpretan.

LA HISTORIA

En una de las zonas más "exclusivas" de la capital, el distrito ficticio de "Las Lomas" (muy parecido a un condominio residencial de La Molina, San Borja o San Isidro), viven los Maldini, una de las familias más acomodadas y de alto nivel social de Lima, que de pronto, se ve sacudida con la llegada de los González, una familia pobre que viene de Huamanga (Ayacucho) para establecerse en una casa heredada y a medio construir. Sus costumbres campechanas incomodan a algunos vecinos, sobre todo a la familia que vive frente a ellos, los Maldini, una de las familias más pudientes de la zona, que no saben cómo deshacerse de los recién llegados. La llegada de estos extraños personajes originará una serie de situaciones y enredos, sobretodo, cuando llegan a la residencial la familia Ferrand, amigos de los Maldini, quienes se verán involucrados en enredos y romances al más puro estilo de nuestra urbe capitalina.

La familia Maldini está compuesta por Francesca Vittoria Maldini Di Paolo (como siempre impecable, Ivonne Frayssinett), su hija Isabella (Karina Calmet) con su esposo Miguel Ignacio (muy bien, Sergio Galliani) y sus hijos, Nicolás (se consolida como actor Andrés Wiese) y Fernanda (bella y talentosa, Nataniel Sánchez). Junto a ellos vive su fiel mayordomo (impecable Adolfo Chuiman).

Mientras que la familia Gonzáles esta compuesta por Gilberto Collazos (muy bien Gustavo Bueno), su esposa Nelly, (siempre haciendo los mismos papeles, pero como siempre efectiva, la gran Irma Mury), su nuera Charo, (impecable Mónica Sánchez) quien tiene dos hijos Joel (Erick Elera) y Grace (Mayra Couto). Gilberto tiene dos hijos Teresa (Magdyel Ugaz) y Pepe (David Almandoz) quien vive con su amigo "Tito" (Laszlo Kovacs) y eventualmente llega también a ese hogar, Kevin "Pollo Gordo" (Junior Silva). Con el correr de los capítulos se le une Vanesa (Amparo Brambilla en buena caracterización).

TELESERIE EXITOSA
El elenco de la serie “Al fondo hay sitio” culminó el pasado viernes las grabaciones de esta temporada, resaltando la reconciliación de “Joel” y “Fernanda”. De esta manera culmina el primer año de producción del dúo, Efraín “Betito” Aguilar y Gigio Aranda, (productor y guionista), que bajo todo punto de vista resultó exitosa, dejando atrás a todas sus competidoras (telenovelas y series enlatadas) y ello resulta meritorio, porque Aguilar y Aranda ya saben que darle al público, una comedia costumbrista y familiar, que no tiene pierde, y eso se comprueba desde los tiempos en que Pepe Vilar realizaba sus teleteatros televisivos y hasta cuando Panamericana producía sus series, en su mayoría, copiada de guiones argentinos, como “Los Pérez-Gil” (adaptación de la inolvidable serie argentina, “Gorosito y Señora”.

Pero la diferencia radica en que Aguilar y Aranda le dan el sabor nacional a sus producciones, cuidando de no entrar al melodrama dramático ni tampoco a la tragedia mundana.

Ellos ya saben que camino seguir, el mismo que recorrieron cuando ambos produjeron “1,000 oficios” y “Así es la vida”. De allí no se mueven. Todo gira en torno a las situaciones cómicas, la farsa efectiva y los enfrentamientos populares. La única diferencia entre sus tres producciones radica en el giro del tema presentado. Mientras “1,000 oficios” narraba en tono de humor la falta de trabajo y los romances de barrio, en “Así es la vida”, se presentaba los problemas que pasaban las familias de clase media en claro sentido de humor, hecho que se iba desvirtuando a medida en que culminaba, sus largas temporadas, en las que Betito y Aranda aprovechaban alguna producción enlatada que les hiciera sombra para hacerla ingresar a su historia (Tal como sucedió cuando la telenovela “Pasión de Gavilanes” le ganaba varias noches en el rating).

Ahora, en “Al fondo hay sitio”, Aguilar y Aranda presentan el clásico enfrentamiento entre los pobres y los ricos, vale decir entre los de arriba y los abajo, manteniendo la farsa y la comedia dentro de una trama que delinea a unos personajes exagerados, pero en muchos casos bien construidos por el buen acierto que tuvieron en llamar a profesionales de la actuación como Galliani, Frayssinett, Bueno, Maury, Brambilla y Chuiman que ofrecen buenas caracterizaciones, sobretodo porque no confunden actuación con exageración.

Noten, por ejemplo, el momento en que Gilberto y Nelly intentan dar con el paradero de Vanesa y recurren al Internet para, por medio del Facebook, buscar a la peluquera cuyos rasgos y poses es de idéntica similitud que la de su sobrina Teresa. Allí encontrarán el gran mérito de Aranda, al presentar una escena cómica sin aspavientos y ni pizca de chabacanería. Por ello, el público la hace suya, entiende que el lado cómico se basa en el devenir de los personajes diferenciados en las costumbres natas entre el rico y el pobre. Ni que decir del romance entre "Joel" y "Fernanda" en la que se luce Nathaniel Sánchez, de quien ya habíamos observado sus dotes para la actuación, en (Un amor indomable" (ATV-2007).

Pero, para que la farsa llegue completa, Aranda le da aparatosos gags de contraste social que devienen con la exageración propia que conlleve a la conclusión nata de la risa forzada por la exageración de algunos personajes como el grito ¡Oh, my good! de Isabella que ni por asomo llega a entusiasmar. El lado opuesto lo constituye, “Teresita” que si atrapa televidentes a pesar de lo exagerada que luce Magdyel Ugaz, y es que Aranda se aprovecha del sobrepeso de la actriz y le da esas cualidades natas de nuestros vecinos de Chincha para, al ritmo de caderas, poner de vuelta y media a sus admiradores. Creemos que más se nota el crecimiento de "Teresita" cuando aparece Vanesa, en parte, por la buena caracterización de Amparo Brambilla que confirma lo buena actriz que es.

Y ni que decir de Adolfo Chuiman, un gran actor, que no desentona en lo absoluto. Gran mérito de Betito Aguilar de incluirlo y aunque se diga que es “segundón”, Chuiman es un profesional y sabe que así sea principal o secundario, un actor profesional se desempeña en lo que sea. Ya lo hubiéramos querido ver a Chuiman haciendo de galán, allá por los setenta, cuando nuestra televisión era huérfana de buenas producciones. Porque Chuiman, así con su porte y su físico, tranquilamente hubiera encajado de galán. Sin ir muy lejos, noten por ejemplo como la televisión mexicana, recurre a actores que no desentonan en comedias costumbristas de este tipo, como ocurre con Pedro Fernández, que con sus casi cuarenta años, se desenvuelve bien, haciendo pareja con Itati Cantoral en la atractiva “Hasta que el dinero nos separe” (Televisa-2009), que vemos por el cable y que comentaremos muy pronto.

Y es que nosotros creemos que en este tipo de comedias, es donde se ve la labor de un actor. Por ello, es que nos agrada que el grupo de actores nacionales que compone esta producción, no desentone en lo absoluto. Vean por el cable y compárenla con “Los Exitosos Pérez” (Televisa-2009), una producción donde reina la sobreactuación y el fingimiento absoluto de unos personajes que no logran salir de la irregularidad imperante en una producción, falsa bajo todo punto de vista.

Pero “Al fondo hay sitio”, deja la sensación, al igual que las otras producciones de Aguilar y Aranda, de tener un “techo” porque sencillamente no arriesgan. Ellos hacen notar que con el rating a su favor, el producto está rindiendo sus frutos. No quieren romper esquemas porque simplemente no se atreven a llevar más lejos sus ideas, bien plasmadas, pero que podría rendir más, si ellos lo quisieran. Porque a la larga, mucho del guión de “Al fondo hay sitio”, lo hemos visto en “Los Roldán” (Argentina-2002) y en “Amor Mio” (Televisa-2008), por citar dos ejemplos.

Claro, nadie ha inventado la pólvora, porque esas licencias en los guiones se ven en todos lados y de las que sólo se diferencia, porque uno es argentino, el otro mexicano, mientras el nuestro, es peruano.

Si la etapa triunfal del programa cómico peruano “Risas y Salsa” duró 19 años, la del productor Efraín Aguilar, tranquilamente puede durar mucho más tiempo, porque ya descubrió, el gusto de los televidentes, además de tener a un buen guionista a su lado, como lo es Gigio Aranda. Porque en sus producciones, los nombres cambian y las situaciones también, pero el pensamiento es el mismo, producir comedias familiares en donde la risa y la farsa estén presentes.

Como esta temporada, no ha habido nadie que le haga sombra en el rating, las imitaciones y exageraciones hacia otros programas, han estado ausentes. Seguramente, con el correr de las temporadas, por el propio desgaste del guionista y porque siempre hay una que otra producción que se le interponga, la “duplicidad cómica” estará presente.

“Al fondo hay sitio” cumplió desde el arranque y ello se observó con ese gran promocional en donde se veían a los personajes bailando por la acera bajo los acordes del pegajoso tema musical de Tommy Portugal que constituyó un acierto, bajo todo punto de vista, teniendo en cuenta que más de la mitad de nuestro país goza con el rimo de moda, la cumbia.

Lo malo de "Betito" y su grupo es que ahora ya nos inundó con circo y presentaciones en vivo de su elenco en cuanto escenario tenga. Y ello le augura, varias temporadas más. Nosotros no estamos de acuerdo con las largas temporadas, porque a la larga, la trama se pierde, pero en fin, estamos ante un producto localista al cien por ciento cuyo mérito es haber reunido a grandes actores mientras que lo negativo constituye que veremos la serie otras 4 o 5 temporadas, con circo, presentaciones y promocionales hasta que el público le baje el dedo.

Esperemos que pronto "Betito" Aguilar se arriesgue con otro tipo de producciones, además de producir historias más cortas. Aguilar ha demostrado ser un productor con talento y olfato, que esa habilidad la tenga también para arriesgarse en otro tipo de contenidos. A veces todo riesgo da frutos.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com

9 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta mucho la serie, me hace reir mucho..

Arturo dijo...

Me río mucho con Vanesa y Teresa...la serie es mejor que las atrocidades que dan en otros canales..y es peruana, ciento por ciento..

Anónimo dijo...

Una huachafada más en la que se concluye que no hay creatividad en nuestra televisión.

Anónimo dijo...

Vamos tiene su estilo y es una buena propuesta para quienes sól odeseamos reírnos. Me gusta el programa.

Anónimo dijo...

hola chicos soy fan namber one de utds ma canta su novela no me la pierdo nunca son de lo mejor sigan asi les dijo q me canta nicolas es un amor platonico para mi es super q hiper guapo y todos tambiem pero mas nico y estan aca en el ecuador con full sintonia me reunos com mis amigas a ver al fondo hay sito ja ja los quiero dara loor pero para mi si hay sitio ja ja chaoooooooo basos

Anónimo dijo...

la burra q no sabe escribir ustedes ud. nada mas tarada

Anónimo dijo...

todo lo peruano vale mmmmmmmmm viva chile jjjajaj me da igual ya dejen de pelear como tontos q igual hay q aprender a quererse entre latinoamericanos y americanos en especial para surgir no sean tarados

Anónimo dijo...

hola chicos ..me encanta este programa, me gustaria que siempre sigan unidos sus protagonistas y que se comvierta en una miniserie para asi nunca termine..jejeje felicitaciones que buenos actores me encantan...todos..son lindos...sigan asi chicos...!!

Anónimo dijo...

me gusta al fondo hay sitio y estoy esperando que comiese desesperad amente la 3 era temporada