lunes, 16 de agosto de 2010

OPERACIÓN RESCATE: MÁS DE LO MISMO


Lima, 16 Agosto 2010, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Terminó hace un par de meses, por si no se enteró, la serie "Operación Rescate" y es justo dedicarle algunas líneas a esta producción peruana que terminó sin pena ni gloria.

LA HISTORIA

La serie televisiva "Operación rescate", de 25 capítulos, fue una serie de bajo presupuesto cuyo propósito fue intentar retratar una historia reciente de nuestro acontecer político. La noche del 17 de diciembre de 1996, la residencia de la embajada japonesa en Lima fue asaltada por un comando de 14 guerrilleros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), durante una recepción con 700 invitados, entre diplomáticos, ministros, políticos, empresarios y militares.

La toma concluyó cuatro meses después, el 22 de abril de 1997, gracias a una audaz operación militar de rescate ejecutada por tropas de élite, bajo la presidencia del ex presidente Alberto Fujimori, que terminó con la muerte de uno de los 72 rehenes que quedaban en el lugar, dos militares y todo el comando del MRTA.

El productor Jaime Carbajal, responsable director de este proyecto, se cuido de no mencionar al ex presidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años de cárcel por violación de los derechos humanos, y a su ex brazo derecho Vladimiro Montesinos, encarcelado por organizar una red de corrupción en la década fujimorista (1990-2000), para evitar politizaciones.

Es por ello que durante los 25 capítulos no aparece ninguno de ellos, dejando en claro que fue una operación netamente militar.

UNA HISTORIA PARA EL OLVIDO

En verdad la historia fue intrascendente de principio a fin. A pesar que tenían al frente uno de los mejores guiones extraído de nuestra propia historia.

Panamericana Televisión anunció el estreno de la serie como "La más grande realización de la televisión peruana", nada más ajeno a la realidad porque lo que observamos fue una serie mediocre, sin ninguna pizca de interés y para colmo de tan bajo presupuesto que muchas de sus escenas parecían ser producidas en los años sesenta y no en nuestros tiempos.

La historia se desinfla por el escaso suspenso que existe alrededor de su intriga. Claro, la trama es harto conocida y eso puede servir de excusa para no haberle dado mejor agilidad al guión. Pero si es precisamente allí, donde se ve la habilidad de los realizadores para ofrecer mejores recursos a lo ya conocido.

Lamentablemente lo que nos entregan es una exagerada participación de los periodistas de la historia, cuando el único que tuvo protagonismo aquella noche fue el camarógrafo de América Televisión que logró ingresar algunos metros más, a la residencia del embajador de Japón.

Carbajal y su grupo, voltea la historia y piensa que estamos ante una telenovela rosa ofreciendo a la platea la historia de un camarógrafo y su turbulenta historia romántica. Tan intrascendente que aleja más al televidente de lo que realmente quiere ver. Cómo se realizó este gran rescate militar.


El productor Jaime Carbajal dijo que la serie sería un homenaje a los comandos que participaron en el rescate de los rehenes, pero en ningún momento sentimos que la serie refleja esos hechos históricos.

Dentro de las actuaciones no hay mucho que destacar, salvo Michael Finseth (comandante Soler), Pold Gastello (Iván Torres o Cerpa Cartolini) y Jackeline Vásquez como una de las terroristas emerretistas.

La serie en sí, pasó desapercibida y es una lástima porque se pudieron hacer mejores cosas. Pero esta visto que con temas que forman parte de nuestra historia, a nuestros productores no les ha ido nada bien. Y es que tanto en el cine como en la televisión, lo que tiene que ver con el terrorismo, la dictadura fujimorista y los hechos que precedieron a ello, hasta el momento no ha existido una producción que satisfaga.

Todo esta realizado dentro de una mediocridad absoluta. Por allí hemos leído que "el hecho que se haya omitido a Fujimori y Montesinos, por problemas políticos, le restó credibilidad a la historia". Nada más ajeno a la realidad porque el cine y la televisión en otras partes del mundo han brindado producciones notables bajo su propia perspectiva, es decir, ofreciendo su propia versión de los hechos que ha dejado más que satisfechos al gran público.

Aquí sucede todo lo contrario. Tal vez el hecho de "no querer pelearse con nadie" o de "no tomar partido por nadie" haya influido para que el guión sea mal estructurado y eso se nota, en muchas partes de la serie y de algunos personajes. Observe, por ejemplo, las pocas características personales que tiene el personaje de Morihisa Aoki interpretado por Pedro Yufra. De lo más acartonado y desprovisto de toda personalidad. No hay fuerza interpretativa y eso no es por culpa de Yufra sino del guión que así lo ha especificado.

Jaime Carbajal vuelve a resbalar con sus producciones. Es una pena porque es un productor que apuesta por lo nuestro y arriesga en un mercado muy difícil, como el peruano. Sólo debiera recordar que no basta con producir series sino rodearse de un buen grupo humano, en especial de un guionista y un buen director que aporte inteligencia y calidad en producciones que, como esta, requieren de esfuerzo y mucho pero mucho talento.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una reverenda porquería. Vieron al chino Yufra haciendo del embajador de Japón. Patetico.

Anónimo dijo...

dijeron que era la producción mas cara de la televisión peruana sin embargo fue un fracaso total de bajo presupuesto parecida que ni siquiera tenían una buena cámara para grabar las escenas mas aburridas y simples de la historia de la televisión peruana.

Interesado dijo...

Alguien sabe donde puedo encontrar la serie?

Anónimo dijo...

Esa serie es un homenaje a la operación Chavín de Huántar.