domingo, 4 de noviembre de 2012

PASIONES: TELENOVELA CON MÁS GUSTO MEXICANO QUE BRASILEÑO

Finalmente "Pasiones" logró cautivar a un importante sector de público. La telenovela se deja ver por una temática que aunque conocida siempre es bienvenida además de un grupo de actores de primer nivel.

Lima, 03 Noviembre 2012, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Hace un par de semanas culminó "Pasiones", telenovela que resultó un éxito para ATV. Siempre estuvo entre los 10 primeros lugares de sintonía y con ello incrementó de público el horario exclusivo para las producciones cariocas que ahora se han volcado hacia la excelente "Insensato corazón" que es más completa en su contexto. Lo cierto es que "Pasiones" no defraudó en lo absoluto y a portas de finalizar este 2012 repasemos lo que constituyó esta telenovela brasileña de Rede Globo escrita por Sílvio de Abreu y dirigida por Denise Saraceni, protagonizada por Tony Ramos, Fernanda Montenegro y con la participación antagónica de Mariana Ximenes y Reynaldo Gianecchini.

LA HISTORIA

Cada familia tiene sus secretos y la de Beti Gouveia (como siempre impecable, la gran Fernanda Montenegro), no fue diferente. Cuando conoció a Eugênio, (Mauro Mendonça), ella ya estaba embarazada de otro hombre. El joven accedió hacerse cargo del niño de otro, pero el bebé no sobrevivió al parto y murió. Como Beti nunca olvidó a este niño, siguió adelante. Con el paso de los años, la pareja construyó un imperio, Metalúrgica Gouveia, que se especializa en la producción de bicicletas y equipamiento deportivo, e hizo una hermosa familia con tres hijos - Saulo, (Werner Schünemann), Gerson, (Marcello Antony) y Melina, (Mayana Moura), todos los niños del mismo padre y misma madre, pero con personalidades distintas y conflictivas.

Lo que Beti no podía imaginar es que detrás de todo el amor que su marido le daba, había un secreto. Al borde de la muerte, Eugênio le pide perdón a su mujer y revela que su hijo mayor no ha muerto. Le explica que no podía soportar la idea de criar al hijo que tuvo con otro hombre, por lo que le dio el niño, además de una buena cantidad de dinero, a un par de empleados suyos que regresaban en ese momento a su país natal, Italia.

Asombrada, Beti se siente engañada y traicionada, frente a varias preguntas. ¿Dónde está tu hijo? ¿Cómo es él ahora? ¿Cómo va a reaccionar cuando lo encuentre? ¿Qué le dirá a su familia sobre la existencia de un cuarto heredero? ¿Cómo va a mantener a la familia unida frente a la nueva noticia? y sobretodo: ¿Con quien, Beti, estuvo casada por muchos años? ¿Con un mentiroso? ó ¿Un cobarde?

Ese niño es nada menos que Antônio "Totó" Mattoli, (impecable el gran Tony Ramos), un campesino viudo italiano, quien se sorprende al enterarse de que su verdadera madre está viva y vive en Brasil. Totó, como se le conoce en Laurenza-in-Chianti, un pueblo en Italia donde vive con su familia, en un "contadino", es decir, una zona rural y muy popular en la región. Su esposa murió hace quince años, cuando dio a luz a su hijo menor, Alfredo. Con la ayuda de su hermana Gemma, (Aracy Balabanian), levantó a sus cuatro hijos: Adamo, (Germano Pereira), Agostina, (Leandra Leal), Agnelo, (Daniel de Oliveira) y Alfredo, (Miguel Roncato ). Todos con personalidades muy diferentes, lleno de deseos y pasiones.

Totó no habría sobrevivido a la muerte de su esposa sin la ayuda de Gemma, quien siempre se dedicó a su hermano. Ella aún vivía en Brasil cuando Totó nació y su familia decidió regresar a Italia. A los veinte años, por un desafió del destino, Gemma se quedó huérfana y tuvo que criar su propio hermano más joven. A pesar de su corta edad, cuidó de su educación, salud y le enseñó el idioma portugués. Nunca le reveló que ambos habían nacido en Brasil para que Totó no se sienta rechazado, nunca le dijo la verdadera historia de su origen.

La revelación acerca de la verdadera madre de Totó causa un efecto dominó en las vidas de las dos familias en Italia y Brasil. Con una herencia en juego, con dinero y poder, todos ven su gran oportunidad. En este momento es cuando aparecen los dos personales claves en la historia, Fred, (Reynaldo Gianecchini) y Clara, (excelente Mariana Ximenes), ambiciosos y sin escrúpulos, dispuesto a hacer cualquier cosa para escapar de la pobreza en que viven. Cuando en su lecho de muerte Eugênio le revela la verdad a Beti, Clara estaba presente, trabajando como una falsa auxiliar de enfermería, quien al comportarse en forma discreta y comprensiva con Beti después de haber oído la gran verdad, decide viajar a Italia con la única intención de engañar, seducir y casarse con Totó teniendo como único objeto su herencia. El plan se articula con la ayuda de su amante y compañero Fred.

LA PUGNA POR EL DINERO

"Pasiones" se aparta de los cánones propios de la telenovela brasileña y lo hace con gusto y encanto por algo ya visto en producciones de otros países, en especial la mexicana. En esta primera entrega vemos el potencial del gran Tony Ramos como Totó, un personaje bonachón, querido y de buen corazón, que nos hace recordar mucho al inolvidable personaje de "Nino", aquella producción peruano-argentina de los años 70´s.

La telenovela tiene dos partes bien definidas. La historia de Totó y el vuelco que da su vida y la posterior pugna por el poder dentro del imperio Gouveia.

En la primera parte de esta producción es donde parece sentirse más el prototipo carioca, tantas veces alabado y tantas veces mal imitado. Una historia convencional, sustentada en los altibajos del amor con muy buenas actuaciones y un aire a misterio e intriga más en sus diálogos que en sus propias escenas. El nivel actoral es de primer nivel y eso ayuda mucho para la concepción de la trama.

Pero esta vez, los villanos ya no forman parte de un contexto histórico o social, tan característico dentro de las producciones brasileñas. Aquí tenemos personajes ambiciosos que marcan una diferencia de un antes y un después dentro de las producciones en Brasil. Al parecer, los realizadores optaron por una propuesta más cotidiana, propio dentro de las producciones latinoamericanas. Eso sí, no sabemos si esa fue la intención original del autor, o si se vio obligado, por los niveles de audiencia en Brasil (que son las que al final deciden el futuro y el final de la producción), pero lo cierto es que después de la primera mitad, la trama se inclina hacia el suspenso con muertos y sospechosos que poco o nada tiene que ver con lo que se proponía al principio.

Y ese giro la aleja del prototipo carioca y lo asemeja a lo que son las producciones mexicanas o de ese género. Es decir ello puede generar el fastidio de los adictos a las producciones brasileñas, pero no obstante, sucede todo lo contrario (a decir por lo que fueron las cifras del rating en nuestro país), y es que ese cambio dista mucho de lo que es la temática carioca.

Claro alguno dirán, ¿Oiga, pero eso también lo vimos en "Señora del Destino" o en "Uña de Gato"? Efectivamente, pero siempre prevalecía ese gusto brasilero de delinear a los malvados con un estilo sencillo al graficarlos dentro del contexto de la historia, sin un exceso demás. En otras palabras con un ¿Por qué? y un ¿Para qué? y no con un sinfín de maldades sin ton ni son, más que para enganchar audiencia.

Aquí vemos una serie de relaciones habidas y por haber. Todas no bien contadas. Abundan entonces enamorados que resultan ser primos, abuelos con nietas que son novias de sus yernos, padres que encuentran a sus hijos para descubrir que estos son padres de la rival de su otra hija… Hasta el punto de que no hay nadie, absolutamente nadie, que no tenga que ver de una manera con todos los demás personajes. Claro eso pasa en las telenovelas, pero muy pocas veces en las brasileñas y sobretodo con tanta promiscuidad. Por ejemplo, la anciana millonaria, Beti, que es el eje central de la historia es abuela de la sobrina de su principal enemigo, nuera del hermano del padre del pretendiente de otra de sus nietas, suegra de la amante de otro de sus nietos y eso que todavía existen más vínculos que la hacen parecer más propio de una historia mexicana que brasilera.

Es que, si de algo se jactaban los brasileños y sus demás defensores, era que sus enredos, normales en toda telenovela, nunca eran lo que parecían y si ello era "traído de los cabellos" estos se presentaban en producciones históricas, (Xica da Silva, Doña Bella), donde la leyenda y lo irreal iban de la mano y era una justificación más lógica dentro de la trama.

Sin embargo, en esta producción abundan los clichés mexicanos que debe sorprender a muchos. Sin ir muy lejos, aquí los conflictos conllevan al suspenso y no al drama (algo que también no es costumbre en producciones cariocas). Más de 10 personajes, son sospechosos de una muerte, todos tienen móviles para el homicidio y no se deciden a dejar claras sus coartadas. Lejos estamos ante una misma producción brasileña de este tipo llamada "La próxima víctima", por muchos motivos, la más perfecta recreación carioca de los misterios que existen detrás de un asesinato. Aquí el guión juega con los televidentes y al final, su intriga luce ya contada "a la mexicana", por la maraña de sucesos que se han ido desarrollando. Aunque, valgan verdades, la simpleza de la propuesta no se deja sentir ni mella en el interés de los televidentes, merced a la buena dupla de villanos que posee la trama.

Es que tanto, Mariana Ximenes como Reynaldo Gianecchini cumplen a cabalidad con sus respectivo roles. Más, Mariana Ximenes quien sabe ser encantadora como cruel. Sin duda la actriz brasileña es uno de los buenos aportes de esta producción. Su final es digno de resaltar. 

Es importante mencionar que "Pasiones", tuvo muchos adeptos en Brasil aunque no con el nivel de sintonía deseado. Mientras en varios países de Latinoamérica, no siempre los acompañó la sintonía. Lo cierto es que en el Perú, ya conocedor y hasta saturado, algunas veces, con propuestas mexicanas, su historia fue aceptada además que el nivel actoral siempre estuvo a la altura de las circunstancias.  Fue una telenovela que supo llegar a los televidentes peruanos, reflejando la ambición, avaricia y el rencor, tantas veces visto en producciones de otros países, pero muy bien llevado por los productores cariocas.

Aunque esté lejos de los que antaño ofreciera Brasil, "Pasiones", complació por ser un propuesta ya conocida y porque demuestra una vez más que esta temática nunca se agota y si la producción está bien realizada y con un perfecto casting, los televidentes jamás cambiarán de canal. Los resultados saltan a la vista.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com


3 comentarios:

Anónimo dijo...

ME GUSTÓ MUCHO ESTA TELENOVELAS Y MÁS ME GUSTA TUS COMENTARIOS..

Anónimo dijo...

A pesar de todo Brasil siempre será el primer productor de telenovelas en el mundo. Su calidad es imnegable.

Andrea dijo...

Me gustó Pasiones. de lo mejorcito del año...