domingo, 27 de abril de 2014

CAMINO AL TRIUNFO: FORZADA HISTORIA DE UN BOXEADOR


Lima, 27 Abril 2014, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Culminó la serie "Camino al triunfo" que emitió América Televisión, en calidad de emergencia debido a que ese horario le era adverso luego de la debacle que constituyó el reality “12 Corazones” y el repunte de su férrea competidora, el programa sensacionalista que emite Frecuencia Latina.

Camino al triunfo es la historia del boxeador Jonathan Maicelo (interpretado por José Piedra), que sale de un hogar humilde y trata de sobrevivir en un mundo lleno de momentos duros. Maicelo es la columna vertebral de su familia; adora a su abuela Mamishica (Delfina Paredes), quien le dio la crianza y los consejos para salir adelante. Además de su madre (Aurora Aranda con un exagerado look), quien no ve con buenos ojos que su hijo se dedique al box.

Maicelo encontrará en Henry (Carlos Montalvo) no solo al amigo incondicional, sino también a su primer mánager. Antes que su verdadero mánager (Julián Legaspi) llegue a su vida.

El boxeador no solo ha tenido que lidiar con problemas económicos, sino también con enemigos como Ricky Rizo Patrón. (Rodrigo Fernandini), quien no le perdona haberlo derrotado en los combates del Vale Todo. Ahora este luchador junto a ‘Escorpión’ (Rodrigo Sánchez Patiño), su ambicioso entrenador intentarán sacarlo fuera de toda competencia.

Además vemos a Katy Jara como Rubí, pareja de Jonathan Maicelo y una sorprendente y bella Amaranta Kun como Karina quienes forman parte de la ficción que retrata los romances de este deportista.

La serie, producida por Group M. Piedra, intenta mostrarnos las penas, los logros y frustraciones de los jóvenes en el mundo del boxeo.


LEJOS DE LA REALIDAD

A estas alturas, que más se puede decir de estas producciones "autobiográficas", todas unidas porque el guión muestra hechos alejados de la realidad y están realizadas con el único propósito de intentar generar sintonía levantando la imagen del personaje principal, a más no poder, cuya vida dista mucho de esa realidad que se muestra en pantalla.

Esta historia de tan cortos ocho episodios muestra una biografía tan maquillada como exageradamente irreal. Además la trama tiene historias paralelas que empiezan teniendo interés, pero luego se desdibujan por el poco protagonismo que se les da. Como es el caso de aquel corrupto político que buscará aprovecharse de la popularidad del boxeador personificado por el actor Antonio Arrué, en la que parece la única historia real que aparece en la trama. Lo malo es que el personaje desaparece y ni siquiera tiene un final digno que destacar. Igual es el caso del rival del boxeador (tanto en la lucha del Vale Todo como por el amor de una mujer).

A propósito de ello, las historias románticas lucen atractivas, más no bien construidas. La primera relación del boxeador se ve muy fresca gracias al talento de Amaranta Kun quien le da realce a las escenas mostradas. La joven es bella y luce sobria, hasta tiene carisma. Lástima que el guión, tan desordenado como irrisorio, la "lleva de viaje" en un aparente despido sin retorno, pero nos la devuelve como una “Punk” sin vida y totalmente desalineada. Pero, la actriz igual sigue resultando importante dentro de la trama. Sin duda, ella es lo mejor de la serie.

Lo malo es que el guión desaprovecha esa rivalidad con el nuevo compromiso del boxeador (Rubi) ofreciéndonos unos diálogos y unas escenas para el olvido.

Finalmente la serie es editada vilmente para acelerar su final. (Se nota en el último capítulo) y vemos escenas fuera de todo contexto y los principales personajes no tienen una salida digna que resaltar. Tal vez, lo bueno de esta producción sean aquellas escenas realizadas en los barrios del Callao.

En suma, nos encontramos ante una serie que nunca despega por el poco desarrollo del guión. Eso sí, la historia funcionaría igual, así figure o no el nombre del boxeador. Incluso un “Juan Pérez” con un mejor desarrollo narrativo y unas escenas simplistas pero efectivas, lucirían mejor que esta trama de un invento de vida para nada real y tan poco imaginativo.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estamos hasta el perno en producciones nacionales. Hagan algo por el talento peruano. No es posible que tengamos que soportar historias de este tipo.

Roberto dijo...

Este tipo de series las colocan de relleno. Entonces ¿Para qué las producen? Nada bueno hay que ver los sábados más que soportar sensacionalismo y estupidez y media...