domingo, 24 de agosto de 2014

AVENIDA BRASIL: LA MALDAD COMO PROTAGONISTA

Culmina "Avenida Brasil" en el Perú. Una producción brasileña que no fue un boom como en Argentina o Chile, pero siempre estuvo entre los 10 primeros del rating. Cómo siempre los guionistas brasileños sorprenden y nos presentan a una villana de lujo como la verdadera estrella de la historia.

Lima, 24 Agosto 2014, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Va llegando a su final "Avenida Brasil", una de las más completas y logradas producciones de la Rede Globo que ha logrado impactar en varios países del mundo y ha conseguido catapultar nuevamente a las producciones cariocas a limites sumamente favorables entre los televidentes de todo el mundo.

La telenovela gira, inicialmente, en torno a la venganza: Rita, (maravillosa la pequeña Mel Maia), es una niña que descubre que su malvada madrastra, Carminha (notable y memorable actuación de Adriana Esteves), planea asaltar a su padre Genesio (muy bien el gran Tony Ramos). La pequeña no puede evitar que el robo sea cometido y —luego de descubrir la maldad de su esposa— el padre muere al ser atropellado accidentalmente por Tifón, (Murilo Benício), un popular futbolista.

Cuando Carminha descubre que el deportista es millonario decide conquistarlo y casarse con él, por encima de cualquier cosa. Antes de lograrlo se deshace de Rita, la abandona en un basurero a las afueras de la ciudad. Luego, junto a su amante y cómplice, Maxwell Oliveira más conocido como Max (impecable Marcello Novaes) logran su objetivo.

La niña sobrevive gracias al amor de Mamá Lucinda, (Vera Holtz), y se enamora inocentemente del niño Jorgito a quien dicen Patata (Bernardo Simões).

Poco tiempo después, Rita es adoptada por una pareja de argentinos y se va a vivir fuera de Brasil. Pasan los años y Carminha casada con Tifón, vive en una mansión, frecuentada por pintorescos personajes. A la casa llega una nueva cocinera llamada Nina.

Poco a poco, las cosas comienzan a enrarecerse para Carminha, porque la nueva empleada es en realidad Rita (Débora Falabella), que viene a cobrar venganza, pero no cuenta que en esa casa verá nuevamente a Jorgito (Cauã Reymond) cuyo amor volverá a renacer más fuerte que nunca.

TELENOVELA CON TEMAS POLÉMICOS

Hablar de Brasil y sus telenovelas es harto conocido. Aquí ya hemos hablado de grandes producciones que cautivaron a las mayorías por su fastuosidad, dirección y guión; además de presentar esas “historias diferentes”, contrarias a las que producían las producciones mexicanas, argentinas o venezolanas.

Sin embargo, desde que las producciones mexicanas entraron con fuerza a Brasil, las telenovelas cariocas han dado un vuelco. Hoy no solamente, tenemos historias contrarias al formato clásico telenovelero, también existen los guiones que muestran la típica historia de amor, odio y venganza.

Avenida Brasil es una historia que pertenece a este último rubro. No obstante, tiene una particularidad que la hace grande. El incluir temas tan arraigados y polémicos dentro de la cultura popular como la promiscuidad, la vida de Suelen (maravillosa Ísis Valverde) y su relación con todos los hombres de El Divino; la pornografía como negocio, la oscura vida de Soninha Catatau (Paula Burlamaqui) y, sobretodo, el triple adulterio en la relación de Carlitos (Alexandre Borges) con sus tres mujeres, Verónica (Débora Bloch), una mujer rica, vanidosa y dominante, madre de Débora (maravillosa Nathalia Dill); Noemia (Camila Morgado), una mujer culta, moderna y madre de Tomás (Ronny Kriwat), y finalmente, Alexia (Carolina Ferraz) su mujer más reciente, una bella, rica e independiente empresaria con quien tiene una joven hija, Paloma (Bruna Griphão).

Indudablemente esta trama marca un inicio y un después dentro del mundo de las telenovelas, al igual que en su momento lo fue el tema del sida, el cáncer, la homosexualidad, la prostitución, entre otros temas que marcaron la pauta en varias telenovelas a lo largo del tiempo.

En esta producción, los productores cariocas tocan un tema espinoso, incluso prohibido en varios países. En Chile, se censuró algunas de las secuencias por su alta dosis de violencia y erotismo. En realidad, lamentablemente solo se presenta la versión completa de la trama para la televisión carioca, pero se omite algunas escenas para su venta al exterior, como el casamiento de Carlitos / Dudu con sus tres mujeres. A pesar de todo, es importante destacar el guión de João Emanuel Carneiro al mostrar lo mundano, erótico y sexual bien equilibrado con la ambición, el egoísmo y la venganza. Sin duda los habitantes de “El Divino", se muestran como muchos; mienten, engatusan y manipulan a sus parejas y familia. Por ejemplo, la compleja historia entre el trío compuesto por Leleco (memorable el gran Marcos Caruso), Tessalia (la bella Débora Nascimento) y doña Muricy (Eliane Giardini), es igual de censurable y polémico que la historia de “Carlitos”, pero no por ello deja de ser realista y, bien enfocada, resulta más que atractivo.

Aquí no hay pareja que no cometa infidelidad, que no desee a la mujer de otro, Como la relación entre Monalisa (Heloísa Périsse) que pretende olvidar a Tifón entregándose a Paulo Silas (Ailton Graça) quien a su vez la engaña con su mejor amiga. Como se observa, atrás queda la pareja que se jura fidelidad por siempre.

Además se inserta al fútbol no como parte de un romance sino entrelazado dentro de un libreto que gira en torno a un solo personaje, Carminha, quien finalmente resulta ser la villana protagónica dentro de una trama donde todas sus historias paralelas interesan por igual.

LIBRETO EFECTIVO

Seamos claros, Avenida Brasil no es El Clon, La Sucesora ni mucho menos Vale Todo, pero está a la altura de las antes nombradas por combinar eficientemente la típica historia de amor con temas prohibidos y censurables, retratados tal cual, pero con estilo propio. Retrata la vida mundana de un grupo de recicladores y gente de mal vivir, tan real que podemos encontrarlo en cualquier lugar del mundo. En Perú, el llamado "tiradero" es parecido a lo que era nuestra recordada "Parada", además en México podemos pensar que el “tiradero” que muestran en “La Gata” (Televisa-2014) es una copia perfecta de esta producción carioca. Es que, las locaciones escogidas le dan realismo a la trama y son el complemento ideal para mostrar la forma en que viven esos personajes compuestos por Nilo (muy bien José de Abreu) y Mamá Lucinda.

Esta recreación entre “los de arriba y los de abajo” o como la llaman en la historia “la gente de El Divino y la Zona Sur”; no deja de ser atractiva por el lado social y urbano que le dan a la misma; incluso la forma de vida de Tifón y su pintoresca familia compuesta por doña Muricy, su esposo Leleco, su hija Ivana y el fiel Lúcio (Emiliano D'Ávila) no deja de resultar risible y encantadora. Sus diálogos, peleas y romances son casi de antología por lo bien detallado de la escena, además de no dejar de tener cierto parecido a cualquier familia de clase popular que de “la noche a la mañana” se convierte en millonarios.

La telenovela tiene escenas memorables como el destape a Suelen a quien desnudan delante de todo el barrio para castigarla por sus infidelidades en aquel memorable club deportivo (Divino Fútbol Club), cuyas noches discotequeras recuerda mucho a Dancin' Days (Rede Globo 1978, emitida en Perú en 1981). Además del cambio de personalidad de Carminha y su llegada al entierro de Max. Pero lo mejor de Avenida Brasil son los enfrentamientos entre Nina y Carminha y finalmente cuando se destapa la maldad de esta última, cuyo capítulo es de antología por los enfrentamientos que se producen tras este descubrimiento.

Otro de los puntos fuertes de la telenovela es la música. 'Vem Dançar com Tudo (Danza Kuduro)', interpretado por Robson Moura e Lino Krizz es el tema principal y de apertura de 'Avenida Brasil'. También gusta "Reza" (tema de Carlitos, Verónica, Noemia y Alexia), de Rita Lee y "Historia de Nós Dois" (tema de Monalisa y Tifón) interpretado por el gran José Augusto.

Los 160 capítulos de esta historia tienen momentos de intriga, tensión y una gran efectividad debido al talento de Adriana Esteves quien ingresa a la lista de grandes actrices de telenovela por su intenso trabajo.

El personaje de Carminha es la verdadera protagonista de la historia. El romance de Jorgito y Nina nunca despega como debiera, la pareja es opacada por el gran trabajo de la actriz carioca quien demuestra ser mala en potencia, casi un ser endemoniado. Sus gestos, cambios de caracteres, tics o gesticulaciones, además de pequeños diálogos ingeniosos como el invocar “al de arriba” por el éxito de su plan; le dan sobriedad y contribuyen para que su personaje “tenga vida propia”.

Además el libretista, con buen criterio, le da todo el peso de la trama y ello, unido a su talento, eclipsa a los televidentes. Incluso el lenguaje procaz no resulta audaz, sino obligatorio para que la escena resulte atractiva.

La muerte de Max (Marcello Novaes) y el descubrimiento del gran secreto de Mamá Lucinda con Santiago (muy bien Juca de Oliveira), resulta tremendamente efectivo y hasta misterioso y desconcertante. El guión parece evocar a “La próxima víctima” (Rede Globo- 1995). Sin embargo noten lo eficiente y fundamental que sigue siendo Carminha dentro de la trama.

La telenovela cuenta con una impecable dirección de Ricardo Waddington, que destaca por su visualidad retratada con matices cinematográficos sobre la base de un guion previsible, pero efectivo que brilla por su impecable narrativa (lleno de lisuras y groserías mundanas que le dan realismo a las escenas mostradas). Sin duda, el guión de João Emanuel Carneiro brilla en todo momento, la aparición de Santiago y el giro que da la trama acrecienta el interés y es el verdadero eje de una historia violenta, maldita, rural, morbosa y sexual donde la maldad, el egoísmo y la ambición son parte primordial que involucra a la mayoría de los personajes presentados.

Es cierto que Avenida Brasil abusa del exceso de dramatismo y es una típica historia que vemos a diario en las telenovelas. Sin embargo el eficiente casting realizado unido al guión lleno de secretos guardados para el final, es lo que levanta la trama que se sostiene, además, por la gran villana de la historia. Aquí los personajes llamados a destacar, Débora Falabella (Nina / Rita) y Jorgito (Cauã Reymond), nunca sobresalen. Su romance, aparte de no despegar, nunca trasciende. Es la vida de Carminha quien llega a interesar en su plenitud, algo no mostrado hasta ahora con villanos de este tipo.

Recuerden que en “Cuna de Lobos” (Televisa-1993) que repone por estos días, el canal Telenovelas en cable, las villanías de “Catalina Creel” giran en torno a su ambición, algo muy común en personajes de este tipo. Si ella termina resultando la villana más recordada en México es por el bien detallado guión y por el talento de la gran María Rubio. Aquí resulta lo contrario, la vida de Carminha es en realidad el eje de la trama unido a sus cambios de personalidad, de mala a buena, algo que no gustó a muchos, pero resultó vital para la concepción del personaje.

Ahora comprendemos por qué Televisa estaba interesado en comprar los libretos de esta trama. Es que la telenovela está tan bien delineada que puede ser producida por otras televisoras mexicanas, colombianas, peruanas o venezolanas. Eso sí, que incluyan lo mejor de su elenco local. Ello debido a que sus historias paralelas están tan bien entrelazadas que pueden ser tan efectivas como los protagónicos. Aunque dudamos que pueda resultar una copia exitosa porque la crudeza en algunos temas planteados como el adulterio sería mutilada por algunos productores, debido a los excesivos escrúpulos morales, aún característico en muchos países.

La telenovela termina resultando ilógica en su contexto, previsible en muchas escenas. En suma, es la clásica historia de amor y odio que tiene una particularidad, mostrar la vida de una mujer cuyos objetivos fueron la buena vida y el dinero, pero terminó siendo una pieza más dentro de un laberinto de maldad y odio. La historia brilló, en todo momento, por su realismo, su crudeza en los diálogos y el talento actoral ahí reunido. En suma, es una telenovela que uno observa con agrado e interés, característica fundamental para que una producción se constituya en éxito total. Sin duda, estamos ante un futuro clásico.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Avenida Brasil es una extraordinaria telenovela. Lo malo que ATV la reducía de horario cuantas veces quería. A veces dos horas, otras veces una, ahora medida hora. Todo para promocionar sus otras novelas que no están a la altura de esta producción. Muy buena..

Marco dijo...

El gran acierto de esta telenovelas, cosa común en los brasileños, es que destapa y dice las cosas como son. A mi me gusto los momentos de intriga. El romance ¿la hubo? nunca lo sentí, porque todo giraba alrededor de Carminha, una villana de calidad.

Adicto TV dijo...

Hace tiempo que Brasil copia el modelo de las telenovelas mexicanas, pero le añade su estilo y su forma de enfocar este tipo de género. Esa promiscuidad que hablas es conceptuada aquí como jocoso y risible, por eso agrada. Nadie lo ve como morbo sino como algo curioso, anécdotico. Por eso, que no colocaron el matrimonio de Carlitos porque los curas hubieran saltado hasta el techo en los países donde la pacatería es creciente. Me gusta las telenovelas brasileñas por lo audaces que se ven. Viva Brasil.

Anónimo dijo...

Qué buena actriz es Carminha. ¿Saben algo más de ella?...

Anónimo dijo...

hace tiempo Brasil como que copia la novelas mexicanas. Avenida Brasil es muy parecida a Corazón Indomable y a La Gata. Me encantan las brasileñas pero amo las mexicanas y las prefiero. Me gustó mucho Av. Brasil pero mi favorita es La Gata y sin duda la combinación perfecta de novelas son MAITE PERRONI y DANIEL ARENAS(Esmeralda y Pablo)

Anónimo dijo...

Cuánto me gustan las que hablan sobre psicología, y para ser honesta la que más me gustó fue más Psi tal vez por el giro que trata, pero las demás como Mental son buenas, y de excelente calidad, altamente recomendables las dos.