lunes, 8 de diciembre de 2014

LA IMPOSTORA: MOTIVO, MÁS QUE SUFICIENTE, PARA VER A CHRISTIAN BACH

Uno de los atractivos estrenos del 2014 lo constituyó "La impostora", una historia chilena muy bien producida por Telemundo. La telenovela sirvió para consolidar a Cristian Bach como una de las más "adorables" villanas  que ha dado el mundo de las telenovelas. Es una delicia verla actuar.

Lima, 08 diciembre 2014 (Por. Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Durante este 2014, que ya se va, ATV canal 9 transmitió "La Impostora", una producción realizada por Telemundo que constituye una adaptación de la telenovela chilena Cerro Alegre adaptada por sus mismos guionistas, Sebastián Arrau y Coca Gómez.

Telemundo en busca de mejores propuestas literarias para adaptarlas en sus futuras producciones adquirió los derechos de esta producción que no tuvo buena sintonía en Chile. No obstante fue adaptada por esta cadena Norteamérica y su éxito fue inmediato.

Además su historia sirvió para el esperado encuentro actoral entre Christian Bach y su hijo Sebastián Zurita quienes por primera vez unen sus talentos a través de un melodrama romántico.

"La Impostora" es protagonizada por Lisette Morelos y Sebastián Zurita, con la participación antagónica de Christian Bach. Además cuenta con las actuaciones estelares de Manuel Landeta, Begoña Narváez, Mauricio Hénao, Jonathan Islas y Alpha Acosta.

LA HISTORIA

Blanca Guerrero (Lisette Morelos) es una joven trabajadora quien ayuda a su padre y sus dos hermanos económicamente, Blanca tiene la capacidad de imitar a otras personas. En la fiesta de fin año de la familia Altamira Blanca conoce a Eduardo Altamira (Sebastián Zurita) un hombre sincero del cual se enamora.

Con la llegada de Adriano Ferrer, (muy bien Manuel Landeta), Blanca decide quedarse a escuchar el testimonio que ha declarado Adriano en contra de la familia Altamira acusándolos de haber asesinado vilmente a Valentina (Alpha Acosta) de la cual estaba enamorado y esperaba un hijo. Tras este incidente, Blanca decide ayudarlo a salir de la fiesta para evitar que sea arrestado.

Adriano más tarde va a buscar a Guillermo "Memo" Guerrero (Paco Mauri) para preguntarle por el paradero de su hijo. Pero se da cuenta de que Blanca, no solamente es aquella enmascarada que lo ayudo en la fiesta, sino es hija de "Memo", quien se encuentra hospitalizado, luego de haber sido víctima de un atentado ordenado por Raquel Altamira (impecable Christian Bach), para ocultar la verdad sobre el asesinato de Valentina. Adriano decide contratar a Blanca para hacerse pasar por La Impostora y engañar a Raquel y a toda su familia. Al aceptar esto, ella se convierte en Victoria San Marino una inversionista millonaria, inteligente y poderosa. Su misión es descubrir en donde Raquel envió al hijo de Adriano y Valentina. Pero sin darse cuenta se enamora de Eduardo, el hijo preferido de su mayor enemiga.

ROMANCE E INTRIGA

Uno observa "La Impostora", y no se aburre. Es de aquellas historias donde el romance pasa a un segundo plano cuando se tiene a una villana con experiencia quien planea y teje los hilos de cada una de sus maldades. ¿Lo mismo de siempre? Así es, pero si tienes como rival actoral a Manuel Landeta, la trama se hace intensa porque finalmente el villano tiene como "competidor" a un personaje que sabe, será difícil de superar.

Efectivamente, "La Impostora" tiene a Christian Bach como una villana de lujo. Algunos señalan que su actuación es más de lo mismo. Se equivocan, hay que conocer y repasar la historia de las telenovelas para conocer que existieron actores y actrices especialistas en interpretar papeles de villanos y lo han hecho tan estupendamente bien que muchas veces opacaban a los protagonistas.

Es que, la diferencia radica en la intensidad de la interpretación, el perfil del personaje y hasta el talento innato, propio de cada uno, para mostrar diferencias sustanciales entre uno y otro papel que les toca interpretar. Aquí Christian no aburre, sabe ser sofisticada, no exagera al interpretar a Raquel y hasta se da el lujo de llevar la batuta en determinada escena, solo igualada cuando le toca actuar con Manuel Landeta, otro grande de la actuación, quien no desentona en lo absoluto y es pieza clave en este teje y maneje de intrigas y maldades.

Bach no necesita de escenas preparadas, especialmente para ella, como sucedía, por ejemplo con Daniela Castro en “Lo que la vida me robó" (Televisa-2014). Sus escenas son las mismas que la del reparto, pero su desenvolvimiento escénico es de primera. Desde aquella primera toma en la fiesta de bienvenida, se percibe el gran “mano a mano actoral” que sostiene con Manuel Landeta.

Sin duda, es una delicia ver actuar a Christian Bach. Sus "maldades" son una lección de interpretación. Algo parecido a lo que eran, en su tiempo, Chelo Rodríguez o Hilda Abrahamz en Venezuela o quizás, Maricruz Olivier o Fanny Cano en México.

Lástima que los actores protagonistas no estén adecuadamente correctos en sus interpretaciones. Lisette Morelos cumple con su papel, pero desentona cuando interpreta las escenas románticas. Mientras Sebastián Zurita, tiene ángel y simpatía, pero nunca llega a consolidarse en este rol. La ausencia de una mejor química actoral entre la pareja es más que obvia. Sin embargo, gracias a su muy buen guión esto casi ni se siente.

Es importante precisar que meses antes de la realización de esta telenovela, el escritor Sebastián Arrau había confirmado que existirían cambios en esta telenovela. Es decir en lugar de un hombre sería una mujer, la protagonista.

No hemos observado completa la versión chilena, pero por lo poco mostrado, más interés hubiera causado ver una adaptación más fiel al original. Esto, porque muy pocas veces hemos observado que el peso protagónico de la historia lo lleve un hombre. Solamente en los años setenta, observábamos esta característica en algunas producciones argentinas donde los protagonistas masculinos estaban envueltos en historias donde se combinaba estupendamente el romance y la intriga. Extrañamos las épocas en que Arnaldo André o Juan José Camero, por ejemplo eran las estrellas cumbre en esos melodramas.

Pero vayamos a la historia. La telenovela grabada en la Ciudad de México, tiene muy buenas escenas en exteriores. El inicio de la trama donde ocurre la fiesta de disfraces parece un calco de “El Ídolo” (Puerto Rico-1980) Incluso la escena de amor entre los protagonistas parece extraída de aquellas miradas de amor y fuego que se lanzaban José Luis Rodríguez y la bella Marilyn Puppo en su par puertorriqueña.

La intriga planteada parece emular cierto aire de “espionaje romántico” donde la bella protagonista no solamente sabe salir airosa de algún problema planteado sino que se ayuda gracias a la capacidad que tiene por imitar a otras personas, incluido gesticular otros idiomas. El misterioso origen de los hijos de Raquel y el secreto mejor guardado de esta, contribuyen a que el guión destaque y se siga con atención.

Hay escenas a destacar. Por ejemplo el ingreso de Mariana Serrano (maravillosa Begoña Narváez). Sus peleas a lo full contact además de su escena, a punto de morir, a manos de Richie Salgado es sensacional. Ello unido a la curiosa relación que establece con su hija (Macarena Oz en buena actuación). La actriz se consolida en esta telenovela. Tampoco podemos dejar de mencionar la actuación de Mimi Morales como Karina. La joven lucía adorable y levantaba la escena con su compañero de turno.

Un punto a tomar en cuenta, para las estadísticas, es que la escena final de esta telenovela en aquella fiesta para recibir el nuevo año donde los protagonistas, Blanca y Eduardo (Lisette Morelos y Sebastián Zurita) consolidan su amor, recuerda mucho a "Luz María" (Perú-1999) cuando Lucecita y Gustavo (Angie Cepeda y Christian Meier), sellan su amor con un beso entre fuegos artificiales, dando inicio al siglo XX.


En resumen, "La Impostora" no tiene nada de original pero si es una historia que tiene el sello de Telemundo por lo bien producido. Aquí se observa el buen olfato literario que tuvieron en comprar los derechos de una trama que en Chile no funcionó, pero aquí gracias a un ingenioso libreto, un efectivo casting y una buena producción, los resultados son totalmente diferentes.

Eso sí, muchos se interesaron en esta trama, por ver la actuación de madre e hijo reunidos por primera vez en telenovela, pero terminaron admirados por el talento de Christian Bach, una estupenda actriz.

(*)rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena historia!! La segui por internet y la verdad es que me atrapo...bastante intriga, una historia bien hecha. Nunca habia visto a christian bach actuar, y la verdad es que me encamto! Por eso es una de las grandes de la actuacion!

Anónimo dijo...

Que buena telenovela es esta. Me gusta también Christian Bach.