lunes, 30 de mayo de 2016

PASIÓN Y PODER: CUANDO EL PRODUCTOR SALVA LA HISTORIA


Lima, 30 Mayo 2016, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Llegó a su final en Perú, Pasión y Poder, la última producción de José Alberto Castro que ya había culminado en la capital mexicana, meses atrás.

La historia constituye una nueva adaptación de la telenovela del mismo nombre, original de Marissa Garrido. Está protagonizada por Susana González, Fernando Colunga, Jorge Salinas y Marlene Favela. Además cuenta con las actuaciones de Michelle Renaud, José Pablo Minor, Altaír Jarabo entre otros actores mexicanos.

SINOPSIS

Eladio Gómez Luna (de menos a más, Fernando Colunga) y Arturo Montenegro (Jorge Salinas) son dos exitosos empresarios, enfrentados desde hace años por los negocios y por el amor de Julia (excelente y muy bella, Susana González). Eladio tiene aparentemente todo, éxito, dinero, poder, y siempre ha amado a Julia, su esposa, pero ella no le corresponde. Julia se casó con él poco después de saber que su prometido, Arturo Montenegro, había embarazado a otra mujer.

Julia creyó que llegaría a amar a Eladio, pero él, la ama de un modo enfermizo y no supo ganarse su cariño; desde la noche de bodas la maltrató y la violó, al poco tiempo nació David (muy bien José Pablo Minor). Eladio siempre se ha llevado mal con su hijo, en cambio, a su ahijado Franco (buen debut de Danilo Carrera) le da toda su confianza y hace de él, una copia fiel de su odio y ambición.

Mientras tanto, Arturo Montenegro, heredero del Grupo Montenegro, se consolida como un exitoso empresario; es padre de cuatro hijos y esposo de Nina (de menos a más, Marlene Favela) una mujer deslumbrante por su belleza y sensualidad, sin embargo, el error que cometió con Julia hace veinticinco años sigue atormentándolo y secretamente no se ha recuperado de perder al amor de su vida por su infidelidad. Un día se reencuentra con ella y entiende que a pesar del tiempo jamás dejó de amarla.

Eladio no quiere a su hijo David porque piensa que es hijo de Arturo. David se enamora de Regina (Michelle Renaud) la hija de Arturo y Nina, y esa relación pondrá a prueba las lealtades familiares.

Las familias Gómez Luna y Montenegro tienen enfrentamientos cada vez más agresivos y sus personajes luchan con todas sus fuerzas para lograr su felicidad, buscando no perderse en este torbellino de Pasión y Poder.

INTERESANTE VERSIÓN

Pasión y Poder es una adaptación diferente a la versión original. Los libretos a cargo de Ximena Suárez difieren del guión original de Marissa Garrido. El primer acierto lo constituye la brillante entrada con un fondo musical a cargo de Gilberto Novelo y unas fotos tipo murales bajo tintes tenues donde los actores son presentados, caracterizados bajo sus respectivos personajes. Lástima que en el Perú no tuvimos ocasión de apreciar estos inicios "detallistas" debido a un mal concepto de los programadores de América Televisión que cortan la entrada de cada telenovela y nos ofrecen el capítulo directamente sin dejarnos apreciar el buen trabajo del equipo del Güero Castro al ofrecernos una entrada fuera de lo común. La música incidental ayuda mucho a la consolidación de la trama, enfrentamientos, poder y sensualidad.

Esta versión luce más moderna y en consecuencia más arriesgada en su contenido. Incluso violenta, por momentos, con algunas escenas de alcoba más detallistas que en la primera versión.

La trama se inicia presentándonos a un Fernando Colunga en su primer papel de villano. Su personaje va de menos a más. Es cierto, el actor empieza impostando y no convence en su rol. Es más si Colunga no rendía, Salinas tampoco tendría el complemento con que crecer actoralmente. El público lo percibe también y el rating no es favorable. Aquí ocurre lo mismo que en “La Malquerida” (Televisa-2014), el Güero Castro entiende que el libreto debe cambiar y muestra muñeca para “voltear los números” convirtiendo a Colunga en el bueno de la historia terminando de consolidarse definitivamente en lo que siempre caracterizó eficientemente. Esta vez como un galán otoñal.

A partir de ahí, más suelto actoralmente, Colunga tiene un interesante enfrentamiento actoral con Salinas cuyas limitaciones como galán son harto conocidos y han sido tratados ampliamente cuando hemos comentado otras producciones mexicanas, en estas mismas páginas. Sin embargo, ambos se complementan muy bien en las escenas de acción a pesar del insistente estribillo de Salinas cuando tiene que confrontarse con otros actores, ya escuchado también en otras producciones. El actor cierra sus diálogos en muchas escenas de tensión, pronunciando "caramba" al final de su parlamento. Bien haría en dejarlo.

El complemento femenino también resulta interesante sobresaliendo Susana Gonzáles, impecable caracterizando inicialmente a la sumisa y sufrida Julia objeto de todo tipo de vejámenes a cargo de su malvado esposo. Los cambios que va desarrollando Julia a lo largo de la telenovela son de lo mejor. Muchos de los enfrentamientos entre este trio de actores (Gonzáles, Colunga y Salinas) resultan destacables, incluso sin tan mucho detalle, basta una mirada, un gesto para que la escena logre el interés del público. Julia es una mujer deseada por dos hombres, insegura porque no sabe a quién dar su amor, sumisa y entregada al amor de su hijo. Un ejemplo de la buena actuación de la actriz, se detalla en las escenas con David que resultan creíbles.

Por otro lado, al igual que Colunga la actuación de Marlene Favela va de menos a más. Eso sí, el estilo interpretativo que le impone la actriz (cosecha personal de ella) basta y sobra para creernos que es madre de tres hijos, uno de ellos, casi de su edad.

A pesar de estar observando una telenovela para adultos, las escenas sensuales y de alcoba no son constantes. Hay momentos interesantes sobresaliendo la escena donde Eladio descubre a Monserrat (Victoria Camacho) con Erick (Alejandro Nones volviendo a personificar un rol parecido al que tuvo en otras telenovelas, pero esta vez más sobresaliente). Eladio entra al departamento que le puso a Monserrat y encuentra a ambos semidesnudos. Durante el enfrentamiento entre estos dos hombres, Monserrat se tapa los pechos descubiertos con sus manos. La escena dura más de un minuto. Ahí, vemos interviniendo a ella en medio de la pelea, tapándose sus voluptuosos senos solo con sus manos. Imaginamos, por lo detallista de la acción, que ese momento fue más de una vez ensayado. Sin duda, una escena bien coreografiada que deja a la imaginación del televidente (especialmente el masculino) la belleza y sensualidad de la actriz Victoria Camacho.

En líneas generales, el casting, unos más que otros, cumple en la interpretación de sus personajes. Altair Jarabo, por fin hace de buena y sumisa luego de verla tantas veces como villana. Mientras el papel del gran Luis Bayardo (Humberto, el padre de Julia), recuerda las villanías de ancianos dentro del mundo de las telenovelas. Por ejemplo, la gran René de Pallas, impecable en “El sol sale para todos” (Venevisión-1987) y también en “Amazonas” (Venevisión-1985). Mucho mejor al rol que actualmente interpreta la gran Jacqueline Andere en la irregular segunda versión mexicana de esta historia escrita por César Miguel Rondón. También recordamos a la gran actriz peruana Lucia Irurita en “María Emilia, querida” (América Televisión- 1999). Volviendo a Bayardo, su rol merecía un mejor final. Pocas veces los personajes, ya entrado en años, tienen mayor importancia dentro de la historia.

Mientras tanto, Danilo Carrera y Alejandro Nones, resultaron los verdaderos villanos de la historia cumpliendo con ese cambio en los libretos. El castigo que se le impuso a Eladio fue moral y aleccionador porque su primogénito resultó copia fiel de su pasado. Mientras Arturo pagó por ser demasiado benevolente y consentidor con su hijo. Aunque, en menor grado, también agradó la presencia de un maduro Fabián Pizzorno como Peter Ashmore. Muy pocos saben que Pizzorno hizo sus pininos en el Perú figurando dentro del reparto de la desastrosa tercera parte de Carmín (Panamericana Televisión-1985).

Ahora bien, los cambios también tienen omisiones que se pasan y no son del todo observados por el grueso de público. Esto debido a la agilidad de la trama. Es el caso del personaje de Raquel Olmedo cuya muerte queda en el misterio. El rol del guardaespaldas de Eladio, cómplice de muchas de sus acciones es relegado discretamente. Ni que decir del papel de Isabella Camil cuyo final es demasiado complaciente. Por otro lado, la aparición de los psicólogos, encargado de la terapia de los personajes es lo más bajo de la historia. No existe causa-efecto que los justifique dentro de la trama.

Castro comprende que Colunga es más que Salinas en la trama y decide que este termine siendo el galán otoñal que se quede con Julia. Mientras la muerte de Arturo constituye el final perfecto para un cierre “espectacular” que refuerce el libreto y mantenga el interés en el televidente.

En líneas generales la historia sale adelante porque los cambios que hace Castro vuelven a tener repercusión en el televidente mayoritario (En el Perú, la telenovela siempre estuvo entre los 10 primeros lugares de sintonía). Hay que recordar que en este género, no todo puede ser historias creíbles y de la vida misma, sino la fantasía o el melodrama efectista puede causar interés. (Por ejemplo la muerte de Daniela producto de una sobredosis). Y en eso Castro demostró que tiene experiencia en estas lides y volteó la trama con lo que consolidó a su grupo actoral.

El compararlo con producciones más espectaculares y detallistas resulta una exageración. Las telenovelas muchas veces sirven para entretener sin importar que en la trama prevalezca la fantasía o el realismo.

Actualmente en Televisa, no existen producciones de primer nivel, pero dentro de la irregularidad imperante en los contenidos mexicanos, la telenovela salió adelante y demuestra que el Güero Castro puede llegar a las mayorías así empiece con los números en contra. Ojalá que su colega Salvador “Chava” Mejía corrija los errores que se perciben en “Las Amazonas” (Televisa-2016) una producción irregular de la que hablaremos próximamente.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com

PD: Muchas gracias a los amigos del diario “Trome” (http://trome.pe/actualidad/pasion-y-poder-que-version-actual-completo-fracaso-mexico-2084951) al catalogarnos como críticos de televisión. Simplemente somos periodistas profesionales que analizamos las producciones telenoveleras en este blog perteneciente al portal "El Informante". Eso sí, les agradecería, cuando quieran consultar datos o resaltar alguno de nuestros conceptos, destacar el nombre de nuestro blog "Simplemente Novelas" debido a que su artículo contiene partes del comentario que escribimos sobre la primera versión mexicana. Incluso nosotros repetimos estos conceptos, hace ocho años, en nuestro comentario sobre la serie "Esta sociedad 2". Aquí el link:

1 comentario:

Rocío dijo...

Por favor comenta más producciones turcas. Enhorabuena que vuelvas con tus comentarios...te extrañamos..