viernes, 29 de febrero de 2008

SABROSAS: PLUMAS Y LENTEJUELAS A LOS CUARENTA


Lima, 06 Febrero 2008 (Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- En pleno verano, para algunos, vacacional, la temporada en televisión se torna interesante porque, más allá, de la calidad del producto producido nuestra televisora ha presentado tres miniseries con distinto resultado. Dos de ellas, compitiendo en el horario estelar donde “Tierra de pasiones”, los últimos capítulos de “Marina”, “Destilando amor” y la repetición de “Sin tetas no hay paraíso” copan el gusto popular. Pero, como nunca, tenemos producción nacional compitiendo y aunque el resultado difiere en mucho, todo ingreso de un producto peruano merece destacarse, en un mercado como el nuestro, donde por obvias razones existe una carencia de series y telenovelas competitivas.

Llegamos entonces, a la segunda miniserie por comentar y esta es “Sabrosas” la nueva producción de Eduardo Adrianzén. La historia de cuatro ex vedettes que buscarán nuevamente el éxito a pesar de los obstáculos que encuentran en el camino. La historia está basada en un guión de Víctor Falcón y está escrito por el propio Eduardo Adrianzén y Nena Bravo.

La historia presenta a cuatro ex vedettes, amigas de toda la vida quienes se volverán a reunir, luego de algún tiempo para recordar tiempos idos. Las compañeras de tanga; Patricia (Susan León), Daysi (Tatiana Espinosa), Marilú (bien Patricia de la Fuente), Cecilia (María Alicia Pacheco) y Perla (Natalia Pacheco) decidirán despedirse, como se debe, de las plumas y lentejuelas.

No obstante, la intempestiva muerte de Patricia no amilanará a las demás que tomaran fuerzas del dolor para volver a saborear la fama.

Lo que ellas no imaginarán será los obstáculos que deberán enfrentar. Su única consigna será demostrar que a pesar del tiempo, cada mujer guarda dentro esa sabrosura y carisma especial. No obstante en su reentre a la televisión se cruzarán con “Sherry Beltrán” (irregular y completamente fingida Sandra Arana) quien está dispuesta a sacarlas del camino por haberle aguado su ingreso a la televisión. La ambiciosa Sherry se armará de todas las artimañas, chismes y trucos para lograrlo. Para ello tendrá a su disposición a su séquito de porristas y peloteros con quienes protagonizará mil y un escándalos con tal de ser el centro de atención del mundillo farándulero.

Viendo Sabrosas no dejamos de evocar a las populares vedettes que sobresalieron merced a su belleza, simpatía y talento; y pensamos que merecían figurar en los estelares de esta miniserie. Sobretodo cuando vemos pasar a Analí Cabrera como “invitada” dentro de la trama e interpretándose a si misma en una intrascendente escena. Es que, Adrianzén invita a algunas vedettes de antaño para que compartan escena con sus “sabrosas”, pero lo único que consigue es preguntarnos ¿Por qué no figura Analí, Amparo o "la tía" Teddy Guzmán en una historia pensada y hecha para ellas?. Incluso debió arriesgar Adrianzén e intentar invitar a Gisela Valcárcel al reparto porque aunque “la rubia” quiera desconocer su pasado, esta hubiera sido la oportunidad para tenerla en un guión hecho para resaltar a esas figuras, que pese a todo, surgieron y dejaron hasta huella en el escenario.

Pese a ello sus “sabrosas” no desentonan y sacan adelante un guión que presenta cuatro historias paralelas que se entrelazan con la “villana de turno” que parecería ser la principal protagonista dentro de la trama. Esa es “Sherry Beltrán” con un pobre desempeño de Sandra Arana, en parte a que la trama la presenta como una exagerada clon que imita más a Magaly que a Gisela. Adrianzén, fiel a su costumbre, toma como base nuestra realidad farándulera y pretende mostrar de qué manera se fabrican los ampays, pero con tan escasa consistencia que su historia carece de mayor fuerza visual y con una narración demasiado simplista. Las artimañas y maldades de la Beltrán lucen ingenuos y hasta tontos, en algunos casos. Fíjense en la actuación de Sonia Seminario como Doña Trini y noten que sin una pose demás nuestra primera actriz saca un personaje que pecará de ingenuo, pero es entretenido y hasta risible. Contrario a la insoportable Sherry con una sonrisa de lo más fingida que no provoca ningún interés.

Lo mejor de la serie es la historia de Marilú (bien Patricia de la Fuente), sabe mostrar dureza, agrada sus enredos y sobretodo entretiene la volcánica historia por la que pasa. Adrianzén nos dice que las vedettes de antaño no eran como las de ahora. (¿En que tiempo, ah?) Y pretende comparar el pasado y el presente con regulares resultados. La historia de Perla es una mala copia de “Dos mujeres, un camino” (Televisa 1994) mientras que los problemas de Daysi son tan simplistas que la buena actuación de Gustavo Mayer como Juan Pablo, el interesado productor televisivo, no provoca entusiasmo porque no hay un acto malsano o, tal vez, un deseo enfermizo hacia aquella “sabrosa” de antaño, que permita seguir con interés la historia. Eso de que la mujer se da cuenta en el lecho con el pretendiente, "candidato a amante", que ama a su esposo es de lo más rústico e intrascendente.

Pero Adrianzén acierta cuando deja sus historias dramáticas cargadas de cierta moralina y nos muestra el producto, tal como está definido, una parodia sobre el mundo de la farándula local que tiene su punto más alto, en aquella curiosa escena del productor teatral, "Ricky" que se queja porque sus obras ya no son culturales (¿A quien le recuerda esto?). Sin duda un buen calco de nuestra realidad donde se luce, dentro de ese extraño grupo de bailarinas, Marisol Ramos como Zuleika, interpretando a esa modelito que le gusta hacer pipis en la calle. Simplemente extraordinario. Otro que se luce actuando es Ricardo Velásquez como el despistado esposo de Cecilia. Por cierto el destape final de toda la familia de "sexicilia" es de lo mejor de la trama así como el buen final de la Beltrán.

Las actuaciones son dispares sobretodo por el lado de los futbolistas. Sin duda Carlos Barraza como Jair “el Baby” merecía un mejor argumento.

No llega a un buen nivel “Sabrosas” pero se deja ver. Eso sí, ¿Hasta cuando seguiremos con historias sacadas de la vida misma o resaltando a nuestras figuras nacionales? Sólo el tiempo y el rating lo dirán.




2 comentarios:

Anónimo dijo...

Rescato de su opinión algo importante. Los productores no tienen cabeza para hacer cosas novedosas que se escuden en algo del pasado. El resultado una serie mediocre y aburrida. Mejos cambiamos para ver Destilando amor, que aunque sea una nueva versión esta hecha con clase. Aprendan carajo..

Anónimo dijo...

Creo que el asunto es que nuestros productores no tienen cabeza para mejorar la calidad de sus productos. Todo son parodias, chabacaneria y orfandad de historias interesantes..