sábado, 19 de enero de 2008

ENZO VIENA: EL ETERNO NINO


Lima, 27 Noviembre 2007, (Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- A primeras horas del día, la noticia sobre su sensible fallecimiento comenzaba a rebotar en todas las redacciones periodísticas.

Ha partido Enzo Viena. El destacado actor argentino que participó en varias producciones de cine, teatro y televisión de su país. Lamentablemente no pudo recuperarse del derrame cerebral que sufrió por un accidente automovilístico. Viena, murió el domingo a los 74 años al cabo de tres meses en agonía. Estaba conectado a un respirador artificial bajo un coma farmacológico.

SU TRAYECTORIA EN ARGENTINA

Felipe Enzo Viena, su nombre completo, participó en muchas producciones en su país, fue intérprete de películas tales como "El diablo metió la pata" y "El derecho a la felicidad", también participó en series y telenovelas.

Nacido en Santa Fe, debutó en 1950 y continuó su carrera en el Teatro Artes, donde actuó durante cinco temporadas en la compañía de Esther Parodi.

Ya en los 50 formó pareja con Gilda Lousek, con quien estaba casado, en “Una cita con la vida” y “He nacido en Buenos Aires”, que tuvo su secuela teatral en “Mi Buenos Aires Querido”. Entre su filmografía figuran también “Bettina” y “La sentencia”.

Su debut en televisión fue con “Amor en sí bemol”. Más tarde, continuó con Gilda Lousek en el legendario ciclo humorístico “Matrimonios y algo más”. En los inicios de los 90, se destacó como el padre de Carlos Calvo, en “Amigos son los amigos”, otra telecomedia que lo haría un personaje querido por todos en Buenos Aires.

Nosotros lo recordamos también cuando en los años ochenta participó junto a Andrea del Boca, en "Señorita Andrea" (todavía recordamos aquella hermosa partitura musical que se escuchaba en dicha telenovela a cargo de Mari Cruz Soriano). Viena hizo de padre de Andrea quien personificaba a una adolescente condenada a muerte.

NINO: SU MEJOR TELENOVELA

Pero sin duda la telenovela que lo marcó para siempre y la que lo hizo conocido en toda latinoamérica fue "Nino" aquella inolvidable producción que tuvo después una versión cinematográfica y otra teatral, posteriores al éxito televisivo de 1971.

En ella Viena encarnaba a un carnicero italiano que llega siendo muy niño a la Argentina a vivir con su tío Ángelo (Roberto Escalada) y que termina enamorado de la soberbia y ambiciosa Natalia (esplendida María Aurelia Bisutti), hermana de la dulce Blanca (excelente Gloria María Ureta) quien en silencio sufre su atracción hacia el bondadoso carnicero. No obstante Natalia es una mujer arribista con grandes aspiraciones de conseguir dinero y poder que le permita salir de ese humilde barrio que tanto aborrece, por ello se propone conquistar a su jefe (Oswaldo Cattone), dueño de la joyería donde ella trabaja.

Esta coproducción de Panamericana Televisión con SACI ARGENTINA (Sociedad Anónima Comercial e Industrial) fue escrita por autores brasileños (Geraldo Vietri y Walter Negrao). En ella se mostraba a un barrio porteño que semejaba, por los problemas de sus habitantes, con cualquier barrio del mundo entero, lo que hacía que todos los vecinos fueran, de alguna manera, protagonistas de aquella inolvidable historia.

En “Nino” cada vecino tenía un problema tan propio como el que hasta ahora muchos tienen en la vida y eso lo hacia grande ante los espectadores que vieron reflejados en la historia sus propias vidas. La trama mostraba por primera vez, en esta parte del continente, a un protagonista masculino como el personaje en el que giran las vidas de cada uno de los pintorescos personajes de aquel inolvidable barrio.

Recordemos que si bien México ya había sido el primero en colocar un personaje masculino como protagonista principal (ese fue "Gutierritos" personificado por Rafael Banquells), "Nino" tuvo mayor preferencia y popularidad en muchos países donde se transmitió. No así la producción mexicana que, a pesar de su calidad, no se transmitió a tantos países como la telenovela de Enzo Viena.

Inolvidable resulta, por ejemplo, recordar al simpático don Max (Maurice Jouvet) enamorado de la gordita Leonor (siempre recordada e inolvidable Noemí del Castillo), aquella dulce pero chismosa mujer a la que nadie deseaba por su obesidad, cuya madre, doña Nena (interpretada por la inolvidable Pepita Muñoz) eran las chismosas del barrio y las dueñas del único teléfono disponible con el que contaban los vecinos para comunicarse.

"Nino" cuenta sus penas de amor a doña Santa (inolvidable Elvira Travesí, que volvía a interpretar un personaje parecido a Doña Pierina de Simplemente María) y a su mejor amiga, Blanca, (Nino con ese dejo italiano cautivaba a todos cuando la nombraba casi entre susurros, “...mi dulce Bianca”), quien era una hermosa joven lisiada de la que el bondadoso personaje termina, al fin enamorándose. Natalia consigue finalmente su objetivo y se casa con su jefe, pero pasado un tiempo descubre que su único amor fue y será siempre Nino, y vuelve para buscarlo pero ya es demasiado tarde: Nino está muy enamorado de Blanca y es maravillosamente correspondido. Blanca que es una joven de hermosos sentimientos se sacrifica y da otra oportunidad a Natalia intentando unirlos, pero Nino ha decidido firmemente que la madre de sus hijos debe ser Blanca y se queda finalmente con ella.

"Nino" fue un boom de sintonía. Este redactor jamás olvidará el capítulo en que Nino y Blanca llegan al tan ansiado beso en aquella fiesta de la vecindad y que posibilitaba que el bondadoso carnicero al fin se diera cuenta que Blanca era la mujer de su vida. Ese beso fue tan apasionado y duradero que originó que al día siguiente se repitiera el capítulo a pedido de muchos de los seguidores que posibilitaban (¡que tiempos aquellos...!) que las calles de Lima permanezcan vacías cuando la telenovela empezaba en el horario estelar de las nueve de la noche. Además que "Nino" fue la primera telenovela de éxito en dicho horario.

Sin duda, Viena le dio a "Nino" ese rostro y alma de un hombre bonachón y bondadoso que ayudaba a los otros sin importar recibir nada a cambio. Todo aquel vecino que tenía un problema acudía al buen "Nino" quien lo ayudaba de algún modo a solucionar sus problemas.

La telenovela rompió corazones en el Perú y en muchos países de latinoamérica. Fue la primera de las pocas telenovelas realizadas en la Argentina (porque a pesar de ser coproducción primaba el talento argentino) que tuvieron éxito en nuestro país. Tiempo después vinieron "Papá corazón", "Rolando Rivas taxista", "Pobre diabla", "Carmiña" y algunos títulos más hasta llegar a "Amándote" a inicios de los noventa que contaron con buena sintonía en el Perú.

Ha partido Enzo Viena, pero cuando se haga un recuento de los grandes talentos extranjeros que vinieron al Perú y triunfaron su nombre será recordado por las antiguas y nuevas generaciones que también lo vieron personificando a don Pietro en la serie "Mil oficios".

De Enzo Viena en su país se dijeron muchas cosas. Pero como todo actor con talento, tiene sus altas y bajas, las mismas que no vale la pena recordar. Todavía recordamos su retorno al Perú cuando salió un día en un reportaje de Frecuencia Latina en torno a los actores extranjeros que triunfaron en el Perú. Y grande fue la sorpresa cuando el reportero lo encontró solo y sin trabajo porque la edad "pesaba" y ya nadie se acordaba de él. Tiempo después Panamericana de la administración Schultz lo trajo a Lima y de alguna manera al darle trabajo en una de sus producciones le tributó el homenaje que se merecía por ser el protagonista de una de las telenovelas más entrañables en la historia de las producciones peruanas. Nuevamente un barrio lo cobijaba, y allí Enzo Viena nos brindó su talento y su arte.

En su carrera actoral Enzo intervino en más de 40 películas, protagonizó un sin fin de novelas. Su último trabajo fue en la obra teatral “La novia era él” junto a su entrañable amigo Oswaldo Cattone (otro gran argentino que cobijó el Perú).

Hoy miles de seguidores lamentan la pérdida de uno de los actores más recordados de Latinoamérica, que logró marcar a varias generaciones con la interpretación de ese gran personaje que permanecerá indeleble en la memoria de muchos televidentes. Siempre lo recordaremos manejando aquella camioneta carcomida por lo años y a través del “glorioso blanco y negro” paseando por las calles porteñas tarareando la bella e inmortal canción de Horacio Malviccini..."Las cosas simples de la vida, nos dan siempre alegría....”.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Maravilloso articulo. Gracias por hacernos acordar al gran Enzo Viena...
Beatriz - Buenos Aires..

Anónimo dijo...

Un buen post...Sobretodo que nos hace recordar, gracias a su estilo, lo que fue aquella maravillosa época...Dice, usted muy bien...Nino fue la primera producción con éxito en el horario de las nueve de la noche..Ya que simplemente Maria, Natacha y otras más de éxito no iban en ese horario, donde los televisores eran a tubos y el blanco y negro era "nuestro color favorito"...como usted le llama "el glorioso blanco y negro".
Muy buen articulo que entiendo forma parte de la web El Informante..le propongo que comente, dado su conocimiento en el tema, otras novelas de éxito porque recorría internet y no encontraba un blog como este aunque le comento que un portal peruano ya incluyó un blog de telenovelas, pero en nada comparado con este...un fiasco...

Gracias por este post y a ver si se anima a brindarnos otros articulos mejores o parecidos a este..

Saludos..

José...

La Molina - Lima.

Anónimo dijo...

Hola:
Los saludo a desde Buenos Aires, y veo que Enzo Viena fue un actor muy querido por allá...Acá lo recordamos en "Matrimonios y algo más" y en algunas películas más. Pero fue un actor muy completo incluso fue a Venezuela y grabó algunas telenovelas que entiendo fueron éxito en dicho país.. Tuvo su lado negativo del cual es preferible no recordar, pero sin duda fue un buen actor...Muy bueno el post..

Cosme de Armas dijo...

Yo vi la novela Nino en Estados Unidos cuando era adolescente en los 70's y jamas la he olvidado, todos los personajes del barrio eran tan reales y humanos, un gran reflejo de la vida diaria, sin duda una novela de gran corazon donde la amistad y el amor salian a relucir constantemente, creo que nunca mas se ha hecho una novela tan hermosa y realista. Recuerdo los nombres de los personajes, sus caras y sus vidas como si fuera hoy y su mensaje tan verdadero: que son las cosas simples de la vida las que de veras nos traen siempre alegria, una alegria que perdura! Yo jamas olvidare a Nino, ni a Blanca, Dona Santa, Franco, Leonor, Natalia ni al los demas personajes del barrio.