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martes, 13 de mayo de 2008

LOS DIABLOS AZULES: OTRA MINISERIE MÁS


Lima, 13 Mayo 2008 (Richard Manrique Torralva- El Informante).- Tercera incursión nacional hacia el peligroso mundo de las barras bravas. Ya nuestra televisión se había ocupado sobre este tema, tan interesante como atractivo, para convertirlo en una historia que sea interesante al gusto de los televidentes. No obstante está producción es tan poco afortunada que su historia carece de algún interés en parte por ser totalmente improductiva y hasta bastante pretensiosa en muchos tramos de su historia.

Tenemos la primera producción de María Jesús Pineda basada en una historia de Robert Córdova que tiene la novedad de devolvernos nuevamente a dos profesionales muy competentes dentro de las producciones peruanas. Nos referimos a Fernando Barreto, guionista de muchas producciones nacionales de éxito y el buen Augusto Tamayo que retorna a la televisión dirigiendo esta miniserie.

La historia nos cuenta la vida de un grupo de muchachos amantes del fútbol que gustan de ese deporte, pero que no están de acuerdo con la violencia que se desata en otras barras, especialmente la liderada por “el lobo” (Ronal Cruces) quien jefatura un grupo muy violento, hincha de Universitario de Deportes, que confunde pasión con delincuencia. En medio de ello, está Milagros (Giselle Collao) ex enamorada del “lobo” quien termina su relación con él; debido a su mala fama y pésimo carácter para irse a los brazos de “Lalo” (Edwin Vásquez) un joven trabajador, hincha de Alianza Lima, que gusta de este deporte, pero prefiere evitar todo tipo de violencia que manche al equipo de sus amores.

Un tema sencillo que de alguna manera intenta narrar los tejes y manejes dentro del corrupto mundo futbolístico. Lastima que esta producción se queda en el intento y no levanta nunca, no sólo por el escaso nivel actoral sino porque el guión de Fernando Barreto luce enredado, presenta un romance central totalmente desapercibido porque el joven Edwin Vásquez nunca convence en su rol. Barreto nos muestra una posible “mano negra” que actúa detrás de las barras bravas con tan poca emoción que ni nos interesa saber quien está detrás de todo. Carlos Cano como el corrupto policía luce demasiado bufonesco y Reynaldo Arenas es desperdiciado en una trama que intenta darnos alguna moralina, pero que al final no dice nada.

Aquí no hay historias paralelas que refuercen la trama. No hay embarazos no deseados, hijos inescrupulosos, acoso sexual, vale decir no existe esa dosis de suspenso que nos provoque seguir la historia. Ni siquiera existe un “Caradura (Misterio-Capitán Pérez- 2005) que siquiera voltee la trama y permita seguir con simpatía dicho guión. Es realmente un “flaco” favor que le hace la producción al tomar como referencia al club Alianza Lima como eje principal de la historia; ya que esta vez los buenos son los aliancistas mientras los malos de la serie son los cremas. No obstante la miniserie carece de una historia principal que realmente cautive. El romance juvenil opaca a la que debería ser la verdadera “vedette” de esta trama que son las barras bravas. Para colmo muchos de los actores que participaron anteriormente en producciones de este tipo repiten, de alguna manera, el mismo personaje que interpretaron en el pasado, claro está, con diferente parlamento.

"Diablos Azules" parte como base el tema de la violencia y nos da una hipótesis sobre las raíces del problema pero con mucha pretensión. Nuestros productores deben saber que lo que deseamos son historias que entretengan no guiones pretensiosos. La inclusión de la psiquiatra (Urpi Gibbons) no tiene el peso necesario para que nos interese su investigación en torno al problema. Mucho menos cuando convierten al “lobo” en poco menos que en un aprendiz de gángster.

Lo mejor de esta producción radica en el trabajo silencioso de Augusto Tamayo que pese a las limitaciones del grupo de actores saca adelante a estos muchachos con ganas de hacer las cosas bien, pero que lamentablemente con un guión tan poco atractivo, es difícil poder avanzar.

Dentro de los actores destaca Giselle Collao quien cumple aunque está mucho mejor en “La Pre” mientras la debutante Alejandra Saba (hermana de Vanesa) cumple con su rol acertadamente.

Con todo nos quedamos con “Misterio” (Capitán Pérez- 2005) porque tuvo un guión más completo que combinaba muy bien todos los elementos básicos para entretener a los televidentes. Mientras aquí todo quedó en buenas intenciones y nada más. Muchos preferimos seguir con “la telenovela real” de Tula Rodríguez, acaso más condensada y hasta entretenida que esta aburrida historia.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com

6 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajajaja....tiene usted razón mejor está la novelita de Tula y su gerente...Mun buen comentario, me hizo reir mucho...

Vanessa dijo...

Mala con ganas. No vale la pena ni mencionarlo..Oiga ¿Se ha dado cuenta lo mala que es Fuego en la sangre? La verdad que los protagonistas pintan canitas y no están para esos roles..Esperamos su comentario pronto..

Saludos
Vanessa

Anónimo dijo...

¿Existe esa serie?...no lo sabía....ni me entere...

Carla Garcia dijo...

claro! que repiten a los actores en participaciones iguales a los que ya lo han realizado antes. el caso de Edwin Vasques, su personaje es similar al de la serie "Perú campeón" y "virgenes de la cumia 1". ESA ES LA COSTUMBRE DE JORGE SANCHEZ, EL QUE HIZO EL CASTING, REPETIR LAS MISMAS PARTICIPACIONES , BASADAS EN OTROS PROYECTOS TELEVISIVOS.....QUE MAL,TRABAJA MAS PUES JORGE!!

Anónimo dijo...

vacan telenovela

carlessy valentin dijo...

hey algien sabe como se llama la cancion kdice me voy emborrachar..