viernes, 15 de agosto de 2008

EL GRAN RETO: CUANDO LA INTRIGA CREA INTERÉS

Lima, 15 Agosto 2008, (Richard Manrique Torralva / El Informante).- Llega a su final “El gran reto” manteniendo esa intriga y deseo por conocer el desenlace final de una historia que gustó y atrapó televidentes que contra todo pronóstico le dieron su preferencia con lo que ha resultado ser toda una sorpresa en nuestras pantallas, además de seguir subiendo en sintonía. Cosa que de por sí confirma lo que siempre se ha venido insistiendo, la necesidad de innovar guiones y no volver y volver con lo mismo de siempre, esas historias de chicheritos, cantantes y futbolistas que parecen causar ya estragos y hastíos entre los televidentes. Una vez más, queda demostrado que con profesionalismo e inteligencia se logra los objetivos.

Porque aunque la historia gire en torno a la vida de los danzantes de tijeras Damián de la Cruz “Ccarccaria” y Rómulo Huamaní “Qorisisicha”, es el gran trabajo realizado en el guión, lleno de misterios y costumbrismos lo que ha terminado cautivando a un buen sector de televidentes. La historia nos cuenta las desventuras de una muchacha de campo (Sthepanie Orué) que tras la muerte de su padre (un famoso danzante de tijeras) decide seguir con la tradición y convertirse en uno de ellos, teniendo para ello que cortarse el cabello y hacerse pasar por un joven aprendiz, todo por querer consumar una venganza y a la que la lleva a enfrentar un reto como es ganar una competencia como danzante de tijeras. Con el obstáculo que esa labor sólo lo realizan los hombres. Por lo que Julia se tiene que convertir en Julio y con ello da paso a una historia que nos envuelve dentro del mundo de los danzantes de tijeras y las historias que se tejen dentro de ella, lleno de misticismo y tradición, en la que Damián de la Cruz “Ccarccaria” (Gerardo Zamora), Rómulo Humaní “Qorisisicha” (Poold Gastello) y Cirilo “Sajgra” (Luis Alberto Sánchez) se enfrentan en pos de determinar quién es el mejor danzante de tijeras.

Pero, en medio de ellos, dos espíritus poderosos combaten por la supremacía y el poder. “Alla Supay” (Enrique Victoria) y “Churiq Orjo” (Reynaldo Arenas) luchan por lograr que sus pupilos ganen porque aquí el verdadero reto representa ganar como sea esta lucha entre el bien y el mal en medio de ritos y costumbres de nuestra sierra ancestral en donde extraños personajes como los “ukukus” o los “apus” se complementan en una historia bien narrada y sobretodo con personajes tan misteriosos como cautivantes.

Y es que aquí descubriremos la brujería y su uso para hacer el mal, el mágico mundo de las creencias andinas, los seres superiores, el descubrimiento de seres mágicos que los ayudaran a encontrar el camino del bien para curar el daño hecho por el diablo rojo, verdadero personaje antagónico en esta historia muy bien llevada.

Sin duda, pocas han sido las producciones locales que han reparado en este rico argumento tradicional lleno de rituales y costumbrismo de nuestros antepasados. Claro, a nivel internacional si ha habido muchos antecedentes parecidos que han logrado aceptación. Recordamos con agrado, “La bruja” (Venevisión 1982), en la que se lucía el gran Rubens de Falco en una historia llena de superchería y misticismo, pero que giraba en torno a una gran historia de amor. Igual podemos decir de “Anacaona” (Puerto Rico 1977) en la que la brujería y las tradiciones mundanas estaban presentes más para el lucimiento de su protagonista, la bella Marilyn Pupo dentro de una historia que no tuvo el éxito esperado. En dicha telenovela veíamos a un Lucho Cabrera (recordado actor peruano) como “un indígena” más en una historia sin pies ni cabeza. Pero la que si nos agradó y hasta diríamos impactó tremendamente fue “La maldición de la blonda” (Telesistemas mexicanos-1971) en la que una estupenda Socorro Avelar ponía los pelos de punta a muchos con su caracterización de malvada hechicera y aliada de Satán. Todavía recordamos ese terrorífico estribillo: “por los siglos de los siglos, por los años de los años, caerá mi maldición….”. Sin duda una propuesta algo extravagante, pero muy efectista que ganó adeptos en nuestro país. Allí la Avelar le hacía la vida imposible a Carlos Piñar, Gloria Marín y a nuestra conocida Nadia Milton (¿recuerdan sus canciones allá por la dorada nueva ola de los sesenta?).

Todos estos antecedentes dio pasó para que, muchos años después, Ernesto Alonso produjera y actué como el diabólico Enrique de Martino en la excelente telenovela “El Maleficio” (Televisa- 1983) en la que el diablo era un gran señor de sociedad. Aquí el gran Ernesto Alonso personificó a de Martino un hechicero que ha hecho su fortuna gracias a las malas artes y ha escogido a su hijo Juanito (Excelente Humberto Zurita) para que sea su sucesor.

En fin, muchas han sido las historias que tienen que ver entre hechizos, maleficios y pactos diabólicos y aquí en “El gran reto” todos estos misterios se ven envueltos en medio de una historia mística que ha resultado muy efectiva. Sin duda la productora Susana Bamonde acierta con algunos detalles de producción que contribuyen, junto a su buen guión, a que la trama genere curiosidad por saber que ocurrirá finalmente con sus protagonistas. Aquí el romance pasa a un segundo plano ya que el combate final entre el bien y el mal es lo que más agrada unido a esos efectos simplistas, pero interesantes como el observar el rostro de “Alla Supay” (Enrique Victoria) con aquellos ojos llenos de sangre y “su ingreso” al cuerpo de “Cirilo ” (Luis Alberto Sánchez).

Sin duda, esos cambios e innovaciones al guión hacen crear suspenso e intriga entre los televidentes unido a esa galería de extraños personajes como los ukukus o las almas vivientes (uno de ellos encarnado por Héctor Jiménez, el popular “cholo Eleuterio”), que le dan solvencia a la historia, para nada intrascendente.

Noten incluso como los breves enfrentamiento en la sierra y los ritos que se hacen entre uno y otro bando (los retos con cactus, danza sobre fuego y la introducción de espadas y ranas por la boca); todo ello da un mayor crecimiento al guión donde la historia de Julia convertido en Julio baja en intensidad, pero en lugar de desinteresarnos por su desventura mayor aún es nuestro deseo por saber que ocurrirá finalmente.

Precisamente es la intriga la que muchas veces decide el interés o desinterés de los televidentes. Recordamos como "el maestro" Valentín Pimstein aprendió a imnovar, de esa manera, a cada una de sus producciones. Ejemplos los hay a montones. Como la intriga que causó por saber cuáles son los hijos de "La Colorina" (Televisa-1981), y que fue el principal motivo para que esa producción fuera exitosa en México o el deseo por saber como Andrea (Angélica Aragón) tenía que encontrar todas las respuestas a sus imnumerables interrogantes planteadas por Pimstein en el guión de "Vivir un poco" (Televisa-1984). Todo ello, decidía la suerte del producto, generalmente exitoso por el interés o curiosidad por saber que ocurrirá finalmente.

Aquí sucede lo mismo, es la intriga la que causa el interés y gracias a un buen guión ese objetivo se cumple a cabalidad unido también a muchos logros dentro de la producción.

Como siempre la joven Stephanie Orué está muy bien en sus intervenciones y crece en cada producción en la que participa. Los integrantes del elenco se acoplan muy bien en cada uno de sus personajes. Destacan Oscar Ugaz, Maricarmen Marín, Antonio Gallirgos y Evelyn Azabache.

Los momentos en que los protagonistas se entregan a las danzas son muy logrados gracias al excelente trabajo de los verdaderos danzantes Ccarccaria y Qori Sisicha que tuvieron que entrar en acción en calidad de dobles.

Sin duda “El gran reto” gusta y levanta un oficio muy poco conocido en nuestro medio, ya que a pesar de su enorme belleza, es todo un gran arte, al mismo estilo que otras danzas importantes a nivel mundial además de mostrar la historia en medio de bellos parajes locales.

Este mítico y ancestral mundo de los danzantes de tijeras, permite conocer como utilizan rituales para convocar y comunicarse con las deidades del mundo tradicional andino, convirtiéndose en intermediarios entre estas y los habitantes del Ande y eso causa intriga y curiosidad logrando que la trama genere interés en muchos televidentes-

Quien sabe si a la historia le haga falta una gran historia de amor que pueda haber hecho trisas a sus demás competidoras, pero con lo mostrado se confirma lo que siempre se ha ido insistiendo, sólo con ideas innovadoras se logrará que nuestro público muestre interés en permanecer fiel a una historia. Los 30 capítulos de esta serie han logrado generar muchos adeptos que esperan que las producciones peruanas mejoren día a día. Sin duda “El gran reto” es hasta ahora una de las mejores producciones locales, presentada en nuestra pantalla, en lo que va del año. Un gran trabajo de este equipo humano, del que esperamos cada vez mejores producciones.
rmanrique@elinformanteperu.com
Aquí te ofrecemos lo que fue el trailer promocional de esta buena serie nacional.


4 comentarios:

Claudia dijo...

Buen comentario...creo que esta vez comparto su opinión. La serie vale y uno disfruta y siente una curiosidad por saber como ese tipo de personas empleaban a los apus o a la brujería con tal de poder ganar. Creo que merecía ser mayor los capítulos porque fue muy bueno el argumento. Por fin hay un punto a favor para nuestras series...vale.

Anónimo dijo...

Buena serie.....Por fin algo bueno hicieron....Me gustó mucho las danzas...creo que deberían ampliar los capítulos...

Anónimo dijo...

Oiga, su analisis es muy completo y estoy completamente de acuerdo en todo. Una sugerencia: Porque no convierte este blog en un portal..tiene noticias, sabe de las producciones internacionales y locales y encima sus analisis son muy interesantes..Debería convertirlo en portal..serie estupendo..
Otra cosa, podría brindarme mayor información de "la maldición de la blonda". Fue una de mis telenovelas favoritas y recorro internet y no encuentro mucha información...Sería interesante que le dé cabida a producciones de éxito de antaño...

saludos
Mariella.

Anónimo dijo...

una preguntita:
como se llama el actor q salio en la miniserie llamdo huascar.