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miércoles, 12 de noviembre de 2008

DINA PÁUCAR, LA HISTORIA CONTINÚA: APROVECHAMIENTO Y REVANCHISMO INNECESARIO


Lima, 12 Noviembre 2008, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú) .- Dina Páucar se quedó con las ganas. Pensó que el éxito le iba a volver a sonreír, pero sin embargo, la historia fue otra.

Termina una de las producciones más bajas e intrascendentes que hemos observado durante este año. Todo por querer alargar una historia que no daba para más. Pero comencemos por el principio.

Dina Páucar (irregular Carolina Infante), ahora convertida en toda una estrella, ha conseguido el éxito en el Perú y el extranjero. Su relación con su compañero, Rubén Sánchez (Emilram Cosio), se ha vuelto sólida y con la ayuda de su inseparable hermana Alejandrina crían a sus cuatro hijos: Jano, Laly, Tatiana y Jackie.

Pero el éxito trae consigo la envidia de su gremio artístico, en especial de América Flores, “La Flor Mundial del Folklore” (irregular Liliana Trujillo) quien tiene un odio, casi enfermizo hacia Dina. América ha vivido siempre enfrentada a Dina por contratos, discos y ventas. Es histérica, malhumorada y déspota. Asimismo, sabe que está lejos del nivel de éxito de su enemiga.

Paralelamente, Dina recibirá una propuesta por la que muchos cantantes han peleado: ser la primera artista que firme un contrato y ser la figura representativa de “Discos maravilla”, una empresa recién inaugurada, que está dirigida por el tirano y abusivo Santiago (Jesús Aranda).

Pero, al poco tiempo de ser contratada Dina descubrirá, al lado de Rubén, los engaños y abusos que comete este empresario y romperá el acuerdo de manera abrupta generando la humillación y deseos de venganza de Santiago.

Sin embargo, América se une con Santiago para devastarla y ocupar su lugar como la principal figura en la música vernácular peruana Del mismo modo, contará con el apoyo siempre incondicional de su mejor amiga y compinche Zafiro Reina, “La Madonna de los Andes”, que no es una mala persona, pero que vive siempre manipulada por América.

El rencor que le tiene América a Dina será creciente, y llegará a límites insospechados. Robará sus canciones, copiará los diseños de sus vestidos, intentará malograr sus conciertos y su relación con Rubén. Sin embargo, estas maniobras resultarán irrisorias en comparación con el recurso más extremo del que será capaz: hacerle brujería.

La historia centra su trama en la desmedida envidia de América Flores convertida en villana y que es la causa por la que Dina pase todos los sufrimientos habidos y por haber. La historia se inicia con la aparición de la verdadera Dina Páucar en medio del apogeo total. Ella está en la cúspide y en el concierto de aniversario la mayoría de los personajes que tendrán mucho que ver en esta historia se reúnen para observar “el cambio físico” entre Dina Páucar y su clon Carolina Infante que toma la posta para soportar durante todos estos capítulos los avatares de una América Flores, exageradamente maquillada y a la que ni por asomo logra que nos interesemos en sus maldades debido a una pésima historia que da vueltas y vueltas en lo mismo y, al parecer, sólo con el objetivo de devolver todos los ataques de su “rival” en la vida real, aquella que, por lo menos, gracias a la mano de Efraín Aguilar supo entretenernos y hasta agradarnos con su historia, que efectivamente, era tan igual o parecido a este, pero con la gran diferencia que tenía a una gran pareja de “envidiosas y carroñeras” del folklore (Cristina Urueta y Angelita Velásquez). Y es que allí se notaba calidad actoral y buena dirección; mientras que aquí ni siquiera podemos decir que los actores impostan sino que sus caracterizaciones lucen demasiado forzados. A Liliana Trujillo le colocan una buena cantidad de maquillaje para resaltar su ceño fruncido y sus ojos desorbitados para así convertirla en una mala en potencia mientras Norka Ramírez no logra redondear una actuación decorosa porque el guión plantea solamente poner énfasis en la envidia de su colega para con ello, seguramente, contestar los duros “golpes” que le dieron en el otro canal.

Y por ello la historia resbala, porque se vuelve “vengativa”, quiere hacer quedar mal a como dé lugar a sus colegas. Sus historias paralelas simplemente siguen la trayectoria que las conduzca hacia la envidiosa cantante folklórica. No tienen “vida ni alma propia”, el inescrupuloso empresario es un mero títere en esta historia que, para colmo, muestran a su socio (Joaquín de Orbegozo), como un “aprendiz” de psicópata. Tan bajo es su historia que vemos a muchos de los personajes pasear de cama en cama, sin ton ni son.

Y eso sucede porque ya no hay más que contar en la vida de Dina Páucar. La historia hace rato que se término. Quedo en el baúl de los recuerdos, el que haya arrasado en sintonía hace cinco años atrás. Y es que ello sucedía porque el público deseaba saber como Dina triunfó en esta vida, por eso aceptábamos ver los primeros años en su pueblo (con una aceptable Mayela Lloclla), su lucha al llegar a la capital (con un agradable Luis Cáceres como uno de los pretendientes que engaña y embaraza a la cantante) para finalmente llegar a la gloria y al éxito deseado (con Magdyel Ugaz enseñando mediante sus gestos de mujer tímida e insegura que el nerviosismo queda de lado cuando Dina entra al escenario a cantar un tema y entretener a una muchedumbre descontenta porque su grupo favorito no llegaba al lugar del concierto, en aquella buena escena en un local de Ate). Y ¿Por qué recordamos todo eso?, para comprobar que la historia allí terminaba. El querer alargarlo simplemente tiene como alternativa, el oportunismo por pensar que así se obtenía buena audiencia o el querer contestar a su rival dentro del mundillo del folklore.

Pero allí no termina todo. Incluso para no “variar la costumbre” colocan a Marisol Aguirre personificando a un personaje con mezcla de Magaly y Gisela sin vida propia ni definida. (¿Otra vez, con lo mismo, y eso que no es Adrianzén ni Gómez quienes escriben los libretos?). Esta parte de la historia es insoportable y no se entiende que tiene que ver con Dina Páucar.

Por otro lado, la historia misma, sumamente simplista y carente de todo interés deja al descubierto la graves deficiencias actorales de muchos jóvenes que participan en esta serie.

En cuanto a las actuaciones, estas son de lo más irregulares. Carolina Infante podrá tener el perfil de Dina, pero no está para asumir un papel de mayor edad. Mientras Emilram Cosio sabe sacar adelante su personaje y demuestra que puede, no sólo ser el tonto de “el nene” sino también desempeñarse bien como el inseguro y celoso esposo de la cantante folklórica.

Esperemos que nuestros productores se hayan dado cuenta que la biografía de cantantes folklóricas tienen un inicio y un final, pero jamás una secuela porque su historia en las páginas de la vida, aún no ha terminado por escribirse y el hecho de querer alargar la historia sin sentido puede ocasionarles un serio revés como aquí ha sucedido. Lamentablemente, su rival en el canto también ha lanzado su secuela. Sólo esperemos que no sea para contestarle y “vengarse” por, en cierta forma, haberla dejado mal parada. Lo único que ocasionaría es que veamos después una Dina Páucar 3, 4, 5 y así sucesivamente. El televidente necesita mejores propuestas y no producciones con dosis de oportunismo y revanchismo innecesario. Simpatizo con Dina y hasta me gustan sus canciones, pero para continuaciones, creo que es más que suficiente. Los televidentes se lo agradeceremos.
(*) rmanrique@elinformanteperu.com

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que pasa es que el "exito" de la gente del canal es producir lo mismo de siempre porque como fue un suceso anteriormente, esto ahora no tendrá pierde....jajajaja...que pensamiento tan poco habilidoso..

Anónimo dijo...

De alguna manera Dina Paucar fue la "culpable" de esa proliferación de cantantes folkloricas que han tenido su miniserie, muchas de ellas, con su billete...Lo único que se ha hecho es levantar su imagen y que más gente vaya a sus conciertos..mientras los televidentes ya nos hemos cansado de tanto material absurdo..No hacemos nada porque la industria nacional mejore...

Anónimo dijo...

¿Porqué no colocaron también parte de la verdadera vida privada de esa señora? Los que la hemos conocido allá por el barrio de La Esperanza, sabemos que no es tan cierto lo que la miniserie saca sobre ella.

Anónimo dijo...

dina ya superaste lo que pasaste ahora es tu momento de floreser no hagas caso de lo que dice la gente ellos te envidian por tu triunfo, por que ellos son unos renegados de la vida vamos dina tu puedes rompe los obtaculos de la vida y sigue floresiendo mucho mas que antes "dina paucar la mejor cantante de la musica folcrorica del peru"suerte dina y sigue disfrutando de tu exito """"te desea un siguidor tuyo desde argentina """"besos

Anónimo dijo...

dina tu novela fue un exito