lunes, 26 de diciembre de 2011

PARA VOLVER A AMAR: RETRATO DE UN MUNDO REAL

"Para volver a amar" dejó un sabor agradable al mostrar seis historias reales y desgarradas, donde el problema mostrado es tal cual hoy vemos en nuestra vida misma. Sin duda una de las mejores historias del año.

Lima, 26 Diciembre 2011, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- A pesar de ser un remake colombiano, la versión mexicana de "El último matrimonio feliz", telenovela que nunca se emitió en nuestro país, constituyó toda una sorpresa a nivel internacional al darle, los mexicanos, una mayor fuerza narrativa a una historia que tuvo como grato soporte a un elenco de primeros actores que brindaron lo mejor de su talento y ofrecieron no solo actuaciones memorables sino tuvieron una historia por demás fuerte, desgarrada, sólida y hasta evocativa.

Hoy que estamos a punto de cerrar el año, vale la pena comentar esta producción que fue una de las más sobresalientes del 2011.

"Para volver a amar" es una telenovela mexicana producida por Televisa, en 2010 adaptación de la colombiana El último matrimonio feliz. Está protagonizada por Rebecca Jones, René Strickler, Nailea Norvind, Alejandro Camacho, Alejandra Barros, Juan Carlos Barreto, Jesús Ochoa, Zaide Silvia Gutierrez, Sophie Alexander, Mark Tacher, África Zavala, Magda Guzmán y Flavio Medina.

LA HISTORIA

La telenovela gira en torno a la vida de seis mujeres que después de haber contraído matrimonio se enfrentan a la realidad de su vida en pareja.

La primera de ellas es Antonia Palacios (muy bien Rebecca Jones), una exitosa y respetada mujer casada con Patricio González (René Strickler) y con quien tiene una hija: Paola (muy bien Thelma Madrigal). Antonia trabaja en las empresas de Braulio Longoria (excelente Alejandro Camacho), pero luego de darse cuenta de la clase de persona que este es, decide renunciar e iniciar por su propia iniciativa un negocio de bienes raíces.

La segunda mujer es Rosaura Pereyra (Zaide Silvia Gutiérrez) una mujer madura que lleva años casada con Rolando Salgar (Jesús Ochoa), un mujeriego taxista. Ante la inestabilidad de su familia, Rosaura acude a Antonia para pedirle trabajo con la esperanza de salir adelante sin perder a su marido.

Bárbara Mantilla (excelente Alejandra Barros) es la tercera mujer en llegar al negocio de Antonia. Ante la apariencia de una mujer aparentemente feliz, Bárbara esconde una intensa frustración causada por Jaime Espinosa (excelente Juan Carlos Barreto), su marido golpeador y alcohólico que además tiene viviendo con ellos a su madre, doña Conchita Cabrera (excelente Magda Guzmán), una anciana manipuladora que solo arruinara la vida a Bárbara e impulsara los vicios de Jaime. Pronto Antonia descubrirá estos problemas y tratara de ayudar a Bárbara.

Por otro lado, Maité Duarte (Sophie Alexander) una ex clienta de Antonia llega a solicitarle empleo. Pero Antonia se da cuenta de que Maité es una neurótica ambiciosa que se ha empeñado en competir con su propio marido Jorge (Mark Tacher) por dinero. Maité también iniciara una pelea legal con él para lograr el divorcio. A pesar de esto, Antonia no le negará el trabajo e intentara ayudarla.

La quinta mujer es Yorley Quiroga (África Zavala) que se encuentra cansada de David (Flavio Medina), el holgazán de su marido quien junto con su amigo Quintín (Eduardo España) se la pasa bebiendo y criticando a la sociedad. Yorley se enamora de Leonardo Torres (Agustín Arana), pero para su desgracia la hija de ella y de David se niega rotundamente a la relación y con caprichos exagerados tratara de manipular indirectamente a Yorley para que no deje a David.

Yorley tiene el consuelo y los consejos de Renato (Édgar Vivar), un estilista que debido a su homosexualidad se siente rechazado, pero a pesar de esto nunca deja de brindarle su ayuda a los demás. Renato está enamorado de Alcides (Alex Sirvent) y a pesar de que este último se encuentra en un desequilibrio sobre su preferencia sexual se siente ligeramente atraído por Charito (Marcia Coutiño). Charito en cambio se encuentra completamente enamorada de él e intentara de todo para conquistarlo. A pesar de la poca atracción de Alcides hacia ella, se decide ayudar a Quintín para que el la conquiste, aunque después este entrará en desesperación al darse cuenta de que Charito ama a Alcides.

Por último, la sexta historia menciona a Valeria Andrade (muy bien Nailea Norvind) una mujer de buena posición económica y de respeto. Sin embargo, es víctima de los abusos psicológicos de su esposo, quien es ni más ni menos que Braulio Longoria. Valeria siempre ha tenido la idea de que es solo una muñeca de trapo que Braulio compró a su madre, una prostituta que convencida de que Braulio le daría una vida mejor a su hijo, lo entregó a él. Y para su desgracia, su hijo Sebastián (Alfonso Dosal) es rebelde e ignorante a los problemas de sus padres. Valeria se une al equipo de trabajo de Antonia.

Antonia se siente orgullosa de la ayuda que está brindando a las demás mujeres además de feliz por su estable matrimonio. Todo esto cambia cuando a ella le da un cáncer de seno lo que comenzara a quebrar su matrimonio poco a poco cuando ella intente ocultarlo. Pero a pesar de todo Antonia no dejará de ser el ejemplo a seguir y se empeñara en cambiar para bien la vida de todas las mujeres que han acudido y que poco a poco aprenderán que aun existen esperanzas para volver a amar.

REALIDAD Y DRAMA BIEN CONJUGADOS

Decía la publicidad de la telenovela: "Después del vivieron felices para siempre...” Efectivamente nada es eterno, porque aquí los cuentos de hadas son dejados de lado y nos ofrecen una forma y un estilo que, a muchos ha agradado, pero que no es "algo diferente" como algunos sostienen.

Partamos por el principio, esta producción pertenece a Roberto Gómez Fernández, que si bien tomó "prestado" el libreto de “El último matrimonio feliz” tuvo el mérito de contar con actores y actrices, muchas de ellas criticadas en su tiempo, por estelarizar a frágiles "muñequitas", pero ya en la madurez de su profesión demuestran que ello es parte del pasado y su formación actoral le permite sacar adelante a personajes tan complejos como estos.

Gómez Fernández pertenece al grupo de productores que en Televisa han mostrado "algo más" que telenovelas rosas. Igual podríamos decir de Florencia Meza, los esposos Humberto Zurita y Christian Bach, quienes escogían producciones románticas pero con cierta influencia trágica. Mucho tiempo atrás también hicieron lo propio, en cierta medida, Antulio Jiménez Pons y la misma Irene Sabido que tuvo su mejor momento al producir "Acompáñame" (Televisa-1977). Tal vez el referente mayor que precede a esta producción.

Es que "Para volver a amar" tiene mucho de "Acompáñame" una telenovela producida para difundir la planificación familiar. No obstante sus historias eran tan desgarradas y reales que permitieron que el público se compenetre más con la crudeza de su trama que con la idea de planificar mejor a la familia. En el Perú se transmitió, por su contenido educativo, en el canal del Estado, Canal 7 en ese tiempo Enrad Perú, y cautivó al público por las sólidas actuaciones del elenco en general y por mostrar historias paralelas que eran un fiel reflejo de nuestra sociedad latinoamericana donde el machismo, el maltrato, las drogas y el desenfreno sexual era algo tan característico por esas épocas.

Aquí, los escritores Adriana Suárez y Pedro Miguel Rozo, también detallan el devenir de nuestra vida misma. Colocan a una mujer ejemplar (Antonia Palacios), tan característico en este tipo de historias, como la persona en la que se apoyarán estas mujeres, todas con un cúmulo de problemas bajo sus espaldas. Tan igual como lo era en su tiempo "Lucy Escala" (El amor tiene cara de mujer. Televisa. 1971) o la misma "Amanda" (Acompáñame. Televisa 1977), ese memorable personaje encarnado por Silvia Dérbez, una mujer profesional de clase media. Casada felizmente con Esteban (el actor peruano, Fernando Larrañaga) con quien planificó y procreó tres hijos. Su felicidad se ve empañada al enterarse que su esposo padece de un cáncer terminal y fallece. A la par, Amanda observa como mientras ella es feliz, sus otras dos hermanas se hundían en el más completo fango. Las hermanas lloran y eran consoladas por la hermana exitosa. Tal igual aquí, en cierta medida, lo realiza "Antonia Palacios".

La única diferencia radica en que los guionistas, Adriana Suárez y Pedro Miguel Rozo, se modernizan y detallan los vicios y hábitos de nuestra sociedad moderna al límite, tal cual lo vemos a diario en muchos lugares del planeta. Al machismo se le agregan golpes y desenfrenos sexuales, al vicio se le agrega explotación y drogas. A ello le agregamos el sida, la superación personal y el problema migratorio. Vicios y hábitos que consumen a nuestra sociedad. Pero de nada vale una buena historia sino se tiene un eficiente casting.

Y aquí Gómez Fernández reúne a un grupo de actores que, en líneas generales no desentonan para nada. Alejandro Camacho es un actor muy completo que siempre ha salido adelante en este tipo de actuaciones. Sus últimas entregas han sido con personajes sacados de la vida misma (Alma de Hierro. Televisa. 2009). Su esposa, en la vida real, Rebecca Jones está muy bien liderando a este grupo de mujeres con un problema bajo el brazo. Igual podríamos decir de Nailea Norvind a quien, casi siempre, hemos visto interpretar brillantemente a villanas, pero aquí "al otro lado" como una sumisa mujer, su rol es de lo más eficiente.

Pero sin duda quienes se llevan los aplausos en la trama, es la historia perteneciente a “Bárbara” brillantemente interpretado por Alejandra Barros, tantas veces criticada en otras producciones, pero aquí brilla con luz propia. Unido a un grupo de experimentados actores como Juan Carlos Barreto y una espléndida Magda Guzmán que realiza un rol diferente a cuando la vimos en "Acompáñame" (Televisa. 1977).

El momento en que Bárbara descubre que es seropositiva y su enfrentamiento con las personas que le hicieron tanto daño, su marido Jaime y su despiadada suegra, es de las mejores escenas que se han visto durante este 2011.

Sin duda estamos ante una producción muy bien realizada que desarrolla eficientemente el drama de aquellas mujeres que hacen de todo por salir adelante, algo que no sólo se ve en México, sino en muchos países del mundo.

Es por ello que el guión de Adriana Suárez y Pedro Miguel Rozo, brilla con luz propia porque, incluso, la adaptación mexicana no varía en mucho a su trama original colombiana.

En el aspecto técnico, la historia mostrada con planos abiertos, constantes movimientos de cámara y “flashes” paralelos a la narración, permiten que las escenas sean enfocadas, "tal cual" donde la luz capta cada sentir, lagrima o fuerza interpretativa del actor que trasluce las verdaderas intenciones de los personajes.

Las historias paralelas siguen el lineamiento de la trama principal. Todas tan atractivas como realistas. Sin embargo la historia de “Renato”, interpretado por el gran Edgar Vivar, amigo, consejero y confidente de todas estas mujeres, está demasiado maquillada para simular un poco las inclinaciones homosexuales del personaje. Contrario a la versión colombiana. Aunque ya sabemos como es Televisa con estos temas.

Lo cierto es que "Para volver a amar" es sin duda una de las grandes historias producidas por Televisa y emitida en nuestra televisión este año. La realidad traspasa a la ficción cuando los problemas son retratados tan crudamente como en esta producción. Sin duda, también al público le complace historias que los retraten como lo que son. Personas de carne y hueso, “con altas y bajas” donde el amar y casarse no basta para consolidarse en un mundo donde el problema siempre estará presente por más felicidad que uno haya logrado.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com

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5 comentarios:

Benito. dijo...

Buena la intepretación de los actores pero la historia es realmente impresionante. Muy buena telenovela. Creo la mejor del año.

Anónimo dijo...

la historia para mi gusto .no es ta grandioso ..creoq la telenovela es buena ..ya que noe s pretenciosa , tien caldiad , hay muy buenas actuaciones ..me quede con la duda ..cual fue el puntaje de raiting q tuvo aca en peru ?? ..deberian haberlo mencionado

Matias dijo...

Alguna vez dijiste que era una telenovela adulta y efectivamente es para un público mayor que evidentemente se identifica con la tematica que tiene. Creo que Televisa está cambiando y quiere ofrecer otras alternativas a sus telenovelas irreales. Me gustó mucho esta historia pero lo que me deslumbró son las actuaciones del elenco en general.

Saludos desde Santiago...

Matias...

Anónimo dijo...

Claro que se emitio, en america television en el horario de las 4 de la tarde.

Anónimo dijo...

El sipnosi es confusa pero no se puede negar que es muy bonita novela que impresiona su elenco. Pero hay algo que olvidaron y es que debieron hacer algo mas claro en la leyenda. Son puras estupideses y no se entiende.