miércoles, 14 de noviembre de 2007

BAILA REGGAETON: MINISERIE DE EQUILIBRIO


Lima, 09 Marzo 2007, Por: Richard Manrique Torralva / El Informante.- Tomando la posta a la irregular “Perú campeón”, Eduardo Adrianzén nos presenta su nueva producción llamada “Baila Reggaeton” una serie algo balanceada que mantiene el equilibrio entre lo atrayente (el baile, las canciones y la parodia a una conductora de televisión) y lo interesante (un guión muy bien estructurado) suficiente para mantenernos ante la pantalla de televisión y observar las buenas actuaciones del elenco y aplaudir la consagración de algunos talentos juveniles.

"Baila Reggaeton" relata la creación, desarrollo y costumbre de "La Gente", grupo peruano, líder del ritmo de moda: el reggaeton. Al inicio, será un conjunto de baile conformado por Cachita (destacada Sandra Arana), Pamela (bella y promisoria Sandra Vergara) y Tino (excelente Franklin Dávalos). Ambos, conocerán al problemático pero talentoso CJ (Muy bien Carlos Barraza) quien los animará a convertirse en una agrupación musical. A partir de ese momento, tendrán éxito; aunque vivirán los problemas que éste traerá consigo.

En su camino sé cruzará Leyla Rebosio (irregular Patricia de la Fuente), conductora de un escabroso Talk-show de fama mundial; así como su novio Christhoper Llerena (impostado Renzo Monzante), quien quiere ser estrella, pero no tiene talento. Por revancha y luego de un gran escándalo, ambos buscarán acabar con ellos.

Adrianzén esta vez utiliza lo que es propio en sus historias, recurrir a personajes de la vida real y adaptarlos al guión. Sin embargo toma nuevamente a la conductora de un talk show nefasto, pero con éxito, para incluirlo en su historia. Ya la tuvo en “Que buena raza” y también en “Todo se compra, todo se vende” (ya sea interpretado por otra actriz o solo mencionándola de manera sutil). Lo cierto es que Adrianzén no oculta su antipatía por el personaje y cuando tiene oportunidad (sea por rating o por retratarla en pantalla) pues la incluye en sus historias.

Pero Adrianzén olvida que “la defensora de los pobres”, mal que nos pese, tiene sus adeptos y en un país cambiante como el nuestro, su personaje la puede ayudar mucho para su integre a la televisión.

Pero vayamos a lo nuestro, la historia se centra en las desventuras de los muchachos reggetoneros que luego de tener cierta simpatía entre la juventud se les cruza en su camino, para su desgracia, la conductora de televisión más popular del medio.

Sin duda Eduardo Adrianzén es un profesional que ha tomado su carrera de guionista muy seriamente y es uno de los pocos que cuenta con prestigio dentro de las producciones locales. Pero al que ya se le debe olvidar su “novela emblema”, su carta de presentación que fue “Los de arriba y los de abajo” novela localista de tremendo éxito que abrió un nuevo género, pero al que el autor le sigue tomando una y otra vez referencia, algunos con éxitos, otros con irregulares resultados, pero al que Adrianzén debería guardar en el archivo y explorar nueva ideas.

Seguramente pensando en el fracaso que constituyó “Procura Amarme más” (que pese al desastre fue una formula que exploró sin éxito) y volcando su producto dentro del eterno pensamiento de “explotar lo que le gusta a la gente”, es que volvemos a tener a la conductora de televisión en una historia en la que no tiene porque estar, pues la trama tranquilamente podría ser contada de otra manera y no apelando al eterno formulismo de que polémica más debate igual sintonía.

Aquí la elegida para dar vida a la conductora del talk show “más exitoso de la televisión” es Patricia de la Fuente, que para nuestro gusto, no está tan mal, pero que merced a un guión muy forzado, la comienza a “desfigurar” y a la que pretende mostrar, mediante esta historia, “el futuro que le espera”, vale decir una hipótesis más para quien constituye un persona polémica de carne y hueso y con ello Adrianzén resbala pues una historia juvenil, dentro de un tiempo moderno con un personaje con más detractores que adeptos no merece ser llevado al terreno de “lo que posiblemente sucederá”. Es como si lleváramos al cine o a la televisión la vida de alguien famoso al terreno de las especulaciones sobre lo que le sucederá en el futuro, merced a la antipatía que tenemos por esa persona. Vale decir, se toma partido de algo que puede gustar o no al público y encima formando parte de una historia que, ni por asomo, no le pertenece.

Pero Adrianzén acierta en algo que es medular dentro de la serie y eso, sin duda contribuye a levantar su historia, es el casting, pues la historia no sólo interesa por la habilidad del autor de entrelazar la vida de cada uno de los personajes sino por escoger a un grupo de actores que no desentonan en lo más mínimo.

Y es que lo mejor de “Baila Reggaeton” son sus protagonistas quienes conforman un cuarteto muy equilibrado con una estrella en ascenso como lo es Franklin Dávalos (Felizmente para él, ya no lo toman en cuenta solo para papeles de homosexual sino con personajes que dejan ver su habilidad actoral), una revelación en Sandra Vergara (bien manejada puede segur ascendiendo en producciones locales), además de la destacada participación de Sandra Arana quien se luce en sus escenas junto a un sorprendente Carlos Barraza (Otro que solo servía para papeles de gángster y malandrín).

Pero no solo sus protagonista están muy bien sino también sus estrellas del reparto tienen destacada actuación sobresaliendo Gustavo Mayer, Cécica Bernasconi. Flor Castillo y las juveniles Karina Jordán y Marisol Ramos cuyas interpretaciones dentro de la vida de “tino” (Franklin Dávalos) mejor trabajada pudo incluso ganar más adeptos porque los tres están perfectos dentro de ese trío de personajes conflictivos.

Adrianzén aprovecha el auge del reggaeton y nos presenta historias bien balanceadas con música bien escogida que agrada, incluso para el que no gusta de este tipo de música, quizás le falto más audacia en mostrar más detalles de aquel convulsionado mundo. Por ejemplo Brenda (Stephanie Orúe) y Luigi (Juan Carlos Pastor) se reencuentran en una de esas fiestas y producto del alcohol y del baile, terminan en la alcoba. La secuencia está bien estructurada, sin embargo en ningún momento se resalta los bailes de la pareja cuando todos sabemos que el desenfreno y el acercamiento, que son tan característicos en estos bailes provocan una mayor atracción sexual. Sin embargo Adrianzén omite estos detalles que sí están dentro del contexto de la historia y no la tan mentada Leyla Rebosio.

Con todo Adrianzén enmienda la plana luego de la irregular “Perú campeón” y nos invita a seguir con una trama que entretiene y demuestra que el continuismo permite perfeccionar las producciones locales y demostrar que nuestros creativos locales sí pueden agradar a las mayorías. Veremos como le va a Adrianzén con la última entrega para América Televisión y esperar más producciones locales que logren algún día superar a las producciones extranjeras. Sin duda este auge de las miniseries permite cada día apreciar más producciones peruanas y eso, por lo menos, es más que meritorio aunque los resultados sean totalmente dispares.

1 comentario:

dj_roy_club_tk dijo...

por favor algien me dice donde puedo ver la serie.. se lo agraeseria mucho mi msn es ellegal_97@hotmail.com....gracias..