miércoles, 14 de noviembre de 2007

YURU, LA PRINCESA AMAZONICA


Lima, 26 febrero 2007, Richard Manrique Torralva / El Informante.- Las miniseries han dado un gran giro a lo que son las producciones nacionales en general, ya que debido a lo económico y productivo que resulta, existen otras productoras que comienzan a seguir el camino trazado con lo que, ya nuestra pantalla comienza a poblarse de series nacionales que incluso intentan no competir en el mismo horario para intentar posicionarse de espacios que antes eran copados por telenovelas o programas extranjeros.

Por ello, esta temporada no es casualidad que dos canales tengan miniseries nacionales por más que uno de ellos sirva de relleno para llenar las vacaciones de una serie nacional.

Pero en esta oportunidad comentaremos la producción de Frecuencia Latina llamada “Yuru la princesa amazónica” una miniserie a cargo de la productora de Michelle Alexander que sigue en el mismo horario estelar que le ha deparado buenas satisfacciones, una más otras menos, al canal de la avenida San Felipe (Frecuencia Latina).

La historia se centra en Yuru (debut de la niña Mayra Goñi), una adolescente de 14 años que vive en el caserío de GenGen, a orillas del río Amazonas, en Iquitos. Como toda niña de su edad, Yuru es alegre y traviesa, pero sobretodo es una gran amante de la naturaleza y protectora de los animales. Vive con su abuelo Wari (Ubaldo Huamán), un anciano sabio muy respetado y con su madre Nuna (por enésima vez repite su papel de selvática, Norka Ramírez). La niña tiene una mascota llamada Tarzán a quien cuida y quiere mucho.

Sin embargo dos torpes pero inescrupulosos cazadores de animales llamados Tunche y Culebra (Luís Cáceres y Christian Islas) gracias a una jugosa recompensa que ofrece una ambiciosa doctora (Jenny Hurtado) logran raptar al animal para cobrar la cuantiosa suma.

Viendo esta miniserie recordamos las palabras del “francesito” Michel Gómez cuando cada cierto tiempo aparece en los medios declarando que fue uno de los pioneros de las miniseries y que muchas de sus creaciones son copiadas simplemente. Más allá de estas declaraciones, no deja de tener razón en algunos temas. Pues en esta miniserie se continúan apelando a los actores que han personificado hasta la saciedad el mismo personaje desde los tiempos de Gómez, ya que los personajes de José Luís Ruiz y Norka Ramírez aparecieron primero en “Que buena raza” e incluso la de Norka volvió a tomarse en cuenta en forma parcial en “Misterio”. Sin duda lo hacen bien, pero queda claro que detalles como estos parecen ser la base de la hipótesis que estas miniseries, en su mayoría, son hechas al libre albedrío.

Y no debería ser así porque nuestros creativos deberían aprovechar este breve “auge” en aportar y no copiar. Talento existe pero solo con un buen producto se logrará éxitos que gusten a las mayorías.

Aquí se vuelve a aprovechar del talento de Luís Cáceres en lo único en que se ha especializado, ser “el patán de barrio” y salvo algunas diferencias actorales al final el personaje que le dan siempre es el mismo, en parte, a lo bien que se desempeña en base a las características personales que tiene.

Pero el acierto de Alexander radica en que lo ubica junto a Christian Islas que logra una buena perfección de su personaje (un tipo torpe y bonachón) y juntos dan vida al Tunche y al Culebra, unos torpes cazadores, con cara de malos y cuyas aventuras dan cierta agilidad a la trama.

Y es que Cáceres lo hace muy bien y esta vez gracias al apoyo actoral de su compañero vuelve a mostrarnos su capacidad para plasmar personajes de este tipo.

La niña no lo hace mal, por lo menos le da cierto respiro y tiene mayor desenvoltura escénica que el pequeño “chacaloncito”. Mientras Diego Bertie se luce en sus escenas, no tiene que aportar nada ni esforzarse mucho ya que la serie es una trama infantil sin mayores pretensiones que la de mostrar entretenimiento durante una hora.

Paloma Yerovi es otro fresco ingreso. La joven da para más y esperamos verla más seguido en este tipo de producciones. Por algo la continua producción de estas miniseries permite conocer mejores talentos que pueden ser útiles en futuras producciones.

El guión ha ido de menos a más, es una cinta infantil llena de fantasía que comenzó muy floja, pero ha ido creciendo, merced al buen desempeño de la dupla del Tunche y el Culebra, pero las pretensiones quedan ahí pues el equipo de Alexander no arriesga más, tiene el concepto que la historia debe girar en base a la niña, por lo que con situaciones empalagosas y un poco de fantasía, la trama gira y gira en lo mismo (un pretendido mensaje ecologista), hasta llegar a su conclusión final.

Esperemos mejores cosas tanto de Michelle Alexander como de Susana Bamonde, porque si bien ha habido bodrios como “Pide un milagro” e irregulares producciones como las historias de “Paquete y Camote”, sin embargo la mayor continuación de producción de miniseries puede ayudar a lograr que el producto sea cada día mejor. Sin ser un gran producto, Yuru… funciona por la ayuda actoral de ciertos personajes, pero eso no debe ser todo. Veremos que nos depara las próximas producciones de estas productoras nacionales.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

q bueno q haqigan colgado es apagina xq esta bacan me gusta yuru y lo volveria a ver hasta el fin del munso

YURU'''''?++***

Anónimo dijo...

apagina xq esta bacan me gusta yuru y lo volveria a ver hasta el fin del munso