martes, 16 de diciembre de 2008

SALLY, LA MUÑEQUITA DEL PUEBLO: CORRECTA ADAPTACIÓN DE LA VIDA DE SARA BARRETO


Lima, 16 Diciembre 2008, (Richard Manrique Torralva - El Informante Perú).- Termina la miniserie "Sally, la muñequita del pueblo" una propuesta ingeniosa y atractiva que muestra lo necesario sin necesidad de aspavientos ni imágenes efectistas. Simplemente muestra en cortos capítulos lo esencial y necesario dentro de la vida de Sara Barreto inyectando cierta dosis de romanticismo a una historia para nada aburrida.

Como todos saben, la historia está basada en la vida de la cantante folklórica Sara Barreto muerta trágicamente en un accidente automovilístico hace un par de años atrás.

La historia nos presenta la vida de la cantante desde sus inicios. Allá por 1969, nace Sally, en un hogar de clase humilde. Hilda Retuerto, (Orietta Foy), madre de Sally, a base de mucho trabajo empieza a tratar de sacar adelante a sus dos hijos. Más adelante, conoce a Hilario Barreto, (Alfredo Lévano), quien decide formar una familia, pero la situación económica de la familia no ira bien.

A una corta edad, Sally niña (muy bien la pequeña Sol Feedile Hipólito) empieza a dar señales de que tiene mucho talento para el canto, cantaba por donde iba y a la gente le gustaba la voz de esta pequeña, que entonaba tan bien los huaynos. Llamada primeramente "La Natachita del folklore", el público, a cambio de escucharla cantar, le daban comida, frutas, juguetes y alguna propina. La habilidad para el canto de Sally (ya adolescente, Jazmine Zapata) le sirvió de mucho, no solo para conseguir dinero, sino también le sirvió en el colegio. Es así como se forja la historia de la cantante folklórica "La Muñequita Sally" (muy bien, ya adulta, Mónica Sánchez).

"Sally, la muñequita del pueblo", es producida por Cable Visión Perú y dirigida por Aristóteles Picho. Su historia se inicia con un momento trascendental e impactante. El terrible accidente que sufre Sally en la carretera. La sangre que fluye de los cuerpos de aquellas víctimas que yacen en la autopista le da mayor dramatismo a la trama. De ahí retrocedemos en el tiempo y vemos la evolución de Sally y las distintas etapas de su vida . El guión es sobrio, se nota investigación y mucha dedicación a la historia. Es un interesante relato referencial que se hace grande con el correr de los capítulos. Permite el lucimiento de Mónica Sánchez en ese primer impactante inicio que engancha a los televidente para posteriormente observar una historia simple, pero efectiva. El buen casting realizado se refleja en la trama. Las distintas Sally que observamos dentro de los capítulos no desentonan en lo absoluto y ello permite que el ingreso de Mónica Sánchez interpretando, ya adulta a la cantante, tenga el soporte necesario para poder seguir con su historia.

Aquí no hay villanos en potencia ni excesos de maldad (Aristóteles Picho y Cable Visión le dan la "lección de su vida" a Michelle Alexander y la desastrosa secuela de Dina Páucar), y la verdad no es necesario ello. Porque la historia está envuelta dentro de una narrativa fijada y centrada en mostrar la vida de Sally y la circunstancia en que se encontró con su verdadera vocación: el canto.

Claro está, que existe, como en toda historia, la vecina envidiosa o la amiga ambiciosa, pero ello es sólo secundario porque los guionistas pretenden levantar la vida de Sally, sin poses ni exageraciones demás y en ello se percatan los productores, porque cuando intentan levantar la vida de Sally más de la cuenta, la historia decae. Por ejemplo cuando presentan a Sally como "la voz" del grupo Pintura Roja se advierte excesos, porque aunque muy pocos sepan que la verdadera estrella de aquel grupo era la llamada Princesita Mily, se siente el interés de los productores el "elevar a los altares" a la cantante. Felizmente enmiendan eso y la historia continúa tal como en el inicio.

Por otro lado, el momento en que Luis Serna, segundo esposo de Sally (David Almandoz) tiene que irse al interior del país a trabajar, surgiendo los celos, al inicio infundados, de Sally (Ya con Mónica Sánchez a la cabeza) son muy logrados porque se le agrega ese romance y sentimiento que tanto agradan a los televidentes. A nosotros esa escena nos recuerda mucho el momento en que Juan Pablo (José Bardina) tiene que dejar el campo e irse a la capital a trabajar y buscar al doctor que cure de la ceguera a Esmeralda (Lupita Ferrer). Por supuesto que nos referimos a un extracto de "Esmeralda", aquel clásico producido por Venevisión en 1971.

Es que la historia sabe combinar los momentos reales con los ficticios. Le imprime romance e imaginación a una historia sin ninguna pose demás.

Dentro de los actores, aparte de Mónica Sánchez, destacan la niña Sol Feedile Hipólito y la Sally adolescente (Jazmine Zapata). Por otro lado los padres de Sally encarnados por los actores Orietta Foy y Alfredo Lévano tienen una historia paralela tan atractiva, no sólo por el talento de ambos, sino porque su historia es tan real como la de cualquier persona común y corriente.

Hilda Retuerto (Mamá de Sally) es una mujer trabajadora. Una buena madre que no tiene vergüenza de trabajar en lo que sea con tal de salir adelante. Amó a un individuo que la abandonó, con una hija a cuestas, pero surge una nueva oportunidad en su vida cuando conoce a Hilario Barreto (Papá de Sally), obrero de construcción, oriundo de la sierra, trabajador de buena labia, enamorador, que tiene cualidades para la música y la cocina. Además de tocar el arpa y componer canciones y es quien instruye finalmente a Sally en el canto y en el baile.

Como se ve, un relato de la vida misma, sin maquillar tanto la trama y mostrando una historia que es tan propia como las que vemos a diario en las calles de Lima.

Esto nos permite concluir que "Sally, la muñequita del pueblo" destaca porque nos brinda un relato de la vida misma. La producción ha tenido el buen olfato de no ofrecer excesos. Tan bien funciona la serie que se nos ocurre que tranquilamente nuestros guionistas podrían ofrecen este tipo de productos sin tomar como base historias reales. Estamos seguros que esta historia caminaría igual, así no fuera tomada de la vida de Sara Barreto.

Por ello hace bien Aristoteles Picho en declarar que un segundo proyecto de la productora sería una historia libre parecida a la telenovela Rubí. Ya es hora que nuestros productores arriesguen y produzcan telenovelas competitivas. Con presentar historias cortas de 30 ó 40 capítulos podrían comenzar para no arriesgar los capitales. Solo así podremos seguir caminando en busca de buenas producciones que ya no sean tan localistas. Es hora de pensar en grande y no de pensar solamente en guiones "facilones". Dejemos descansar a las historias de folklóricas, chicheros, futbolistas, cantantes y actores. Los televidentes se lo agradeceremos. Ya basta de pensar que alguna vez nuestros creativos produjeron sucesos como "Simplemente María", "Natacha" ó Luz María". recuerden aquello que, "talento hay sólo falta arriesgar y trabajar más".

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece un exsceso el tener que soportar la misma historia de siempre por más que sea muy entretenida o esté bien realizada. No es posible que esta historia sea igual a las de Dina Páucar y otras más...!Hasta cuando, oiga!

Anónimo dijo...

¿Ingeniosa? ¿Atractiva?. Por favor, es más de lo mismo y la verdad la actuación de Mónica Sánchez no me pareció tan buena. Es más, no está para hacer de una campesina recién bajadita como lo era la verdadera Sally. ¿Hasta cuando tendremos que soportar las mismas series de siempre?, ¡Que, no hay imaginación en este país!...

Rosario dijo...

Por lo menos Sally...es mejor que Magnolia Merino...He visto la encuesta del informante...No está mal, pero discrepo con la designación de Ebelín Ortiz como ¿Mejor actriz?...No pues, si la chica solo se maquilla y copia no interpreta....

Anónimo dijo...

ESTOS PERUCHOS LIMEÑOS ACOMPLEJADOS QUE SE QUEJAN SI TIENEN EL CABLE PARA VER BUENAS PRODUCCIONES PREGUNTA ¿QUE ES RECIEN BAJADITA?