domingo, 18 de septiembre de 2011

HASTA SIEMPRE, JORGE LAVAT

Falleció el siempre recordado Jorge Lavat. Lo podemos ver aún en "Eva Luna" que transmite ATV y del que tuvo una entrañable actuación. Revisemos un poco lo que fue su trayectoria y recordemos su dos más grandes papeles, tanto en "Hermanos Coraje", como en "Yesenia".

Lima, 18 Setiembre 2011, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- El famoso actor de cine, radio y televisión, Jorge Lavat, falleció a los 78 años víctima de una infección en la columna vertebral, derivada de una cirugía que lo mantenía internado.

Sin duda, Lavat fue uno de los actores más queridos y recordados por toda Latinoamérica que lo aplaudió en varias de sus presentaciones en el cine y la televisión. En el Perú, lo podemos ver actualmente en "Eva Luna", historia protagonizada por la actriz y modelo mexicana Blanca Soto y el galán de origen brasileño Guy Ecker, que emite ATV y que constituye su última actuación en telenovelas. Recordemos que Lavat también participó en la primera telenovela que realizó México "Senda prohibida" con Silvia Derbez y Enrique Rambal. A partir de allí, la carrera de Lavat fue en ascenso. En los años 60, siguió haciendo papeles secundarios en clásicos melodramas como “Corona de Lágrimas”, de 1960; “Anita de Montemar”, de 1967 o “Cruz de Amor”, de 1968.

En "Eva Luna", producción de Telemundo que en breve comentaremos, el actor interpretó a Don Julio Arismendi y curiosamente personificaba a un anciano con una salud muy resquebrajada. A nosotros nos agrado ver a esa leyenda de la actuación, personificar eficientemente a dicho personaje. Se notaba, a leguas, que la salud de Lavat no era del todo buena. Pero, fiel a la norma de todo actor: "el show debe continuar", Lavat siguió completando sus escenas en la que sería su última actuación. (La escena de la muerte de su fiel perro en la telenovela fue muy lograda a la par de su posterior fallecimiento).

La salud de Lavat, decayó tras una caída que sufrió hace algunos años durante una presentación teatral. Fue intervenido quirúrgicamente en tres ocasiones a raíz de esa caída.

SEMBLANZA

Jorge Lavat Bayona nació el tres de agosto de 1933 en la ciudad de México; tenía tres hermanos, entre ellos, la también actriz Queta Lavat.

Comenzó trabajando como extra en pequeños papeles. Sin embargo dado su buena dicción, empezó en 1957 realizando doblajes a series de la televisión norteamericana de la época como "Los locos Adams", "Los intocables", "El túnel del tiempo" y "El avispón verde".

En 1958 el productor Gregorio Wallderstein le dio la gran oportunidad de trabajar al lado de Germán Valdés, "Tin Tán" y María Antonieta Pons, en la película "Las mil y una noches". Su última aparición en el cine mexicano fue como protagonista de la película "El estudiante".

JORGE LAVAT: LAS TELENOVELAS Y SU ÉXITO EN EL PERÚ

Jorge Lavat fue muy popular en el Perú. Su llegada a Lima en 1973 estuvo precedida por más de una anécdota contada por los acuciosos periodistas de la época, que seguían sus pasos por el ya desaparecido Hotel Crillón, donde se alojó.

Su popularidad se debía a "Los Hermanos Coraje", (TIM-Panamericana Televisión, México- 1973), un gran éxito en nuestro país transmitido en el horario estelar de las nueve de la noche. La historia de Janete Claire pegó debido al curioso guión, para la época, y por ser la primera producción grabada en exteriores. Pese a que el color llegó a nuestro país cinco años después, "Los Hermanos Coraje" sobresalía por su muy buena ambientación y sus bellas locaciones.

No obstante el actor también era reconocido por su participación en "Yesenia" (México 1970) otra producción de éxito en el Perú que fue transmitido dos años después en nuestro país. Canal 4, hoy América Televisión lo transmitió con éxito en el horario de las nueve de la noche.

En 1976 Lavat se plegó al grupo de actores que interpretaban canciones habladas. De esta manera graba un albúm que fue muy bien recibido en nuestro país. El único éxito que tuvo, pero que es considerado un himno de reflexión y todo un clásico es “Desiderata”.

Pero, Lavat, ya consagrado, también participó en un innumerable número de telenovelas. Curiosamente sus más recordadas fueron sus “Participaciones Especiales” en dos producciones muy queridas y de éxito en nuestro país. "Vivir un poco" (Televisa-1986) donde entra a disputar el amor de "Andrea" (Angélica Aragón) a "Gregorio” (Rogelio Guerra). En esta producción participó la actriz peruana, Patricia Pereyra. También lo recordamos en "Acompáñame" (Televisa-1977) una telenovela de corte social producida para promocionar la planificación familiar y que constituyó uno de los pocos éxitos transmitidos por el canal del Estado. Así es, aunque usted no lo crea, la televisora estatal Canal 7, en ese tiempo Enrad Perú lo transmitió en el horario de las nueve de la noche, logrando una muy buena sintonía. En dicha producción Lavat personifica a un ingeniero que se enamora de Amanda (una gran actuación de Silvia Derbez), una mujer profesional de clase media que queda viuda luego de un feliz matrimonio con Esteban (estupenda actuación de nuestro recordado actor nacional Fernando Larrañaga). Ya hablaremos más extenso de esta producción, toda vez, que la asociamos mucho con "Para volver amar" (Televisa-2010), una producción que a pesar de haber culminado ya en nuestro país le dedicaremos un artículo completo por ser una estupenda producción mexicana y una de las mejores producciones trasmitidas este año en el Perú.

Lavat también participó en “Quinceañera” (Televisa-1987) donde encarnaba al papá de Thalia y en “Muchachitas”, (Televisa-1901), donde era el padre de Kate del Castillo. Este melodrama fue el último que el actor realizó en Televisa.

Posteriormente se unió a TV Azteca en 1998, donde participó en el melodrama juvenil “Perla”, protagonizada por Silvia Navarro y Leonardo García.

En 1990, con la productora Argos, participó en las telenovelas realizadas para TV Azteca, “La Vida en el Espejo”, con Gonzalo Vega, Rebeca Jones y Sasha Sokol.

En el 2002, también participó con Argos, en “Cara o Cruz”, melodrama producido para Telemundo y en el que participó Ana de la Reguera junto a José Ángel Llamas y José María Yazpik.

Como un homenaje al actor, recordemos más en extenso dos de sus más emblemáticas actuaciones.

YESENIA

El paso de los años, alguna que otra copia, además de su desastroso remake no le podrá quitar a la versión original de "Yesenia" (México-1970), el rótulo de indiscutible clásico dentro del mundo de las telenovelas. Fue transmitida en el Perú en 1972 en el horario de las nueve de la noche por Canal 4, hoy América Televisión.

Yesenia (maravillosa Fanny Cano), es una muchacha nacida entre el infortunio, pero producto de un gran amor. Su madre, Marisela (la siempre estupenda, Alicia Rodríguez) le corresponde a un muchacho de humilde condición social. Fruto de ese amor nace Yesenia, pero su malvado padre, Julio (el recordado, Augusto Benedico) se opone a esa relación y luego del fallecimiento del muchacho, regala a la recién nacida a una vieja gitana de nombre, Magenta (la recordada, María Teresa Rivas). El abuelo le cuenta a su hija su proceder convirtiéndola en una mujer desdichada y con un profundo odio hacia su padre.

Pasan los años, y Yesenia convertida en una mujer no solamente vive con Magenta sino también con la madre de esta a quien cree su madre Trifenia (Magda Guzmán). Yesenia tiene un enamorado gitano, Bardo (Juan Ferrara) al que quiere como a un hermano y no le corresponde. Ella conoce a un militar juarista, el Capitán Oswaldo Leroux (excelente Jorge Lavat), de quién se enamora. Osvaldo pide en matrimonio a Yesenia al patriarca de la tribu (Raúl "El Chato" Padilla), pero éste se la niega, por no ser gitano. Entonces, Magenta le confiesa en secreto que Yesenia no es gitana, que le fue entregada a ella por un cristiano blanco, por esa razón Yesenia lleva desde que nació un amuleto cristiano, que le permite casarse con Osvaldo, con lo que el patriarca accede pero tendrán que casarse bajo las leyes gitanas. Yesenia y Osvaldo se casan, pero el infortunio los persigue.

Osvaldo es enviado a una misión del que resulta malherido, envía a uno de sus hombres, dinero y una carta a Yesenia donde le explica que estará de regreso en un mes, pero el soldado termina muerto en una emboscada. Osvaldo es capturado por el ejército de Maximiliano. Yesenia muy triste pensando que Osvaldo la abandonó, regresa a su tribu. Posteriormente, Osvaldo es liberado por el ejército juarista y cree que Yesenia se marchó con el gitano Bardo. Años después, Osvaldo, conoce a Luisita (maravillosa Irma Lozano), que es una joven de la alta sociedad, que está condenada a morir por una grave lesión cardiaca. Luisita es la hija de Marisela, producto de su segundo matrimonio. Osvaldo siente cariño hacia ella y al enterarse de que la muchacha está condenada a muerte, accede a casarse inmediatamente.

Al mismo tiempo, los gitanos regresan a la ciudad de México y en la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, Yesenia se encuentra con Oswaldo, la abuela Amparo, (la recordada María Douglas) y Luisita. Oswaldo y Yesenia luego del odio que se tienen comprenden que el infortunio estuvo de su lado, pero son interrumpidos por Luisita que al darse cuenta que Yesenia es gitana le pide que le lea su mano. Yesenia se asusta por que ve en su mano, una enfermedad mortal, pero le dice que tiene mal de amores y que está enamorada de un militar moreno. Luisita le dice que se llama Osvaldo, con lo que la gitana se da cuenta que el novio de Luisita no es otro que su adorado militar. En ese momento, Luisita y doña Amparo observan la medalla que lleva la gitana. Yesenia les dice que la trae desde que nació. La abuela de inmediato se da cuenta de todo. Tras estos hechos, Magenta le confiesa la verdad a Yesenia, que ella no es gitana, que Trifenia le dijo antes de morir que cuando llegara el momento le dijera la verdad y le cuente que su verdadero abuelo se la entregó a ésta al nacer. Yesenia reconoce a su nueva familia, pero está llena de odio hacia ellos. Acepta vivir en esa nueva casa solamente con el propósito de conseguir el amor de Oswaldo. Yesenia le pide a Oswaldo que se marchen juntos, pero el militar le contesta que no puede hacerlo y que se casará con Luisita en dos días. Ante ello, Yesenia le confiesa a su madre Marisela que no vino a la casa en busca de su familia, que vino en busca de Osvaldo y que es su esposo bajo las leyes gitanas. Ninguna se percata que, Luisita estaba escuchando dicha conversación. Yesenia le pide a Marisela que la ayude, pero ella se niega por que Luisita está condenada a muerte. Luisita, al enterarse de que Yesenia y Osvaldo se aman y que su enfermedad es incurable, decide en secreto marcharse a Europa con su padrino Román (Tony Carbajal), para consultar a los mejores especialistas. Le deja una carta a Yesenia donde le explica su decisión y le pide que se case con Osvaldo, también le deja su vestido de novia. Cuando todo estaba ya listo para la ceremonia, Yesenia perdona a su abuelo, éste invita a los gitanos a la boda y en medio de la sorpresa general se casa con Osvaldo por la iglesia frente a la imagen de la Virgen de Guadalupe, aquella a quien siempre veneró y ante el estupor de las dos damas chismosas y altaneras, de la alta sociedad, con quién Yesenia siempre se cruzaba a lo largo de la historia.

COMENTARIO

Yesenia, la historia original de Yolanda Vargas Dulché producida por Valentín Pimstein, es un clásico indiscutible de todos los tiempos. El perfil militar de Jorge Lavat era perfecto y encajaba dentro de la historia. Pocas veces las referencias históricas con el romance eran retratados tan eficazmente dentro de una obra que uno puede volver a ver y no aburrirse, porque tienen la esencia central que debe tener una historia: intriga, suspenso y romance. La telenovela contenía momentos de tensión (los albores militares de una parte importante de la historia mexicana que data del siglo 19 en la época de la revolución de Benito Juárez), el drama (los avatares de Yesenia por subsistir en una época de rechazo a las gitanas) la hilaridad (la presencia de las dos matronas chismosas, pedantes y altaneras de la alta sociedad que insultaban y le hacían la vida imposible a Yesenia por su condición de gitana y luego tienen que tragarse su orgullo al verla casada con el hombre que ama y bajo las leyes católicas), el misticismo (el "poder" que tienen las gitanas de ver a través de las manos el futuro y el pasado de las personas) y el romance (Fanny Cano y Jorge Lavat derrochaban simpatía y tenían química dentro de la historia). A la par de su nostálgico final donde el amor triunfa y la nostalgia llena el corazón de los televidentes al observar el melancólico final de Luisita.

A casi 30 años de distancia, quienes tuvieron la suerte de verla insisten en que no ha habido otra telenovela igual y que nadie, como Fanny Cano resultaba perfecta para darle cuerpo a ese personaje dulce, sensual y rebelde, a esa gitana enamorada de un militar, que resulta ser la hija de una millonaria atormentada por la tristeza y desesperación al recordar lo que su padre hizo con la niña, recién nacida. Cosa curiosa, las mujeres de la época quedaron impresionados por el peinado de Fanny Cano. Tiempo después comprobaron que lo que ella usaba era una peluca. Mientras los hombres quedaron prendados de los escotes de la actriz.

Años después sólo Rebeca Gonzáles en "Peregrina" (Venevisión-1976), siquiera estuvo a la altura de las circunstancias personificando a una gitana. Más nunca otra actriz pudo igualar estas dos actuaciones de gitana. Sólo el año pasado, Angelique Boyer en “Corazón Salvaje" (Televisa-2010), pudo realizar una interpretación agradable y convincente, pero en un rol secundario.

Por su parte, Lavat repitió su papel de militar dentro de la versión cinematográfica que se hizo de la telenovela y quedó demostrado que el papel de Oswaldo era para él. Años después Televisa realizó un desastroso remake protagonizado por Adela Noriega y Luis Uribe que no llegó a la altura de sus protagonistas principales.

Finalmente resulta una verdadera lástima que nos exista un video original de Yesenia. Se dice que está muy deteriorado. Lo cierto es que al igual que "Me llaman Gorrión" (Panamericana -1973) y "Peregrina" (Venevisión-1976), no existe siquiera algunas escenas de esta maravillosa telenovela.

HERMANOS CORAJE

Luego del suceso de "Simplemente María" (Perú, Panamericana Televisión-1969), la primera televisora peruana, en aquella época, tenía las puertas abiertas de muchos mercados. Por ello, tras el golpe militar de Juan Velasco Alvarado, las sociedades y coproducciones con otros países estaban a la orden del día y los hermanos Delgado Parker, dueños de Panamericana, optaron por buscar nuevos mercados ante el autoritarismo militar que tenían en frente y que era, siempre, el obstáculo para producir producciones locales en nuestro país. Los militares no veían con buenos ojos a las telenovelas

Panamericana creó su filial en México y se unió a Televisora Independiente de México (TIM) produciendo la única telenovela de éxito de esa televisora en dicho país. Así nació "Hermanos Coraje", título original creada por Janete Claire y que fue dirigida por el talentoso Martin Clutet.

A pesar que en el Perú se vio en blanco y negro, fue la primera telenovela a colores en México y que tuvo unos bellos escenarios naturales y un curioso guión. Con una estrella nacional en ascenso como Fernando Larrañaga que continuó su carrera en el país azteca y un galán otoñal de primera como Jorge Mistral, que a la postre, fue su última actuación. Como anécdota, diremos que a media novela, Mistral atormentado por sus problemas se suicidó en su hotel e inmediatamente es remplazado por otro grande de la actuación como Armando Calvo. De esta manera la historia prosiguió con igual sintonía.

La historia nos presenta un pequeño pueblo en México llamado Villa Colorado donde viven tres hermanos tan alocados, como fuertes y audaces. Ellos son hombres de bien que han sido criados por su madre (Pilar Sen). La historia empieza cuando todo el pueblo se prepara para homenajear a su hijo pródigo, el futbolista Eduardo “Lalo” Coraje (Fernando Larrañaga en buena actuación), quién regresa luego de haber logrado con su equipo, el Internacional, el título nacional y nadie está más orgulloso que su madre y sus hermanos, los mineros Juan y Jerónimo (Jorge Lavat y Jaime Fernández).

En Villa Colorado, los Coraje son respetados por ser hombres generosos y leales con el pueblo que los vio nacer. Ellos son los únicos capaces de enfrentarse al corrupto terrateniente del lugar y por ende el más poderoso de toda la comarca, Pedro Barros. Ese día, Juan ve a una bella mujer llegar en el auto de Barros. Se trata de la profesora Clara, (Bellísima Julissa en curiosa actuación), ella es la hija de Pedro, quien se ha criado con sus tíos en la capital.

Tras la llegada de Lalo, el pueblo entra de fiesta por varios días. El joven Coraje es un futbolista de éxito en la capital. La hija del único doctor del pueblo, Rita (Edna Necoechea) siempre estuvo enamorada de él, pero Lalo ya no es el mismo y no desea mantener relaciones con pueblerinas. Pero, producto de la efervescencia y del alcohol, Lalo seduce a Rita, durante la fiesta, y es obligado a casarse con ella. Esto deprime a Jerónimo que ama a Rita en silencio, sin embargo la noticia pone contenta a Lina, (Sonia Amelio), su hermana adoptiva que está enamorada de él.

Luego del hecho, el pueblo vuelve a su normalidad, Lalo continua triunfando como futbolista. Pese a estar casado continúa con su vida habitual en la capital, pero Villa Colorado despierta convulsionado, tras conocerse que una desconocida ha sido sorprendida robando en la iglesia. Es una mujer muy sexy y con un atrevido vestuario. Ella responde al nombre de Diana Lemos y es idéntica a Clara Barros. La mujer logra escapar. Allí conoce a Juan quién queda prendado de su belleza y de su extraño comportamiento.

Al poco tiempo Juan encuentra en la mina, un hermoso diamante que será objeto de la codicia de los lugareños del lugar y de muchas otras personas con las que se encuentra en su camino. Juan espera vender el diamante y volver a Villa Colorado para pedir la mano de Clara. Pero para que ello suceda tiene que toparse con muchas personas que intentarán hasta matarlo para quedarse con la joya. Los muchos problemas por las que pasa Juan tendrá que ver con Pedro Barros quién también ansía la joya, no sólo para aumentar su fortuna, sino para impedir que Juan logre venderla y pueda casarse con su hija, de quién conoce los tormentos por las que pasa, pero calla.

Sin embargo, Juan sigue con la duda. Se convierte en amante de Diana, pero ama a también a Clara quién la rechaza constantemente. Con ello, queda siempre la duda sobre estos hechos que terminan por atormentarlo. Los días prosiguen y los ataques histéricos y desapariciones de Clara continúan, entonces su familia contrata un psiquiatra que develará el misterioso vínculo entre ambas mujeres, sin sospechar que una tercera mujer hará su aparición atormentando más la vida de la sufrida Clara.

Paralelo a ello, Jerónimo es el único Coraje que permanece en su pueblo. Lina cansada de que Jerónimo no la vea como mujer accede a casarse con el licenciado Felipe León (Carlos Cardán), pero una noche en que Jerónimo llega pasado de copas, éste besa a Lina y le hace el amor. A partir de allí Jerónimo comprobará que verdaderamente ama a Lina con locura, pero tiene dudas, acerca del origen de la muchacha, por el rumor que existe en el pueblo de que Lina pueda ser medio hermana de los Coraje. No obstante, mientras Jerónimo acompaña a Juan a uno de esos viajes a la capital, Felipe se entera de la infidelidad de su novia. Lina le confiesa del amor hacia Jerónimo y que ambos se amaron una noche con pasión. Felipe abofetea a la muchacha y despechado va al bar del pueblo. En un arranque de celos y de dolor, grita a los cuatro vientos, la infidelidad de la muchacha. Todo el pueblo, acostumbrado al misticismo y a las supersticiones, observa en este hecho, el peligro de una posible maldición y ya no ve con muy buenos ojos a los hermanos Coraje, sobretodo si hay una relación entre dos posibles medios hermanos. Cuando Jerónimo llega al pueblo observa que sus habitantes se alejan de él. Al enterarse de la verdad, no le queda más que huir, pero Pedro Barros tiene otro plan malévolo para aprovecharse de la situación.

COMENTARIO

"Hermanos Coraje" fue un éxito de sintonía en varios países y también en el Perú. En nuestro país, fue transmitido por Panamericana Televisión en el horario estelar de las nueve de la noche. La historia de Janete Claire, muy apegada al misticismo y al costumbrismo, combina los entretelones que envuelven a un pueblo al estilo del viejo oeste americano, donde impera la ley del más fuerte y el abuso del poder. Paralelo a ello retrata eficientemente el mundo de los futbolistas. Las escenas en donde Larrañaga juega con los colores del Internacional y sus clásicos partidos con los Tigres (mismo partido Alianza-U) son muy logrados por la eficiencia en retratar los partidos de fútbol, tal cual observamos en los estadios. Claire se adelantó a la época y gracias al talento de Martin Clutet pudo mostrar ese perfil de ciertos futbolistas donde las mujeres, y la fama los cambian de personalidad. Julissa está divina como la mujer en cuyo cuerpo habitan tres personalidades, pero ello pronto llegó a cansar. El éxito que tuvo se debió a que era una producción con grandes adelantos técnicos, para la época, sus escenas de sexo (el observar a las mujeres vestirse y desvestirse la convertían más que en sensualidad en un gancho morbo para la teleaudiencia, unido al acto carnal muy logrado y a la violación que sufrió uno de los personajes). A ello habría que agregar el exceso de violencia entre balas y sangre, sobretodo en sus capítulos finales. La historia que pertenece al personaje de Lavat es muy lograda y poco a poco se apodera de la trama. Su amor por Lina y su extraño final complacieron a la teleaudiencia. Jorge Lavat logró otro suceso con esta historia.

“Hermanos Coraje” tuvo el privilegio de ser la primera producción en retratar la vida y los amores de tres hermanos. Años después solamente “Pasión de Gavilanes” (Telemundo-2001) pudo igualar esta trama. Lo cierto es que el guión de “Hermanos Coraje” luce ya desfasado. Es por ello que sus posteriores remakes realizados en Argentina y en Brasil, no estuvieron a la altura de las circunstancias. Para volver a realizarlo, urge una mejor adaptación.

Curiosamente, estas dos historias en las que participó Jorge Lavat jamás tuvieron un remake que lo iguale ni mucho menos los supere. Con estos recuerdos, hemos querido rendir tributo a uno de los actores más queridos dentro del mundo de las telenovelas. Hasta siempre, Jorge Lavat.

rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Inresante semblanza sobre Jorge Lavat. Pero ¿No existe video de Yesenia? y lo que vemos en You Tube..sería bueno especificar eso..

Alfredo dijo...

Aporta detalles que no conocía como que Jorge Lavat vino a lima y se alojó en el hotel crillón (¿?). Pasuuuuuuuuu..Habrá sido hace un chupo de años. Ese detalle y la buena sinopsis de Hermanos Coraje, son cosas que no había leído nunca.

Anónimo dijo...

La autora de Hermanos Coraje se llama "Janete Clair" y no Janete Claire