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jueves, 25 de febrero de 2010

PURO CORAZÓN: LA HISTERIA HECHA HISTORIA


Lima, 25 Febrero 2010, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Termina "Puro corazón", una ficción inspirada en la historia del popular Grupo 5. La historia comprende, desde los inicios del grupo en la ciudad de Monsefú (Chiclayo), con el popular Elmer Yaipén Uypán, (Emilram Cossío), quien falleciera víctima de un accidente automovilístico hace unos años, hasta la actualidad liderada por sus hijos, Elmer más conocido como "Chico" (Edwin Vásquez) y Andy Yaypén, (André Silva). En la miniserie se repasarán todas las vicisitudes que ha tenido el grupo hasta su llegada a la fama.

LA HISTORIA

Como muchos saben, el Grupo 5 es un conjunto musical muy popular en el Perú que se inició en el norte chico y como todo grupo famoso que se precie de serlo, tuvo sus altas y bajas. Elmer Yaipén Uypán, (Emilram Cosio), hijo de Emilio y Bertha (Pold Gastello e Irene Eyzaguirre), fundó el Grupo 5 en 1973 junto con su hermano Víctor. Con el paso de los años, se sumaron al grupo sus menores hermanos Walter y Javier, además de sus hijos Elmer (Edwin Vásquez) y Andy (André Silva). Al morir el fundador, en 1999, Víctor ya estaba a cargo de la subsidiaria orquesta Candela, que aún dirige, y al poco tiempo Walter (quien recientemente ha sufrido un sonado intento de asalto) y Javier dejaron a sus sobrinos y fundaron la orquesta Hermanos Yaipén.

Un hecho marcó la vida de la familia Yaypén. Su fundador Elmer Yaipén Uypán murió porque su auto no frenó a tiempo y su hijo Elmer “Chico” Yaipén Quesquén lo vio morir. "Chico" Heredó una orquesta y, de paso, un trauma. Luego de la muerte del patriarca de la familia, los hijos intentan sacar adelante al grupo, a pesar de las intrigas de Ronaldo (Lucho Cáceres) quien con su fiel y malévola asistente, Fanny, (bien, Maricielo Effio), tratarán de hacerle la vida imposible. Las intrigas aumentan con la llegada de Fey Castro, hija de Ronaldo, (Melissa Loza), quien reinvierte la intriga y la maldad caerá hacia su propia familia.

Mientras tanto, luego del accidente de Elmer Yaipén Uypán, su esposa (Maricarmen Marín), junto a sus hijos, tratarán de levantar al grupo logrando después de muchas vicisitudes y gracias al apoyo de grandes amigos como el compositor Stanis Mogollón (Martín Abrisqueta), volver a colocar al Grupo 5 en el sitial que se merece, mereciendo el apoyo del público y conquistando otros mercados. El éxito aumenta gracias a su canción "Meti mi Pi", una canción pícara y de doble sentido que posicionó a este grupo nuevamente en las radios. Tiempo después consolidó su estrellato con "Motor y motivo" de la inspiración de Stanis Mogollón, que es su tema bandera. Pero a pesar del éxito, los problemas aún subsisten.

LA MUSICA, COMPLEMENTO IDEAL PARA LA HISTORIA

Termina así una de las miniseries que, tal como se esperaba, se posicionó de la sintonía, por tres motivos: El estar en un canal de "antena caliente", heredar la gran sintonía que le dejó "Al fondo hay sitio" y tener a uno de los grupos más populares del Perú que ya ha tenido una película sobre su vida y ahora tiene en su haber una miniserie televisiva. Nada mal, para uno de de las agrupaciones musicales más queridas en el Perú.

Michelle Alexander nos presenta una historia que no se aparta de los tradicionales cánones presentes en este tipo de historias. Por ello, tal como ya lo vimos anteriormente, con el grupo Néctar, Chacalón o con la misma Dina Páucar, siempre hay un malévolo y ambicioso empresario que trata de hacerles la vida imposible. ¿No hay otra cosa, que mostrar?

Eso si, aquí cambian las características de este empresario radial. Así, ya no tenemos a un cruel y sanguinario sujeto, ahora nos presentan a un ambicioso, pero timorato personaje muy bien caracterizado por Lucho Cáceres. El peso de la maldad recae en Fanny retratado eficientemente por Maricielo Effio.

Esta vez, Alexander, no le crea mayor fantasía a la trama. Y si hay alguna, está perfectamente escondida. No obstante, la historia carece de mayor dramatismo sobre todo en el momento clave de la historia de los Yaypén, cuando Elmer muere porque su auto no frenó a tiempo y su hijo Elmer “Chico” Yaipén que lo ve morir hereda la orquesta y, de paso, un trauma.

Ese momento es totalmente desapercibido en la serie, sobretodo, si en la película se incide mucho en ese tipo de referencias.

Y es que Alexander sabe que tiene un historia que de por sí vende sola. Basta con agregarle música y cierto romanticismo empalagoso. Pero si la historia interesa es por el rendimiento de jóvenes valores que retratan eficientemente los romances juveniles de "Chico" (Edwin Vásquez) y Andy (André Silva).

La historia paralela de la fan enamorada (Muy bien Natalia Salas) refresca la trama y logra elevar el romance, ni que decir de la aparición de la ecuatoriana Giovanna Andrade que interpreta a la novia de "Chico" Yaypén y es que la joven nos termina por convencer de sus dotes para la actuación. Ya habíamos observado sus aptitudes en "Los Barriga" y ahora en esta historia ayuda mucho, con su desempeño, a la estructura de la trama. Véanla también en "Los Broders", personificando a una dura, pero apasionada policía y confirmarán que tiene ese carisma e intelecto para apoderarse de cualquier trama casera. Lástima que en ambas producciones luzca totalmente desaprovechada, porque sus personajes intentan ser "de relleno", sin embargo el talento no se crea, se nace, y la ecuatoriana luce magnifica en cada toma. Que pena que los productores no vieran el talento de la joven que ya debe estar en su país de origen.

Viendo a estas jóvenes, pensamos el talento que se pierde en mostrar siempre más de lo mismo aprovechando el ascenso, muy merecido, de grandes figuras. Noten como la presencia de Salas y Andrade levantan ese tipo de romances que en otros casos sería de los más simplista e intrascendente. Pero la miopía de los productores unido al factor económico y a la falta de buenos guionistas, constituye un factor clave para seguir aprovechando el éxito de otros para realizar historias de este tipo.

Puro corazón” narra y no cuenta. Sigue los lineamientos antes visto en otras producciones. La presencia de Emilram Cossio como el patriarca de los Yaypén luce sólida, pero carece de interés por la poca consistencia del guión que desaprovecha un momento crucial, que es determinante en la historia, mientras, la aparición de los villanos dentro de la trama esconde esa falencia que es muy bien ayudado por la incansable música que se escucha a lo largo de la serie, motivo más que suficiente para seguir con su regular pero atractiva historia.

La serie está hecha para mayor gloria del grupo 5, sus incondicionales fans deben estar por ello más que complacidos. Termina “Puro corazón”, que pase “Matadoras”. No cambie de canal porque las historias sobre personajes famosos estarán a la orden del día.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En que quedamos le gusto o no...A mí fue un adefesio más de las que nos tiene acostumbrado este tipo de producciones..

Anónimo dijo...

Estaba en algo esta serie. Mejoró en algo la señora Alexander.

Anónimo dijo...

Lo único bueno son las canciones.