miércoles, 27 de marzo de 2019

Ojitos hechiceros 2: la historia continúa

Culminó 'Ojitos hechiceros 2', otro éxito de Michelle Alexander que, por lo mostrado en su capitulo final, podría tener una tercera temporada. Bueno, con Michelle Alexander uno nunca sabe. 

Lima, 27 de Marzo 2019, (El Informante Perú).- Llegó a su final 'Ojitos hechiceros 2' cuya trama ha seguido el camino del éxito que su antecesora.

La segunda temporada, cuyo eslogan es ‘Un amor a prueba de todo’, se estrenó después del final de Mi Esperanza (América Televisión, Perú, 2018) y está protagonizada por Melissa Paredes, Sebastián Monteghirfo y Emilram Cossio, con las participaciones antagónicas de Pablo Heredia, Cielo Torres, Carolina Infante, Miguel Ángel Álvarez, Laly Goyzueta, Joaquín de Orbegoso y Nicolás Galindo, entre otros actores nacionales.

Esta fue la última producción que participó el guionista Víctor Falcón quien falleció unos días antes del estreno de la temporada 2.

La historia

Luego de muchas penurias, finalmente Estrella (consolidándose como protagonista Melissa Paredes) y Julio César (Sebastián Monteghirfo) hicieron su sueño realidad. La pareja logró contraer matrimonio.

Ambos no pueden creer que su felicidad se concrete. La pareja llega a la recepción del matrimonio para poder compartir con todos sus amigos y familiares.

Pero es en ese lapso que el hijo del popular 'Juli', Kevin (Fabián Calle), decide abandonar el lugar para participar en un asalto a una casa, como parte de una prueba que tenía que pasar para ser aceptado dentro de un grupo de pandilleros. Sin embargo, la intención delincuencial del menor es descubierta por su padre, quien va a buscarlo. Pero todo sale mal y el grupo de maleantes termina disparando a la dueña de la casa y Julio César terminará siendo acusado del asalto e intento de homicidio.

Todo continúa

'Ojitos hechiceros 2' sigue la trama donde quedó. La felicidad es interrumpida por la tragedia. Los problemas se suceden, uno tras otro, algunos irregularmente retratados, pero existe algo en el guión que lo vuelve interesante. Es el sentido narrativo del libreto en la que se exploran los problemas mundanos de los personajes con exceso de intrigas, balas y tragedias, tan común en las historias de Eduardo Adrianzén.

El problema es que, en esta segunda temporada, ya no contamos con un 'Coquito' (Rómulo Assereto) ese personaje angelical que proyectaba buena química con los actores infantiles. Tampoco está el esposo desalmado de la protagonista, ‘Joao’, interpretado impecablemente por Rodrigo Sánchez Patiño. Obviamente la historia necesita ser alargada, los personajes cambian e ingresan otros. El problema es que los llamados ‘nuevos personajes’ carecen de un mejor perfil narrativo, que sí tenían los antes mencionados.

Por otro lado, algunas escenas causan el efecto deseado en el público porque la mayoría de televidentes se sienten identificados con ellos. Es el Perú rural y emprendedor retratado hábilmente, ese que vemos a diario en nuestra caótica Lima, casi con los mismos problemas por los que pasan los personajes favoritos de esta popular serie.

Los ritmos tropicales, el Perú emergente y los clásicos problemas conocidos, son características tan comunes en las producciones de Michelle Alexander, que se encuentran retratadas comúnmente en sus libretos, algo que emociona y gusta en el sentimiento popular de nuestra gente; y eso lo sabe muy bien la productora quien se ufana de haberse tumbado a las telenovelas turcas. Tiene razón pero no debe dejar pasar por alto que América Televisión es un canal de antena caliente cuyo lema: "lo que le gusta a la gente" está arraigado en todos sus programas.

Pero, no crea el lector, que solo vamos a criticar a la productora por su estilo. Claro que no. Sin duda el mérito de ‘Del Barrio Producciones’ es ofrecernos nuevos talentos, en cada producción, jóvenes que pueden tener mejores oportunidades si existiera mayor cantidad de ficciones. Lamentablemente hoy solo contamos con dos o tres productoras dentro del mismo canal, mientras la competencia no arriesga en productos de ficción por lo desastroso que les fue cuando intentaron producir series o telenovelas, muchas de ellas canceladas por bajo rating.

América Televisión es la llamada a producir y hasta buscar una sana competencia entre sus propias productoras. Actualmente, Alexander lidera el horario estelar y lo que nos ofrece es el mismo contenido narrativo de siempre. Ahora, con su nueva producción, 'Señores papis' esperemos que sus libretos contengan saludables diferencias en relación a sus otras producciones.

Nuevas estrellas

Sin duda, Michelle Alexander tiene el mérito de haber convertido en estrellas a sus lanzamientos. Cierto es que cuando se pelea con ellas, las elimina en el acto. Pasó con Korina Rivadeneira o Milett Figueroa, ingratamente sacada de lado. Pero en fin, la productora tiene buen ojo para encontrar talentos porque Melissa Paredes no desentona. Es cierto, no sabe llorar, carece de una mejor desenvoltura histriónica, pero tiene carisma, derrocha simpatía en pantalla; además sabe ser natural en sus expresiones. Un poco más de estudio y preparación la puede convertir en una actriz en ascenso.

Aunque, es justo decirlo, en el Perú siempre se ninguneo a los protagonistas. Los productores peruanos creen que sus historias valen por sus guiones y los protagonistas son poco menos que un integrante más dentro del reparto.

Craso error, si México sobresalió, no solo fue por saber adquirir guiones exitosos, sino por saber escoger a sus protagonistas y darle el lugar que se merecen; lo mismo sucedió en la Argentina de los setenta o en la Venezuela de los ochenta. Aquí sucede lo contrario. Hoy puedes ver a una Melissa Paredes como protagonista y mañana, tal vez, ya no la veas liderando una historia.

Recordemos cuando en Venezuela, por ejemplo, el dúo Eduardo Serrano-Hilda Carrero componían una pareja que derrochaban talento y sintonía. Por eso protagonizaron juntos más de cinco telenovelas. Igual se puede decir de Catherine Fulop-Fernando Carrillo o Lupita Ferrer-José Bardina.

Ojalá Michelle Alexander nos brinde propuestas diferentes. El éxito que obtienen sus producciones no es gratuito, es un esfuerzo de cada uno de los que laboran en dicha productora. Nos guste o no, es respetable que sus libretos sean bien recibidos, por más que discrepemos de determinado contenido.

Romance tropical

Como decíamos, líneas arriba, Ojitos hechiceros 2 tiene las mismas características de su primera temporada. Esta vez los villanos protagonistas se llevan las palmas. Tanto Sabrina Gómez (Cielo Torres) como Jeffy (Miguel Ángel Álvarez) cumplen acertada labor y su extremismo narrativo llega a interesar. La recreación a los recordados Talk Show es, tal cual, se percibe alrededor de este tipo de formatos. Sus momentos de intriga son muy bien reflejados. Incluso ese final farandulero y frívolo puede tener varias lecturas.

Por otro lado, otra actriz que cautivó (otro descubrimiento de Alexander) fue Ximena Palomino como 'Belén’. Su historia de amor y sus desencuentros amatorios agradaron. La jovencita tiene carisma y sabe llevar los diálogos y romances con muy buena soltura y hasta sabe ser apasionada en las escenas románticas.

La historia es observada con agrado, incluso en los irrisorios momentos melodramáticos. Y decimos así porque existen momentos débilmente graficados, Por ejemplo el personaje de Joaquín de Orbegoso como el psicopático Andrés Luján, aparte de mal caracterizado (demasiado exagerado y hasta poco enfocado el personaje), muere tan estúpidamente, producto de un golpe en la cabeza. Si Alexander nos muestra un personaje de esas características, mínimamente, merecía un mejor final. A ello se une momentos como el motín en la cárcel o la muerte de doña Panchita.

Las dos temporadas de ‘Ojitos hechiceros' reflejan ese romance nacional detrás del escenario. Si aquellas telenovelas musicales pusieron a cantar a toda una generación de México, Argentina o Venezuela al compás de baladas o cualquier otro ritmo juvenil. Esta producción peruana resultó nuestra alternativa al ritmo juvenil que encandiló internacionalmente a las generaciones que la vivieron. En el Perú, nuestro ritmo musical más popular es el ritmo tropical y aquí vimos desfilar a Los Mirlos, Hermanos Yaipen, Marisol, Rossy War, Dilbert Aguilar, entre otros. Todos ídolos indiscutibles en el gusto popular.

En suma, 'Ojitos hechiceros 2' resultó una historia cumplidora que sigue la misma línea argumental que la mayoría de producciones de Michelle Alexander. La historia no tiene el clásico final y, por lo que se observó, en su capítulo final, la trama proseguiría. No es descabellado porque la productora es muy propensa a alargar sus producciones. Cómo se observa el camino de ‘Del Barrio Producciones’ sigue siendo el mismo.



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