jueves, 27 de agosto de 2009

MAÑANA ES PARA SIEMPRE: SUSPENSO E INTRIGA AL LÍMITE


Lima, 27 Agosto 2009, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Sin temor a equivocarme, creo que este año el balance a nivel de producción de telenovelas es muy positivo, contrario a lo realizado en otros años, y eso lo va percibiendo el público, de esta parte del continente, que coloca a las más importantes producciones en un lugar preferencial con su sintonía. Pues bien, llega a su final "Mañana es para Siempre", la versión mexicana del éxito colombiano "Pura sangre" que al igual que su predecesora, también tuvimos oportunidad de ver este año en el Perú.

Esta versión mexicana, a cargo de Televisa con la producción de Nicandro Díaz adaptada por Kary Fajer, tiene el mérito de estar bien realizada tanto en producción como en interpretación. Sus bellos escenarios así como sus muy detalladas escenas la encumbran por encima de otras del mismo género. Aunque si nos tenemos que referir a algo en particular, eso es indudablemente el reparto estelar que tuvo y que nunca desentonó en lo más mínimo.

LA HISTORIA

La telenovela aborda la historia de una familia y su misteriosa vida que provoca la venganza de un hombre que utiliza a una mujer tan cruel y despiadada como él para lograr sus maquiavélicos propósitos.

Rebeca Sánchez, bajo la identidad de Bárbara Greco, (excelente Lucero), comienza una venganza contra la familia Elizalde dirigida por un misterioso personaje llamado Artemio Bravo, el medio hermano del jefe de la familia Gonzalo Elizalde (Rogelio Guerra en buena actuación). Una de sus primeras villanías consiste en separar a Fernanda (muy bien Silvia Navarro) que es la hija menor del hacendado Gonzalo Elizalde, propietario de una importante empresa de lácteos, y Eduardo (muy bien Fernando Colunga), el hijo de Soledad (María Rojo), el ama de llaves de la familia Elizalde. Los dos niños han crecido juntos y unidos por un amor inocente y leal, a pesar de la diferencia de clases sociales.

Gonzalo vive feliz con su esposa Montserrat (impecable Erika Buenfil en los primeros capítulos de la historia) y sus 5 hijos, sin sospechar que un enemigo implacable acecha a los suyos. Es Artemio Bravo quien siente hacia Gonzalo un odio intenso y amargo que ha corroído su mente, y su única meta en la vida es destruir, lenta y dolorosamente, a toda la familia Elizalde. Para lograrlo utilizará a una joven sin escrúpulos que llega a la empresa de Gonzalo bajo el nombre de Bárbara Greco. Su inteligencia causa una buena impresión en Gonzalo, quien la contrata como su asistente personal. Poco a poco y con gran astucia, Bárbara logra obtener su total confianza.

Las primeras víctimas de Rebeca son Fernanda y Eduardo, a quienes descubre dándose un tierno beso. Rebeca convence a Montserrat de que Eduardo es un peligro para la niña y el muchacho es enviado a un internado en la ciudad. Las cartas de los niños llegan a manos de Soledad y ella, con mucho dolor, decide no hacerlas llegar a su destino. Esto provoca que Fernanda se sienta olvidada por Eduardo.

Rebeca se convierte en la esposa de Gonzalo, al asesinar a Montserrat. Bárbara la asfixia con una almohada y hace que su hija mayor Liliana (Dominika Paleta), aparezca como culpable. Gritando su inocencia, la desesperada adolescente termina internada en una clínica psiquiátrica. Con ello Bárbara entra oficialmente a la familia. Tiempo después, Gonzalo la nombra miembro de la junta directiva de la empresa.

Soledad es la única que sabe hasta dónde puede llegar la maldad de Rebeca, pero tiene que callar. Vive un infierno durante años, extrañando a su hijo Eduardo, y con el eterno temor de que Rebeca cumpla su amenaza de que él morirá. Los años pasan y Eduardo regresa a la hacienda y encuentra a su madre gravemente enferma. Ella le cuenta el suplicio que ha vivido y él jura hacer justicia.

Rebeca utiliza a su nuevo cómplice Damián (Sergio Sendel) para que enamore a Fernanda y se case con ella. Eduardo, con el nombre de Franco Santoro, consigue involucrarse en la empresa con la intención de descubrir y hacer pagar a los responsables de sus desgracias.

Sin embargo Bárbara no solo concentrara su maldad en Fernanda y Eduardo, también lo hará con Santiago (Carlos de la Mota) y Aurora (muy bella la debutante Ariadne Díaz), con la ayuda de Camilo (Roberto Palazuelos), el hermano de Santiago, Bárbara se hace amiga de Aurora para que esta le cuente la verdad de su vida, ya que Bárbara ve a Aurora como una espía de Artemio Bravo y decide con la ayuda de Camilo drogarla para que así Camilo pueda abusar de ella y hacerle creer a Santiago que Aurora huyó con otro hombre. No obstante, luego de consumado el hecho, Bárbara se topa con una amarga realidad. La muchacha a la que perjudicó es nada menos que su hija e indirectamente ello la llevará al inicio de su caída.


INTRIGA Y SUSPENSO

El que ve un sólo capítulo de "Mañana es para siempre" termina por engancharse porque su guión brilla a cada instante. Y el mérito es compartido porque Kary Fajer quien adaptó la historia, Salvador Garcini quien dirigió la telenovela y Nicandro Díaz quien la produjo, tienen su mérito correspondiente.

Recordemos que desde hace tiempo y lo hemos comentado en otras columnas, ya Nicandro Díaz tenía en la mira a "Pura sangre" porque le había agradado la historia. Incluso fue hasta Colombia a observar personalmente sus últimos capítulos. Su experiencia le decía que tenía entre manos una historia sumamente atractiva. Y no se equivoco. Pero ¿cuántos guiones existen hoy en día que sucumben en manos de personas con poco talento para saber como dirigir una obra ya visto por otro público con éxito?

Sería largo enumerar los nombres. Lo cierto es que luego del primer paso, Díaz tuvo a su lado a Kary Fajer quien mantiene la esencia principal de la historia. Ello unido al gran casting que tiene, convirtieron a "Mañana es para siempre" en un buen producto.

El mérito de Díaz es haberse rodeado de buenos profesionales con experiencia además de contar con un gran número de grandes actores mexicanos y, sobretodo, saber en que personajes lo va a colocar. Porque, si en un partido de fútbol pones al delantero de defensa y al defensa de delantero pues difícilmente el equipo te va rendir. No basta con tener grandes actores sino saber que personajes puede desarrollarlo mejor. Es lo que paso, por ejemplo, con "Fuego en la sangre" donde todas las estrellas mexicanas, incluida doña Silvia Pinal, pasaron sin pena ni gloria dentro de una historia incongruente y para nada atractiva. Casi de antología resultaba observar a Yáñez y "sus hermanitos" bañándose y mostrando las posaderas sin tener un peso argumental que fundamente el desarrollo de dicha escena más que el de enganchar al público femenino abiertamente, en su mayoría, adicta a ver “algo más” de sus ídolos.

Todo lo contrario sucede aquí, porque Díaz, tal vez sin quererlo, le da una lección a sus demás colegas, y muestra a todo un grupo de grandes actores bien escogidos para sus respectivos papeles. El que las actrices tengan un exceso de maquillaje, un peinado inadecuado o un pésimo diseño de vestuario (punto en contra para la novela) en sí resulta un mal menor cuando se observa que el producto rindió sus frutos en algo que siempre resulta imprescindible. El guión y el talento actoral.

No hay momento en que la acción decaiga salvo cuando Fajer incide en los arrumacos empalagosos de sus protagonistas. Si "Mañana es para siempre" tiene algo de vacíos en su historia es por el terco sentido lógico que tienen los guionistas mexicanos, tal vez impuesto por los productores, de lograr ese anhelado final feliz sin nada que perjudique a los protagonistas. Por ello pasaran los años y seguiremos mostrando admiración por el final de "Cuna de lobos" (Televisa-1986) o el final de "La sucesora" (O Globo-1982) por dar algunos nombres de finales atractivos.

Y claro, aquí la respuesta sería, "damos al público lo que la mayoría quiere". Lamentablemente también proponiendo mejoras en los guiones se puede complacer al televidente. Si Fajer supo entender lo que encerraba la historia, por demás atractiva, nos parece ilógico que, por ejemplo, los capítulos finales de "Mañana es para siempre" fueran realizados tan aparatosamente que contrastaban con la idea inicial de la trama.

Hay personajes que no rendían dentro del contexto que le dieron en México a esta trama. Por ejemplo, el padre Bosco era uno de los personajes importantes dentro de la historia porque su conexión con Artemio era el simbolismo entre la maldad y la bondad. De alguna manera el curita tenía que ser interpretado por un personaje más joven. Por ello la escena del atentado al cura resultó simplista y contrastaba con el suspenso e intriga que desbordaba la telenovela en general. Es que el gran Luis Gimeno en el papel del Padre Bosco en la versión charra carece del sentir y la fuerza protagónica que le puso su predecesor colombiano personificado por el actor Diego Vélez como el Padre Matías en Pura Sangre. Fajer suaviza demasiado al personaje y lo disminuye. Por eso, jamás se siente lo que significó la presencia del cura dentro de la historia.

Eso sí, el hecho que el patriarca de los Elizalde no muriera, como sucedió con su par colombiano, fue el punto inicial para dar al público ese soñado final tantas veces propuesto.

ELENCO ESTELAR

Pero una telenovela se analiza por el producto realizado en su conjunto y de ello son más los logros que desaciertos. Uno de ellos es el gran elenco que posee además de reforzarlo con “actuaciones especiales” muy bien señaladas en las que son más los agrados que los disgustos. Recordamos a Ignacio López Tarso como el abogado amigo de Ciro Palafox, Enrique Lizalde, soberbio en la corta pero importante aparición como el Fiscal acusador de Rebeca Sánchez y hasta doña Ana Martin como aquella despistada mujer que asiste a la boda de Eduardo y Fernanda en el capítulo final de la historia diciendo que las bodas siempre la hacen llorar en un ocurrente diálogo en plena boda de los protagonistas.

Dentro del elenco, Lucero termina brillando y siendo la estrella de la historia. Pero aquí me detengo por dos cosas. El que haya visto "Pura Sangre" recordará las maldades de Paulina Riascos de Lagos, segunda esposa de Alejandro Lagos, (encarnado por la colombiana Kathy Sáenz), que es la clon de Bárbara Greco. No vamos a entrar en comparaciones entre una y otra actriz sino que notarán que ambas empiezan casi sobreactuando, pero es el peso de su buen guión quien las respalda para que "sus intrigas" sean aceptadas por el grueso de televidentes que quedan más que complacidos con la historia.

Pero, hay una diferencia, Lucero con el correr de los capítulos crece gracias a los diferentes matices que le da al personaje. Es posesiva, envidiosa, egoísta, maquiavélica, hipócrita, manteniendo siempre esa cara de mujer dulce y abnegada a la vez que cruel y despiadada con los ojos fijos y la mente dentro del personaje interpretado, conjugando una personalidad digna de resaltar. Hay escenas muy buenas en la que la bella Lucero deja por sentada su calidad interpretativa. Seguramente esos matices la obtuvo por tener un buen director a su lado y en eso Salvador Garcini se lleva las palmas.

Tal vez si Lucero no termina siendo una villana de antología fue por el insistente final que le imprime Televisa a todas sus producciones en donde el malo termina quemado o encerrado de por vida. Si bien el público se complace con ello, también estamos seguros que le agradaría ver otros finales alternativos. De Televisa, recordamos dos grandes finales: "Dos mujeres, un camino" (Televisa 1993) y la misma "Cuna de lobos" (Televisa-1986).

Eso sí, Lucero es la mejor villana de estos últimos años, por lo antes expuesto y por darle una lección a sus otras colegas que creen que ser villana es mantener el ceño fruncido y parar seria toda la toma. De irregulares actuaciones nos viene a la mente "Mundo de fieras" (Televisa-2007), por ejemplo, por lo sobreactuada que se veía a Edith Gonzáles en dicha producción.


En cuánto a los protagonistas, Silvia Navarro terminó agradando. No importa lo mal vestida que se veía en varias escenas o la poca inspiración que tenía en algunas tomas. Cuando se requería de fuerza y entrega, Silvia salía airosa. Dos escenas rescatamos. El famoso "mano, mano actoral" con Lucero en la escena de "la cachetada" y el momento en que habla con Aurora en donde improvisa y levanta esa escena aparentemente intrascendente. Es que Silvia tiene algo que muchos no lo tienen y eso es carisma ante las pantallas. Tal vez no sea una actuación descollante pero la Navarro cumplió.

Por otro lado, Fernando Colunga continúa siendo el galán de México. Tal vez sea el último que le quede, teniendo en cuenta que William Levi y Sebastián Rulli son extranjeros. Lo cierto es que Colunga vuelve a cumplir y por su físico, garbo y hasta encanto puede seguir por varios años siendo galán. Es que muchos televidentes, tal vez no lo sepan, pero el que los actores continúen siendo protagonistas de telenovelas a pesar del paso de los años, (no es el caso de Colunga, por cierto), se debe a la insistencia de los productores que en muchos casos no cuentan con la figura que lidere tal o cual historia. Todavía recordamos como Ricardo Blume, nuestro primer actor peruano, simplemente le dijo ¡no! a los papeles de galán, pudiendo serlo todavía a mediados de los ochenta. Blume, cansado de ser galán, rechazó la propuesta de Valentín Pimstein para estelarizar "Vivir un poco" (Televisa-1986) al lado de Angélica Aragón en México argumentando que ya no estaba para esos papeles y que Angélica resultaba muy mayor para él. Tiempo después, le dieron el papel a Rogelio Guerra (casi con los mismos años que Blume) y la telenovela fue un éxito.

Colunga tiene para más y es un buen actor. Lástima lo deplorable que resultó esa persecución en moto (culpa de Nicandro Díaz, sin duda) incluida los balazos que recibió. Sin duda Díaz se entusiasmó demasiado con la historia y nos brindó una de las más irregulares escenas de la telenovela. El hacer piruetas en la moto y luego, ingresar con todo y moto al lobby de un hotel estuvo por demás aparatoso, y ¿el encargado de seguridad?. Sin duda, una deplorable escena y más todavía cuando le dan una tremenda balacera, incluyendo el tiro de gracia respectivo y encima no muere. Aunque todos los que vimos “Pura sangre” ya sabíamos que ello sucedería por ser clave en la historia aunque, a pesar de ser irrisorio, el enorme interés por su trama sopesaba más que cualquier ridícula escena que se nos haya presentado.

Dentro de los nuevos actores, la joven Ariadne Díaz terminaba brillando en cada toma más por su belleza que por su actuación misma. A la joven le falta aún mucho, pero su físico se presta para interpretar a "sufridas" y "humilladas". Por lo menos, a pesar de su irregularidad, destaca más que otras estrellitas a quienes inexplicablemente se les da un protagónico sin ni siquiera merecerlo. Ya hablaremos de ello, cuando hablemos de "En nombre del amor", (Televisa-2009).

Sin duda, no podemos terminar, sin dejar de mencionar "Pura sangre" simplemente porque ambas (cosa curiosa en nuestra televisión) terminaron siendo exhibidas en nuestras pantallas, casi por el mismo tiempo. Lo cierto es que a muchos les agradará la versión mexicana, a otros la colombiana. Nosotros diremos simplemente, sin entrar en comparaciones, que "Pura Sangre", tenía la fuerza y ese sentir que dejan las producciones brasileñas con un final melancólico (la muerte del patriarca de la familia), mientras que en su par mexicana lo que agradó fue la espectacularidad de su producción y el gran grupo de actores allí reunidos. Ambas están unidas por el suspenso y la intriga que tiene ese guión a la que siempre se antepuso el soñado romance, infaltable en toda producción de este tipo.

Con todo, “Mañana es para siempre” resultó ser un acierto que de ninguna manera desentonó. Sin duda es otra de las buenas producciones de lo que va del año.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com
http://www.elinformanteperu.com/

10 comentarios:

Mirian dijo...

Como siempre interesante sus apreciaciones. Me parece que Lucero es una villana atractiva y me agradó su personaje.

Carlos dijo...

Cierto es lo que usted dice, "Mañana es para siempre" es superior en espectacularidad, pero sabe una cosa, me quedó con "Pura sangre", la veía más realista y mejor enfocada en esa historia de intriga y poder. Los colombianos si mostraron logros al producir esa historia.

Corina dijo...

Oiga, usted comenta toda la telenovela, pero tenga en cuenta que aquí en el Perú no ha culminado aún. El hecho que algunos tengan cable no quiere decir que todos tienen ese privilegio. Ya usted contó todo el final. Asi no vale, pero comparto plenamente su opinión..Es una telenovela muy buena..

Anónimo dijo...

Todo esta bien amigo, pero decir que Colunga tiene más años para seguir siendo galán es un exceso. ¡Por favor!, él al igual que muchos otros ya están muy viejos para ser galanes. No estoy de acuerdo nomás con eso.

Carla dijo...

Que te pasa con Colunga si es el bello hasta los cincuenta, jajajaja. Mejor que los culebrones mexicanos son las producciones brasileñas.

Verito dijo...

Oiga en los foros de Telemundo le copian sus comentarios con el mayor desparpajo y encima algunos critican sin tener el conocimiento necesario con decirle que se burlan porque usted dice que Lucero es "el clon" de la actriz de Pura Sangre. Qué patéticos, no saben ni siquiera que es lo que quiere decir, pero se mandan con insultos e improperios. Lástima que en ese foro cualquiera puede opinar de manera tan abrupta y no hay un moderador que centre el debate. Por otro lado, felizmente el individuo "copión" que colocaba sus comentarios sin su nombre ahora si los coloca, porque ya muchos saben que usted es el que los escribe, exigen el derecho de autor. Enhorabuena, por lo menos en eso si son imparciales.. Saludos para su blog que aunque pequeño es muy interesante.

Marcelo dijo...

Totalmente de acuerdo con Verito. Ya sabemos como usted escribe y aunque no compartamos sus ideas, muchas veces tiene un enfoque imparcial sobre el tema. A mí también me gusto "Mañana es para siempre". espero más comentarios, a su estilo, de las telenovelas que dan en Perú. Porque eso si no copiara el "ratero" ese que reproduce sus articulos en el foro de Univisión. Saludos y amplie más su blog..

Manuel dijo...

"Mañana es para siempre" se perfila como una de las mejores telenovelas del año al igual que "Sortilegio". Veremos si gana algún premio. Aunque Lucero, como usted dice, estuvo sensacional.

mariia... dijo...

La novela "Mañana es para siempre" es muuuuiiii bonita al igual qe sus personajes y los personajes qe mas me gustan son Aurora (Ariadne Diaz) y Santiago (Carlos de la Mota) hacen una pareja re linda y en la vida real la harian aun mas linda LOS AMO CHIQOS (Ariadne Diaz y Carlos de la Mota) ja y to" el resto del elenco no se ponga celoso qe a ustedes tambien los qiero Lucero tenes una hermosa voz beje un tema qe cantas qn talia qe es QUINCEAÑERAS qe lo voi a poner para mis quinces chau un besote a to2 el elenco..♥.♥

Jusef AmaRey dijo...

Lucero fue la protagonista de la Historia; en Ella parte la trama, pero desafortunadamente no concluye al 100 con Ella como creo debió suceder. Su personaje origina y conduce a todo y conecta a todos, la actuación fue exquisita! Personalmente, no encuentro mucho por parte de Silvia Navarro, me parece una actriz bastante líneal, de esas que en todo lo que hace, siempre es igual. Carlos de la Mota y Roberto Palazuelos, sobreactuados pero supongo que cumplieron con su parte. El resto del elenco impecable!
El suspenso que logró la historia con la intriga, fue bastante bueno, Yo soy fan de las historias de buen suspenso y de la vieja escuela, y "Mañana es para Siempre" cumple con el y de que manera. Me hubiese gustado que no le dedicaran tanto al "amor/odio" entre los personajes de Navarro y Colunga y que se dieran más a la tarea de una historia de más persecución, pero ya lo dijiste Tú: México se empeña en hacer historias melosas, ridícula y fantasiosamente "románticas" con la premisa de los cuentos de hadas "y fueron felices para siempre" como si realmente no hubiera un mañana.
Rebeca Sánchez/Barbara Greco (Lucero), ha llegado para ocupar un buen lugar en la lista de los/las mejores Villanos de la historia, que generalmente en una historia (telenovela) el "Villano" es el personaje más fiel a lo real.
Comparto también Contigo que por lo menos una historia a la altura de Mañana es para Siempre, debió distinguirse en una conclusión fuera de lo habitual.
Una de mis novelas favoritas y de las últimas buenas producciones que dio Televisa.