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viernes, 28 de noviembre de 2014

LO QUE LA VIDA ME ROBÓ: MELODRAMA EFECTIVO SIEMPRE BIENVENIDO

Culminó "Lo que la vida me robó" una historia agradable que no pasó desapercibido por el televidente.

Lima, 28 Noviembre 2014, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Culminó en el cable "Lo que la vida me robó". Hay que recordar que esta producción ya culminó en México al igual que en Perú. Sin embargo, a portas de la finalización del año, aprovecharemos para comentar algunas producciones nacionales e internacionales que por falta de tiempo y espacio no fueron analizadas.

"Lo que la vida me robó", es una telenovela producida por Angelli Nesma para Televisa. Basada en una historia de Caridad Bravo Adams, versión libre de Juan Carlos Alcalá. La telenovela tiene dos versiones importantes: Bodas de odio, adaptación de María Zarattini, producida en 1983 por Ernesto Alonso y protagonizada por Christian Bach, Miguel Palmer y Frank Moro, y Amor real, también adaptación de Zarattini, producida en 2003 por Carla Estrada, protagonizada por Adela Noriega, Fernando Colunga y Mauricio Islas.

La nueva versión de esta historia está protagonizada por Angelique Boyer y Sebastián Rulli. El elenco está conformado por Luis Roberto Guzmán, en su regreso a las telenovelas, junto a Daniela Castro, Sergio Sendel, Grettel Valdez, Rogelio Guerra, Eric del Castillo, Alexis Ayala, Ana Bertha Espín, Francisco Gattorno, Alberto Estrella y el regreso de Gabriela Rivero.

LA HISTORIA

En el pueblo de Agua Azul, una joven muchacha de buena posición social, Montserrat (muy bien Angelique Boyer), constantemente se deja manipular por su madre Graciela (como siempre talentosa, Daniela Castro), a quien lo único que le interesa es la apariencia social y está dispuesta a todo con tal de mantener esa cómoda posición. Sin embargo, su familia está en bancarrota, es por ello que, Montserrat hace todo lo que su madre le ordena.

Por su parte, su padre, Lauro Mendoza (Rogelio Guerra), un almirante retirado con problemas de salud ha perdido casi toda su fortuna. Montserrat se convierte en la solución a los problemas socioeconómicos de su familia, su madre le ha elegido un esposo, Sebastián de Icaza (Osvaldo de León), hijo de una de las familias más poderosas de Aguazul, sin embargo ella no está dispuesta a casarse con un hombre impuesto por conveniencia. Ella está enamorada de José Luis (Luis Roberto Guzmán), un cabo de la Marina con el cual tiene un romance oculto.

Mientras tanto, Alejandro, (muy bien Sebastián Rulli), el peón en la hacienda "Almonte", el más leal de los hombres del patrón Benjamín Almonte (Alfredo Adame), se entera de la verdad de su origen. Tras la muerte de Benjamín, este le deja todo su dinero, su hacienda y le revela que es su padre. Él no recibe bien la noticia. Tratando de aclarar su mente se va a caballo hacia la playa. Allí por casualidad se encuentra con Montserrat quien lo abraza creyendo que es José Luis.

Montserrat cancela su compromiso con Sebastián y Graciela se enfurece, porque ese matrimonio era la única forma de liquidar sus deudas. Ella no se da por vencida y comienza a buscar otro pretendiente con dinero. En esas circunstancias, conoce a Alejandro. Graciela inmersa en su desesperación, le pide su ayuda financiera, el acepta apoyar a los Mendoza, con la condición de que permita cortejar a su hija Montserrat que no debe enterarse del trato.

Sin embargo, el romance de Montserrat con José Luis queda al descubierto por su madre quien junto a su hermano Dimitrio (Osvaldo Benavides), planean un complot para separarlos. La situación se complica cuando Graciela nota que Montserrat no quiere involucrase sentimentalmente con Alejandro, por ello se ve obligada a confesarle a su hija la verdad sobre su situación económica. Montserrat acepta casarse con Alejandro, justo cuando José Luis reaparece para confesarle sobre la injusticia que sufrió y que realmente él la amaba. Esto sucede demasiado tarde, pues Montsterrat ahora es la mujer de Alejandro Almonte.

Monserrat, Alejandro y José Luis, tendrán que sortear una serie de obstáculos que el destino les pondrá, para poder recuperar todo lo que le robaron en el pasado y encontrar a un único amor.

MELODRAMA CONOCIDO

"Lo que la vida me robó" es un melodrama de acción cuya efectividad se centra en sus intensos diálogos, magnificas secuencias y buenas actuaciones.

Esta vez, para nada se extraña "Bodas de odio" ni mucho menos "Amor real". Es que su trama, ya conocida, tiene una gran particularidad. Su escritor, José Alfredo Alcalá presenta la historia adaptada a nuestros tiempos donde incluye amor, maldad y una acción policial que se desborda gracias al gran equipo de actores y técnicos quienes, en su conjunto, lograron que el producto salga adelante.

A pesar de ello, en varias escenas se siente la pluma fantástica de Caridad Bravo Adams, la autora de la primera versión de esta novela, Bodas de odio. Incluso hay vestigios de su segunda adaptación, Amor Real, sobretodo en sus escenas iniciales donde la trama se centra en los orígenes que desencadenan esa inevitable tragedia que todos percibimos a lo largo de la historia. Lástima ese final alejado del guión original en busca del romance esperado. Y, para que no quede duda, se ofrece los finales alternativos que buscan complacer a todos, por igual. Olvidando los creativos y productores que una cosa es Internet y otra la televisión.

Pero vayamos a la telenovela, sin duda, Angeline Boyer y Sebastián Rulli son buenos actores, aquí lo demostraron con creces. La pareja gustó, de principio a fin. Eso aseguraba el final deseado por la mayoría de televidentes. Luis Roberto Guzmán parecía no encajar, al principio, en este grupo, pero su actuación se consolida con el correr de los capítulos cuando observamos una mayor acentuación de sangre, acción y tiroteos a granel. En ello, el ex Pantera, cubría las expectativas y terminó siendo el galán capaz de robar protagonismo a sus demás compañeros. Terminó consolidándose como el rival a temer para Rulli.

Por otro lado, qué podemos decir de Daniela Castro, magnifica actriz ya acostumbrada a sacar adelante este tipo de papeles. Nos hemos acostumbrado a alabar su gran habilidad histriónica, que parece improbable que no destaque en cuanta producción participe. El guionista parece convertir a Daniela en la estrella de la telenovela. El guión la favorece porque a partir de las maldades de su personaje, se iba desencadenando los problemas y sinsabores para los protagonistas. Algo no observado en las anteriores versiones. Incluso hasta, en los créditos es resaltada primero Daniela antes que los jóvenes protagonistas. Sin embargo, su actuación es magnífica, pero no soberbia. Ya la hemos visto en iguales papeles con el mismo modo de actuación, intenso y apasionado. La producción la coloca como la estrella de la trama, no obstante comparado, por ejemplo, con Adriana Esteves en Avenida Brasil (Globo-2012), no hay punto de comparación.

Si la historia sale adelante es porque la adaptación ofrece resultados positivos. Aquí las escenas de acción son más que impactantes. Una magnifica combinación de tragedia, amor y odio. En otras palabras, melodrama puro, tan intenso que es difícil no querer seguirla.

Sin embargo existían momentos en que la trama se volvía monótona. Precisamente las partes que son calcadas del guión original. Ello, debido a que la historia de Caridad Bravo Adams la hemos visto hasta el cansancio, en parte a la repetición, hasta el hartazgo, de Amor Real. La diferencia que presenta esta nueva versión son las pasiones intensas de Monserrat, bien trabajada por Angelique Boyer y el amor-deseo hacia sus dos amores. Aquí Alcalá acierta al mostrar encendidas escenas de alcoba que traía abajo la idea de pureza que tenía el personaje de Bravo Adams. En esta versión, Monserrat parece amar a los dos hombres de su vida y lo demuestra como tal, desconcertando al televidente que ya desea conocer, de una vez, cuál será el final de la historia.

Recuerden que en Bodas de Odio, la trama se centraba en el odio-amor entre la protagonista y su falso matrimonio con aquel hombre al que termina amando. Mientras en Amor real, el intenso amor que sentía la pareja protagónica, en medio de una guerra civil, traspasaba la pantalla más por el romance y ternura que inspiraba esos personajes. Aquí, en cambio, hay deseo y fuego, muy acorde al tiempo en que vivimos.

No obstante, el observar la inclusión de personajes gansteriles dominados por la maldad, capaces de amar y arrepentirse de sus actos, permite resaltar el buen resultado que le ha dado a Televisa incluir o cambiar una historia clásica, ya vista varias veces. La aparición, por ejemplo, de El Alacrán (Ferdinando Valencia) y ese conflicto emocional, entre lo bueno y malo, fue un ingrediente a tomar en cuenta dentro de la concepción de esta historia.

No había momento en que no quisiéramos ver el desarrollo de este personaje, que crece en intensidad cuando asesina a la teniente Mónica Rentería (Jessica Mas) en aquella brillante escena de la incursión policial. Estos personajes junto al de Pedro Medina (Sergio Sendel) constituían los soportes indicados para que el público no se aburra con el romance “de a tres” entre estos protagonistas, al que uno sabía de memoria lo que sucedería. Por cierto, una de las cosas que no dejó satisfechos a muchos, fue el final de este último personaje, brutalmente violado en prisión, ya mostrado también en la irregular “Salomé” (Televisa-2002).

Tampoco podemos dejar de mencionar a Grettell Valdez como María, un personaje distinto al que caracterizó la actriz, en el pasado y que tuvo que ver mucho para lograr captar el interés del público. Por cierto, El Perdedor, tema principal de esta telenovela a cargo de Enrique Iglesias y Marco Antonio Solís, es otro de los ingredientes a tomar en cuenta.

En suma, una historia violenta, trágica y romántica, algo tan característico en algunas obras de Bravo Adams ya mostrado, por ejemplo, en “La hiena” (Televisa-1973). Eso sí, el final tampoco dejó satisfechos a muchos. Pero, claro ahí están los finales alternativos para suplir esas “contrariedades” de un guión intenso que abusaba del melodrama trágico y con esto nos recordaba, otra vez, que las telenovelas son sinónimo de sufrimiento.

Ya hubiéramos querido ver como cierre final, esa entrada, casi de antología, de Montserrat. Ella caminando hasta el altar para encontrarse con los ataúdes para abrir uno de estos. Llorar desconsoladamente y al acercarse al otro dejar una flor para luego abandonar el lugar, debido a la muerte de sus dos grandes amores: Alejandro y José Luis. Lástima que solamente eso lo veas en tu computadora.


(*) rmanrique@elinformanteperu.com
www.elinformanteperu.com

4 comentarios:

Ursula dijo...

Lo que la vida me robó me atrapó porque era una novela contada con los mismos clichés de las novelas se siempre pero agregando esa acción policial y romance bien interpretado por todos los actores. fue una de mis telenovelas favoritas.

Anónimo dijo...

Mucha acción y tragedia. Lo mejor Angelique y Rulli. Los villanos tuvieron las mismas características de siempre en telenovelas de ese tipo. Nada novedoso, salvo los protagonistas.

Anónimo dijo...

LQLVMR SE ME HIZO BODRIO PORQUE AL PRINCIPIO ESTABA DECENTE MANTENIA LA ESENCIA DE BODAS DE ODIO, PERO LUEGO CIRCO Y MAROMA, ALGUNAS COSAS LA HICIERON AL CABALLAZO Y MAL TRATADAS COMO EL NARCO ADEMAS NO TUVIERON CUIDADO CON LA TEMPORALIDAD, PORQUE PASAN 7 AÑOS Y EN ESE LAPSO UTILIZABAN IPHONES O SMARTPHONES??? SOMOS ADEPTOS A LAS TELENOVELAS PERO NO TONTOS, LO QUE RESALTO ES QUE AL PERSONAJE DE DANI CASTRO AGARRO PROTAGONISMO A DIFERENCIA DE HELENA ROJO Y ROSARIO GALVEZ PERO SE ME HIZO MUY EXAGERADA Y SOBREACTUADA SU ACTUACION, LA PAREJA BOYER-RULLI A DIFERENCIA DE TERESA CUMPLIERON A SECAS PERO ERA PARA QUE DESBORDEN MAS ESCENAS DE AMOR PERO POR EL GUION CASI LO LIMITAN, LUIS ROBERTO GUZMAN SI LO HIZO BIEN Y ANA BERTHA ESPIN SE LUCIO CON ESE PAPEL, SIN EMBARGO EL ULTIMO CAPITULO FUE = CIRCO Y CIRCO, CON UN FINAL MAL LLEVADO Y TERMINANDO PESIMO Y SIENDO MUY SURREALISTA, EL ALTERNATIVO ESTUVO PERFECTO Y ENCAJABA CON TODO LO QUE HICIERON, PERO COMO DICES UNA COSA ES INTERNET Y OTRO ES LA TV.

Anónimo dijo...

En verdad, fue muy pesada esta telenovela. la pareja ok. Demasiado trágico y mucha acción, como qué aburría.